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Miércoles 09 de Agosto de 2017

Debe haber sido un ovni

Hoy, a un mes del triste 9 de julio, mis palabras van dedicadas al fiscal Walter Jurado.

Hoy, a un mes del triste 9 de julio, mis palabras van dedicadas al fiscal Walter Jurado. Un mes ya pasó del fatal accidente de Sorrento y Provincias Unidas, y el conductor sigue prófugo, lo que me hace dudar que haya sido una persona quien conducía el auto, ya que cualquiera de los mortales no podríamos sobrevivir en las calles, escondidos, con frío hambre, por 30 días. ¿O es que este individuo justo cargaba con una valija llena de efectivo y se fue a alguna playa paradisíaca? Quisiera saber, como ciudadana que está preocupada por su integridad, por qué está libre mezclado entre nosotros quien asesinara a dos jóvenes e hiriera a otras dos personas. ¿Hasta cuándo se lo va a proteger? ¿Cuándo va a levantar el secreto de sumario? Labró un pedido de captura nacional e internacional limpiando su conciencia, cuando esta persona ya tenía previo pedido de captura y estaba libre. Viendo que su metodología de trabajo no está dando resultados, ni respuestas, pida ayuda a la sociedad, brinde los datos y fotografía para que podamos entre todos buscar a este individuo, ya que se ha demostrado que gran parte de la ciudadanía son audaces camarógrafos, fotógrafos, filmadores, quienes muy rápidamente han distribuido y viralizado la escena del accidente (tristemente, sin tener en consideración que esos videos podían ser vistos por sus seres queridos). Ellos podrían colaborar en forma gratuita a encontrar a esta "persona", que la podemos llamar "persona de interés", así no ofendemos la susceptibilidad de quienes resguardan sus derechos y no el de las víctimas. Además, de esta manera nos estaríamos protegiendo entre nosotros de este personaje siniestro. Dos simples allanamientos los primeros días y después quedamos en el olvido. Vuelvo a preguntar, ¿cómo sobrevive una persona en fuga durante tanto tiempo? ¿No come, no duerme, no tiene necesidades básicas? Lo que me lleva al comienzo de esta nota, ¿era un ovni, señor fiscal?
María Fernanda Olea


Alegrías de campaña
Noto alborozado las caras sonrientes de nuestros candidatos. Y en especial el rostro exultante de alegría de los candidatos socialistas, Pablo, Lichu y Vero. ¿Te acordás en el "Supe", Pablo, cuando la profesora nos inquiría: "Alumno, cuente de qué se ríe, así nos reímos todos"? ¡Qué épocas de alegría inocente y sincera rebeldía! Pero ahora, francamente, de qué se ríen? ¿De que hace años que no podemos salir a la calle sin mirar por encima del hombro? ¿De que no podemos mandar a nuestros hijos solos a la escuela, entrar el auto a la cochera o llevar un bolso al hombro sin sentir miedo? Esa debe ser la Rosario en Movimiento: entrar rápido el auto, acompañar a los chicos hasta debajo de la cama, aleccionar hasta el cansancio a nuestros viejos que viven solos. Ah, perdón, será que se dedicaron más a las obras. ¿Qué pasó con el Hospital Nodal Rosario Sur, orgullo de Latinoamérica y el mundo mundial, iniciado en 2011 y ahora abandonado? Y, por ejemplo, la autopista a Santa Fe, cuyos cráteres son dignos de un Paris-Dakar? Y tantas más. Debe haber habido una catástrofe, una guerra o algo así y no nos enteramos. Si no, no se explica a dónde fueron a parar nuestros millonarios impuestos y nuestra tranquilidad de antaño. Veinte años hace que gobiernan, y según ustedes, parece que fue ayer. Te tiro un slogan que seguro va a funcionar, Pablo. Ya el "va queriendo", el "acá presentes" (¿?) y el "Movimiento de Rosario", se están agotando. Es cortito y pegador, justo para los días que quedan y dice así: "Perdón". Pidan perdón y sigan riendo, total la gente los va a votar igual.
Guillermo Frucella
DNI 21.414.991
Venezuela y la política argentina
En su artículo del lunes 7 de agosto en este diario, Jorge Sansó de la Madrid considera un disparate el que algunos de nosotros temamos que Argentina termine como Venezuela. Quizás esté en lo cierto. Y ciertamente, Cambiemos está utilizando políticamente el tema. Se pregunta por qué el macrismo no insiste en presionar al kirchnerismo para que se pronuncie al respecto. Buena pregunta, pero yo tengo otra: ¿por qué el kirchnerismo no condenó la conducta del régimen venezolano? Cristina Fernández y sus seguidores siempre se han pronunciado enfáticamente en favor de la defensa de los derechos humanos y enérgicamente contra aquellos, los violaron. ¿Por qué ahora guardan silencio? Quizás la respuesta esté en la afinidad política con el régimen chavista, que es innegable. O tal vez es algo más profundo. El relato, el pensamiento único, la transversalidad, leyes votadas a libro cerrado, sin discusión por parte de las cámaras legislativas, artistas y periodistas proscritos. Si algo nos enseña la historia es que estas conductas no preceden a una mejora en lo institucional, a un progreso democrático. Venezuela y el gobierno de Maduro no son más que el ejemplo más reciente. Me sentiría mucho más tranquilo si el kirchnerismo condenara enérgicamente la violación de derechos humanos en el país hermano.
Juan Pablo Zucco
Una Justicia sin fallos
Legalmente hablando, la Justicia debe fallar en sentido correcto pero intuyo que está fallando en otra parte. Preguntaba el periodista Daniel Santoro (diario Clarín): ¿qué sentido tenía proseguir con el juicio a Amado Boudou acusado de truchar un auto si ese juicio prescribió a los ocho años? El error nos costó dos millones de pesos y nunca sabremos si el ex vicepresidente era o no culpable de la truchada. Fue otro revés que nos propinó la Justicia nativa. Ahora los radares apuntan al caso dólar futuro supervisado por Cristina Fernández. Podría finalizar prescripto igual que el caso recién citado. Poseo una revista Noticias, de diciembre de 2014, afirmando que el testaferro Lázaro Báez estaba muy golpeado desde 2012, cuando le estalló el escándalo de "la ruta del dinero" que se lavó mediante pagos de alquileres a hoteles K desocupados. Báez quería vender Austral Construcciones a una multinacional china llamada Sinohydro, la que dio marcha atrás cuando se enteró que la Justicia acosaba a Báez, sus hijos y todas sus posesiones. Atención al tema del lavado de dinero que está en la Justicia desde 2012: lleva ahí casi seis años. No puedo siquiera imaginar que termine como el auto de Boudou. Los días y los años transcurren, el final está muy lejos e ignorado. Hacen falta tiempos prolongados para investigar, procesar, mucho más para condenar: hay interrupciones, idas y vueltas legales, impedimentos casuales o provocados, artimañas de abogados defensores y un pueblo que espera.
Rubén Mario Baremberg
¿Somos conscientes a la hora de votar?
En unos días, los argentinos tendremos que expresarnos nuevamente en las urnas. Por lo que sería bueno preguntarnos: ¿Somos realmente conscientes de lo que cada acto eleccionario significa, o nos importa un pepino si votamos bien o mal? ¿Tenemos en claro la importancia que tiene el voto y a dónde queremos llegar con el mismo? No quiero hacer un drama de lo que se vive en el cuarto oscuro, pero el hecho tiene algo de compromiso evangélico, ya que en cada acto eleccionario elegimos la maleza o el trigo, puesto que somos semillas de los mismos. Así las cosas, elegiremos al capaz o al inepto; al comprometido con el bien común o al egoísta: al que se interesa por los bienes institucionales o al que sólo le interesa su propio bien; al virtuoso o al bribón. Y, en síntesis, al que está a favor o en contra de la democracia.
DNI 12.161.930
El violador y el populista
Tanto el violador sexual como el político populista se convierten, en ocasiones, en asesinos, al intentar obtener impunidad. ¿Por qué? Porque, al darle rienda suelta a su excitación –sexual, en el primer caso, y demagógica en el segundo– se introducen en el camino sin retorno de la transgresión de la ley. Tomemos el caso del violador que, además de cometer su delito inicial, asesina a su víctima para asegurarse la impunidad: de este modo -puede pensar él-, quizás tenga más chance de que no lo agarren. Pero, si cae preso, probablemente tendrá que estar el resto de su vida en la cárcel, por el peso que tiene el homicidio como circunstancia agravante de su delito inicial –sin ir más lejos, véase el artículo 124 del Código Penal–. En el caso del político populista, la cosa es más solapada: al iniciar su camino demagógico, empieza a construir de a poco un "castillo en la arena", es decir, algo que económica y políticamente se va tornando inviable. El proyecto, aunque al principio pueda parecer sostenible, con el tiempo comienza a resquebrajarse, como ocurriría con la economía de una familia que gastara persistentemente más que la suma de sus ingresos. Luego, en su ocaso, el demagogo en general procura perpetuarse en el poder a cualquier precio, para evitar enfrentar las consecuencias de su mala praxis. De esa manera, cada vez se ve más obligado a incursionar en la ilegalidad, hasta que –al igual que el violador que ha agravado su delito con el asesinato– procura por todos los medios hacer desaparecer las evidencias de sus delitos. Así, cada vez se hunde más en la ilegalidad y –por lo tanto– en la antipatía generalizada de su pueblo. Después de todo, el demagogo también viola y mata: viola la buena fe del pueblo que lo votó, y mata su ilusión. Pero lo más grave reside en que muchas veces también mata de verdad. Indirectamente, mediante las consecuencias de la mala praxis y la corrupción –por ejemplo, la tragedia del tren de Once con más de cincuenta muertos–, y directamente, con la represión a los opositores, como en el decadente modelo chavista que lidera Maduro.
Jorge Ballario
DNI 10858926
Marcos Juárez (Cba.)


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