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Martes 08 de Agosto de 2017

Entre la desidia y el abandono

Hace unas semanas mi madre tuvo un accidente doméstico en el cual terminó con una fractura de cadera, por lo que sentí la sensación de estar pasando una pesadilla.

Hace unas semanas mi madre tuvo un accidente doméstico en el cual terminó con una fractura de cadera, por lo que sentí la sensación de estar pasando una pesadilla. Pero eso fue sólo el comienzo, lo peor estaba por venir y lo tuvo cuando fue trasladada a un sanatorio de calle Güemes de nuestra ciudad. En dicho lugar, al cual llegamos porque era el único que tenía camas disponibles, se constató dicha fractura y fue llevada a una habitación que estaba desprovista de todo tipo de elementos de higiene (papel higiénico, jabón, toallas) y que nosotros teníamos que llevar junto con elementos de higiene personal. Hasta ahí resulta no tan grave el tema, y confieso que mi madre, al margen de la cadera, tenía un cúmulo de enfermedades de larga data que no hacían fácil cualquier tipo de tratamiento. Lo más sorprendente, luego del primer pedido, era que también tendríamos que llevar su medicación, es decir que en ningún momento el lugar como tal proveía la medicación correspondiente para estos casos. En algunos casos el hecho resulta casi tragicómico porque la insulina (que requiere refrigeración) era necesario llevarla a otra sala, ya que en la que estaba mi mama no había una heladera. Es decir, que una paciente con una fractura de cadera, con algún grado de complejidad en su salud y luego de trabajar 30 años para tener una jubilación digna y una cobertura acorde, el sanatorio sólo le da una cama, sabana, frazada y algún suero junto con algún antibiótico por vía intravenosa, me suena a poco. El tema suero era llamativo porque cada vez que se terminaba, tenían una demora no menor a una hora para reponerlo; uno avisaba que se había terminado y el enfermero en turno decía que lo cerrara, y lo dicho, se tomaban su tiempo para reponerlo. En el lapso que duró esta pesadilla (cinco días), sólo la vieron tres médicos, un clínico infectólogo, un traumatólogo y otro clínico, los dos primero el primer día, el tercero en dos días discontinuos. Como frutilla del postre y sin dejar de remarcar que la salud de mi mamá no era óptima ni mucho menos, la desidia y el abandono que uno notaba a esa altura era enorme. Así llegamos a la noche del viernes, la cual yo sabía que su glicemia estaba por el piso, también respiraba bastante mal y planteé el tema como tal a la enfermera de turno, la cual ni siquiera entendió la palabra glicemia, y ante su mala respiración y la posibilidad de colocarle una bigotera o hacerle una nebulización, me dijo que eso "no estaba indicado". Tampoco se preocupó por averiguar, eso seguro. Conclusión, a mi madre la pasaron a terapia el sábado poco después del mediodía, y pudimos saber qué pasaba luego de las 19.30, eso sí gracias a la buena educación de una enfermera que por lo visto estaba a cargo. ¿Médico? Bien, gracias. La rueda se cerró el domingo a las 8 y tampoco hubo un médico que nos suministrara la noticia. La misma enfermera que tan atenta nos atendió el día anterior nos dio la triste noticia. La realidad marca que mi madre en su camino final podría haber muerto en cualquier sanatorio u hospital de esta ciudad, pero en lugares como este la palabra dignidad no existe, está tapada por la decidía y el abandono.
Pablo Gabriel Giménez
DNI 21.531.682


Agradecimiento a Osecac
Los familiares de Sofía Norma Fasciolo agradecen todas las atenciones recibidas como afiliada, tanto ambulatorias como en internaciones, sobre todo en unidad coronaria, y más aún en Buenos Aires, donde recibió todo lo que un enfermo necesita, con prontitud, organización y eficacia. Debemos mencionar también la buena atención en el sanatorio Sagrado Corazón. Pero no pasó lo mismo en la última internación en Rosario, sanatorio Los Alerces, donde el 18 de junio pasado no se la atendió como lo requería su grave diagnóstico y antecedentes.
DNI 2.623.585
Me siento avergonzada de ser argentina
¿Un juez que le da prisión domiciliaria a un asesino al volante, puede dormir tranquilo? Los jueces y legisladores, en este país, se creen dioses. ¿Alguna vez se ponen en el lugar de la víctima y sus familiares? ¿Tienen la capacidad de pensar que a ellos o a sus seres queridos les puede ocurrir lo mismo? Estos asesinos deberían tener prisión perpetua y trabajar para pagar los gastos que ocasiona una persona en la cárcel, pero este país es un cambalache. Lo mismo da ser un burro que un buen profesor, un delincuente que una persona de bien. Todo da igual.
DNI 5.784.334
Misión imposible
Al leer el título, para los que tenemos algunos años, podría pensarse en un recuerdo de la inolvidable serie televisiva, pero no, es la realidad de quienes, entre el sábado y domingo, quisimos extraer dinero de los cajeros automáticos de la red Banelco en los bancos ubicados en la zona norte de Rosario, incluyendo a Granadero Baigorria. No sé si también Capitán Bermúdez. El sábado, aproximadamente 18,30 horas, al ver la fila de alrededor de 20 personas en los ubicados en la sucursal del Banco Macro (bulevar Rondeau y Washington), decidí ir a los de la sucursal de calle Superí, frente a la Plaza Alberdi. Me puse contento porque sólo había una persona, pero mi alegría duró muy poco ya que al entrar al recinto de los cajeros, quien estaba allí me dijo "no se ponga tan contento porque estaba yo solo, no tienen plata". En virtud de ello resolví dejarlo para el domingo, así que allí empezó la recorrida: sucursales de avenida Alberdi, Rondeau y Washington, y Plaza Alberdi, tampoco entregaban dinero, siendo allí que dos personas me dijeron que venían recorriendo cajeros desde Granadero Baigorria. En fin, cabe preguntarse de quién es la responsabilidad de la reposición del dinero los días sábados y domingos, más aún tratándose de primeros días del mes. ¿Es de los bancos o de Banelco? Sea como sea, me parece que en un país donde cada día escuchamos que se promociona el uso de los sistemas electrónicos, ¿a nadie se le ocurre arbitrar los medios para que no falte el dinero en los cajeros automáticos los fines de semana? Espero que alguien se ilumine y que comencemos a parecernos a un pais que quiera desarrollarse.
Juan H. Sturlini
DNI 6.043.920
Incorregibles e hipócritas
El actual presidente de Ecuador es Lenin Moreno, ahijado político del anterior presidente, Rafael Correa. Hace pocos días que asumió Moreno y ya manifestó que la situación económica de Ecuador es "crítica". Como siempre o curre, después de varios años de gobierno populista, la economía de un país queda destruida. Rafael Correa, que había contribuido fuertemente a que Moreno gane la elección presidencial se enojó por esa declaración del nuevo presidente y decidió abandonar Ecuador. Si alguien pensaba que Correa se instalaría en Cuba o Venezuela, dos países admirados por él, se equivoca. Se va a vivir a Bélgica, país supercapitalista y miembro de la Unión Europea que acaba de condenar a Maduro por su sangrienta represión al pueblo venezolano. Estos zurditos son incorregibles hipócritas, hablan pestes del capitalismo y terminan pidiendo por favor vivir en países con ese sistema económico (y donde tienen depositadas sus fortunas).
Juan Carlos Belligotti
Al señor gobernador Miguel Lifschitz
Por medio de la presente me dirijo a usted con todo el respeto que se merece. La interna Ana María Basualdo, con mi DNI 21.417.879, alojada en el Instituto de Recuperación de Mujeres de Rosario (Unidad Nº 5), Ingeniero Thedi 375 bid. El motivo de la misiva es que desde que cambiaron a las autoridades de la Dirección se han producido muchos estragos. Han golpeado a mujeres, los penitenciarios y los de operaciones especiales, por una empleada, una tal "Colo" (nunca supimos el apellido). Ella misma se hizo pegar por otros para hacerlo más grave. La cuestión es que esto llevó a que ahora aparte de estar todas golpeadas, nadie se hizo cargo de nada. Pedimos por favor que usted, señor gobernador, baje urgente a la unidad y destituya a la nueva directora y a su entorno. La comida es un asco, nos dan poca ración, el pan es duro, falta de medicación, falta de móvil para sacarnos al hospital. Los chicos los tenemos en planta alta, tenemos miedo que pase algo. Somos las más antiguas, yo y otras que no las voy a mencionar. Tengo nietos, hijos, pero si tengo que dar mi vida para que destituyan a esta mujer lo haré, mis compañeras me siguen. Somos cuatro en total. Plazo que le fijamos es de 24 horas a partir de que usted lea la presente. Gracias por lo que pueda hacer por nuestras vidas. Nos importa vivir como mujeres, madres, abuelas, es todo lo que nos importa porque la plata no sirve si hay muerte.
Ana María Basualdo
Felicitaciones al personal del Hospital Provincial
El viernes 4 de agosto, a eso de las 10, pasé por el Hospital Provincial para averiguar por la vacunación anti neumocóccica. En mesa de entradas me indicaron a qué sala debía dirigirme y en cinco minutos -con toda eficiencia y cordialidad- me vacunaron, me dieron las indicaciones correspondientes y me entregaron la tarjeta de vacunación. Ni en el mejor sanatorio lo hubieran hecho mejor. Felicitaciones.
Conrado Corte

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