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Jueves 23 de Marzo de 2017

Carta al presidente Macri

Estimado presidente de la Nación, Mauricio Macri: el 23 de febrero le envié una carta abierta, con copia a la Jefatura de Gabinete, bien explícita y respetuosa, con referencia a la situación de cientos de jubilados mayores de 90 años que vienen siendo engañados desde hace muchos años en el trámite de sus juicios de reajuste de haberes, al no efectivizarse el pago de las sentencias ordenado por los jueces de las causas.

Estimado presidente de la Nación, Mauricio Macri: el 23 de febrero le envié una carta abierta, con copia a la Jefatura de Gabinete, bien explícita y respetuosa, con referencia a la situación de cientos de jubilados mayores de 90 años que vienen siendo engañados desde hace muchos años en el trámite de sus juicios de reajuste de haberes, al no efectivizarse el pago de las sentencias ordenado por los jueces de las causas. Ninguna respuesta he recibido, a pesar de los razonables argumentos invocados, que sería ocioso repetirlos. La intención que usted debe ver reflejada en dicha carta, no es sólo una necesidad angustiosa de que se escuchen los justos reclamos en busca de una humana solución a los mismos, sino una sincera colaboración a su gestión frente a los nuevos tiempos que, felizmente gracias a su consagración como presidente, estamos enfrentando. Me atrevo a dirigirme a usted con la confianza que me merece su personalidad de hombre de bien, francamente intencionado a terminar con un largo proceso de demencia y corrupción que llevó a nuestro país a un paso de una hecatombe total. En esa confesada ubicación, me atrevo a preguntarle: ¿tomó conocimiento, directa o indirectamente de mi carta? ¿Sabía que es totalmente falso el pago de las sentencias? ¿Está al tanto de que la publicitada "reparación histórica" es una extorsión que reviste mayor gravedad por ser del gobierno? ¿Nadie le ha informado que la respuesta de Anses a nuestras consultas es una explícita extorsión? Nos dicen: "Usted aún no recibió una propuesta de reparación histórica porque continuamos analizando su caso. En la primera semana de abril nos estaremos comunicando con usted para indicarle como prosigue el trámite y la fecha estimada en la cual estará resuelto. Recuerde tener actualizados sus datos para poder aceptar el acuerdo de reparación histórica una vez que Anses le efectúe la propuesta". La propuesta consiste, señor presidente, en una quita porcentual que llega al 50% de lo ordenado por la Justicia. En mi caso, luego de una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de julio de 1997, luego de 20 años de burocráticas y perversas obstaculaciones, ¿necesitan unos días más para analizar mi caso? ¿Y hacerme una propuesta, cuando la majestad de la ley y el máximo tribunal ordenan el pago de la sentencia? ¿Le acercaron a usted semejante resolución para un ser humano de 93 años que queda descartado de la Justicia y de la cacareada asistencia social? No, señor presidente, a usted lo engañan con lo que llaman "políticamente correcto" y que para mí es "definitivamente inhumano". ¿Llegará a su conocimiento, se lo llevarán, se lo soplarán al oído, se lo ocultarán, lo harán partícipe de la extorsión a un anciano?. Estoy ansioso por conocer una respuesta a estos interrogantes quizás "políticamente incorrectos". Lo saludo con el merecido respeto y el aprecio que le tengo,

Silvio Pizarro

Chau, no te quiero más

Desde el martes 28 de febrero tuve la mala suerte de quedarme sin señal de internet. Luego de hablar muchas veces y varias horas por teléfono se detectó que el problema era en mi módem y que el mismo debía ser reemplazado. Dos visitas canceladas y cinco llamadas más tarde, la solución más coherente que pudimos encontrar fue dar de baja el servicio. El maltrato y atención poco profesional fue el detonante para terminar con un servicio deleznable a precio de primer mundo. Hoy, el mismo día que pude dar la baja estoy en una nueva compañía, con horarios flexibles y con un precio más que competitivo.

Leandro García

DNI 30.560.604

Principios de una gran profesión

Nunca me ha parecido atinado escuchar "hacer periodismo de periodistas". Ni qué decir cuando hablan de "periodistas militantes". Además, este último contradice el verdadero periodismo en su esencia y naturaleza. Estamos en este caso ante algo que no corresponde desde un rol específico y concreto. El comunicador social debe trabajar, además de informar, comentar, hacer entrevistas, notas y cuanto hace a su función, en tomar distancia de un partido político que le simpatice o con el que comulgue. Los hechos tal como son o fueron se ven sino afectados por su militancia, saliéndose de un eje que no se debe obviar. Hablar de periodismo militante, suena desde mi opinión, incorrecto y antagónico. Es importante por ende, asegurarse que lo que se exprese, al margen de la fuerza política por la cual se sienta alguien representado, nunca minimice hechos de distinta magnitud, poniendo en tela de juicio lo que sale a luz, habiendo elementos que avalan los episodios. La objetividad debe ser una aspiración, que si bien no es alcanzable, es la meta indiscutible, sin dudas. Días atrás un periodista se manifestó en contra de un hecho que dos de sus colegas trataron, cada cual por su lado, sobre un desenlace reciente y lamentable. Parecía por momentos, atacar más a quienes se expresaron, que a los responsables en distintos grados del suceso en sí. Así como existen diferencias entre maestros, médicos, abogados y ciudadanos en general, también las hay entre periodistas. Creo que hubiera sido más prolijo que el conductor disienta, sin aludir a quienes mencionó (sin hacer periodismo sobre los mismos). Cuando se presencia un hecho que se requiere testigos, no todos vieron, captaron o percibieron lo que ocasionalmente les tocó ver. No obstante todos dicen la verdad o están convencidos de decirla. Volviendo al periodista militante, para no opacar la esencia de esta profesión, debería prescindirse de la militancia. Asimismo, no convencerse y pretender convencer que es ésta otra forma de ejercerlo, ya que dista de los códigos deontológicos. Para más abundamiento, se contradice claramente con los deberes y principios de la profesión aludida.

DNI 14.510.012

Un país en retroceso

Deseo analizar con ustedes experiencias vividas y comentar como ha cambiado nuestra patria con el paso de los años. No me pone alegre afirmar que hemos retrocedido en educación, fuimos primeros en Sudamérica, primeros en exportación de granos (no había soja), nos llamaban el granero del mundo. Si ibas a la cancha a disfrutar un partido de fútbol, los que tenían familia iban a la cancha con los chicos, su esposa, sin ningún temor. Hoy, de acuerdo a quien juegue, qué intereses están en la mesa de negociaciones, puede ser que regreses sano y salvo. Sucede lo mismo con grandes auditorios para disfrutar música. Parece concentración de caníbales. Si pueden entrar cien mil, entran tipo ganado, trescientos mil. Hay muertos. Pero si son pocos, no tiene importancia. Con el transporte de pasajeros, la empresa Monticas perdió la concesión después del siniestro en que perdieron la vida trece personas. Hace catorce 14 años que se denuncia a esta empresa. Cuando se leen declaraciones de ciertas personas, como el diputado del FpV, Luis Rubeo: "Si no hubiera existido conmoción y reacción social no le hubieran sacado la concesión a Monticas". Trece muertos, entonces se toman medidas. Este es un representante del pueblo. El especialista en seguridad vial, Osvaldo Aymo, manifestó que "el reventón del neumático fue la falta de mantenimiento. Los neumáticos tienen una vida útil que debe ser respetada. El problema radica en la falta de controles que deriva en este tipo de episodios. La cubierta estaba vencida". La empresa Monticas siempre manifestó, que su flota de micros estaba perfecta. El responsable oficial, que estuvo 14 años en el mando y supervisión fue separado de su cargo, pero hay demasiados implicados y responsables en esta tragedia. Ahora se tapa. En un país normal, todos rinden cuentas, sin privilegios ni acomodos. Primero, la empresa por tener micros en mal estado. Segundo, las autoridades, pese a los reclamos nunca tomaron medidas. Tercero, los empleados que no controlaron por orden superior o por negligencia. Veremos cómo actúa la Justicia.

Carlos A. Borisenko

Entre todos podemos dar una mano

En el año 1989, los vecinos del barrio Villa Banana construyeron en comunidad un espacio llamado "Mensajeros de Jesús", donde se realizaban diferentes actividades. Entre las primeras, se encontraban las ollas populares. Con mucho esfuerzo y lentamente, se fueron agregando otras tareas, como un comedor, alfabetización y apoyo escolar. También era un espacio de contención, talleres y debate sobre temas de género. En 2001, y debido a la crisis que se vivía en el país, el crecimiento del lugar se fue obstaculizando. En este momento, los habitantes del barrio lo consideran un espacio de referencia a pesar de no funcionar con actividades concretas. Ahora, estamos dedicados a reflotar el lugar y volver a ponerlo al servicio de todos. Ya comenzamos a realizar limpieza, desinfección, restauración, albañilería, electricidad, plomería, pintura. Todo ello significa un enorme esfuerzo para nosotros. Por eso, nos gustaría contar con ayuda y participación. Necesitamos de personas con conocimiento para que nos asesore sobre las cuestiones técnicas, y de su tiempo para darnos una mano con la concreción de las ideas. También necesitamos donaciones de materiales para seguir con el proceso y terminarlo lo antes posible para poder albergar en este espacio emblemático la mayor cantidad de actividades al servicio de todo el barrio y en comunidad. Entre las cosas materiales que necesitamos se encuentran sillas, mesas, garrafas, pinceles, rodillos, lijas, pintura exterior e interior, pintura sintética y antioxidante, látex, herramientas, tirantes, chapas, artículos de limpieza. Invitamos a comunicarte con Irina al 153 598628. ¡Muchas gracias!

Irina Dujovne

DNI 19.017.358

Volver a tener un gran país

En la década del 40, una empresa de EEUU armó 600 cosechadoras de una marca famosa en Gorriti y Avellaneda. Yo trabajé como soldador, cumplí con creces las exigencias establecidas por los directivos y me ofrecieron viajar con ellos a Detroit. Les dije que no me quería ir de mi querida Argentina, confiaba que con 2.791.810 kilómetros cuadrados, el octavo país más extenso del planeta, estaríamos entre los primeros países del mundo. Resulta que en la actualidad algunos medios informan que cada tres argentinos hay uno pobre. Igual confío en que con campos fértiles y buena gente volveremos a estar entre los mejores países del mundo.

Roberto Fargioni

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