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Lunes 10 de Marzo de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Lunes 10

—¿Qué está pasando en este país? ¿Qué cosa tiene un poder tan hegemónico, tan fenomenal para que las desgracias se sigan sucediendo sin que nada ni nadie le ponga freno? Otra vez un accidente de magnitud impresionante...

—¿Qué está pasando en este país? ¿Qué cosa tiene un poder tan hegemónico, tan fenomenal para que las desgracias se sigan sucediendo sin que nada ni nadie le ponga freno? Otra vez un accidente de magnitud impresionante: al escribir esta columna son 18 los muertos y alrededor de 50 los heridos como consecuencia de la colisión del tren de Ferrobaires, con el colectivo en la localidad bonaerense de Dolores. Personas que iban y otras que retornaban de sus vacaciones se encontraron, de pronto, con la muerte. ¿Qué está pasando en este país? ¿Es la negligencia de los conductores, es la impericia, es la tremenda irresponsabilidad, es el agotamiento con el que cumplen su trabajo? ¿Son las rutas inadecuadas, viejas, en mal estado, las que contribuyen a que se produzcan estos accidentes? Es todo eso y mucho más.

—En el caso del accidente que nos ocupa, Candi, parece quedar claro que el conductor del colectivo pasó con la barrera baja, la señal de luz roja prendida y la campana de advertencia del inminente paso del tren a todo volumen.

—Sí, se podía ver ayer a la mañana en las imágenes en vivo que transmitía la televisión, que todavía seguían encendidas las luces rojas. Rotas, pero encendidas. Aquí parece haber una clara responsabilidad del chofer del colectivo, ¿pero de nadie más? Habría que ver, por un lado, en qué condiciones obligan a los colectiveros a hacerse cargo del servicio y, por otro lado, formulo una vez más esta pregunta: ¿hasta cuándo el Estado, los gobernantes, habrán de seguir otorgando licencias de conducir a personas que no están preparadas para conducir absolutamente nada? ¿Cuándo el Estado dejará de permitir la impunidad y retirará la licencia y encarcelará, sin más trámite, a aquellos que ponen en riesgo la vida de los demás? ¿Cuándo el Estado hará controles como corresponde?

—Nunca, porque estamos en la argentina de los señores abolicionistas que se dicen garantistas. Hay que respetar a los garantistas y hay que reflexionar sobre sus principios, pero yo no respeto la ideología (hablo de la ideología, no de la persona) de ciertos pavotes que salen a pontificar sobre sublimes ideas de los derechos de los que matan, hieren, violan o manejan vehículos de manera irresponsable y alocada sumiendo en la angustia a miles de seres humanos, a veces para siempre. ¡¿Hasta cuándo?!

—Derechos que dejan de ser tales, para convertirse en impunidad. Somos culpables también, asumámoslo, porque a esos pavotes los elegimos y les pagamos el sueldo nosotros, para que nos sumerjan en la incertidumbre, cuando no en la desgracia. ¿No somos nosotros, en realidad, los estúpidos?

—Hace pocas horas murieron en nuestra ciudad un ciclista y dos motociclistas. Y después salen, a veces y no todos, estos señores choferes, conductores de vehículos, algunos patoteros, criminales en potencia y en latencia, a protestar porque se piensa en aplicar el régimen de puntaje para las infracciones con el posible retiro de registro de conducir. No sólo habría que retirarles la licencia, sino encerrarlos. Pero claro, estamos en una país en donde ciertos funcionarios y dirigentes hacen la más fácil: la plancha y mirar para otro lado mientras los seres humanos comunes deben vivir estas y otras tragedias.

Candi II

candi@lacapital.com.ar

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