Edición Impresa
Domingo 23 de Julio de 2017

Canciones para un largo viaje

Soñando de madrugada escuché que alguien me decía: "Para este largo viaje no puedes llevar nada material, ni ropa, ni dinero ni tarjetas; sólo se permiten cuatro canciones a tu elección".

Soñando de madrugada escuché que alguien me decía: "Para este largo viaje no puedes llevar nada material, ni ropa, ni dinero ni tarjetas; sólo se permiten cuatro canciones a tu elección". Desperté un poco alterado, no por el viaje –inevitable–, sino por el equipaje permitido ¿Solamente cuatro?, me dije. Luego pensé que no sería oportuno discutir el asunto y me puse a buscar esos temas, que por ser los únicos, deberían tener para mí una profunda significación. En primer lugar elegí "Es pecado mentir", interpretado por "Smith y sus pelirrojos" en los años sesenta, pero no lo hice por su ritmo –bellísimo– sino por el asunto de la verdad, algo que desde siempre he visto escamotear, cuando conscientemente o no se miente sobre la esencia de las cosas, cuando nos imponemos respuestas para no decir no lo sé, cuando guitarreamos teorías para justificar ignorancias y cuando –más allá del mandato moral– desconocemos a la verdad como único camino sensato de sabiduría. En segundo lugar me incliné por "Malevaje", un tango cuya letra de Enrique Santos Discépolo habla, nada menos, de un taita malevo que se enamora, "Si yo que nunca aflojé, de noche angustiao me pongo a llorar. ¡Decí por Dios que me has dao que estoy tan cambiao, no se más quien soy!". Como para tener siempre presente que el amor en su sentido más amplio es un sentimiento sin barreras al que no debemos temer y/o gambetear. La tercera canción debía contener por lo menos un valor, que aunque escaso, considero imprescindible para la vida en comunidad: la justicia económica; por eso elegí "El arriero", de Atahualpa Yupanqui. "Las penas y las vaquitas se van por la misma senda, las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas". Por último, pensé que la cuarta tenía que abarcar en su mensaje mi humilde filosofía casera, razón por la cual, sin dudarlo, me incliné por la canción de la inolvidable Violeta Parra: "Gracias a la vida que me ha dado tanto, me dio dos luceros que cuando los abro perfecto distingo lo negro del blanco y en el alto cielo su fondo estrellado, me ha dado el oído que en todo su ancho graba noche y día grillos y canarios, martillos, turbinas, ladridos y chubascos; la marcha de mis pies cansados que con ellos anduve ciudades y charcos, playas, desiertos, montañas y llanos" (en este momento, aunque agradezco a la vida la memoria recibida, pido perdón por algunos versos que no recuerdo). Repasando los títulos elegidos me quedó una sensación de alivio, el largo trayecto del sueño sería bastante placentero, aunque me asaltaron dos preguntas: ¿qué canciones elegirían mis compañeros de viaje? , ¿habrá en el más allá por lo menos un Winco?

Omar Pérez Cantón


Especímenes de la gerontología

Existen profesionales médicos que han adoptado la gerontología como especialidad a sabiendas que tendrán que tratar a lo largo de su carrera con pacientes adultos mayores, con patologías severas, propias de la edad. El geronte enfermo tiene que asumir que la edad es un serio impedimento para una recuperación que le permita seguir en la vida, tratando a través de la medicina de mejorar su calidad de vida. Pero hete aquí que en algunos casos acuden a médicos que mejor se hubiesen dedicado a la pediatría. Con el mayor desparpajo, una de sus muletillas: "Qué edad tenés? Bueno, ¿con esa edad qué pretendés?". El gobierno debería sacar una ley para construir especies de "leprosarios", fuera de las ciudades y echar allí a todos los viejos decrépitos y prostáticos de 70 años para arriba. Al diablo con eso de prolongar el promedio de vida. Es evidente que en muchos casos, esa pretensión no va a la par con los productores de la tan mentada otrora "píldora del rejuvenecimiento". En consecuencia, señores profesionales del arte de curar, ya que en Pami y otros efectores de salud se encuentran médicos de alta gama que ponen todo de sí para la debida atención del adulto mayor. El profesional que no está de acuerdo que no tome esa obligación.

Oscar Rodríguez


La contradicencia humana

La contradicencia humana (negar lo que se afirmó o se ejecutó) encuentra miles de formas para manifestarse: un profesional de la medicina o la psiquiatría no puede recetar fármacos contra dolencias o desarreglos mentales para luego desdecirse de su participación. Los religiosos célibes no pueden atender intimidades ni desencuentros matrimoniales porque su celibato y desinformación del tema los obligará a aconsejar erronéamente. Los padres no pueden retar o castigar a los hijos que exageran el uso con teléfonos celulares, pues esos mismos padres activos y eficientes malgastan horas diarias de vida en conversaciones intrascendentes vía celular. Un vendedor de automóviles usados no puede asegurar la calidad de un producto si luego debe desdecirse de ella. La contradicencia en el particular mundo de la política es inaceptable y debe expulsarse al individuo de tal mundo. El político que cree estar tocado por esa mágica varita debe conducirse como un apóstol: no puede traicionar a quienes lo eligieron o no, responderá satisfactoriamente a su enorme responsabilidad y vocación, no debe caer en la tentación ni en la vanidad. Ya se ha transformado en figura pública con los riesgos que ello implica. Los ciudadanos de a pié ignoramos qué propósitos guían a sus pensamientos. Pero también tenemos el justo derecho de solicitar la separación de quién nos defraudó y perjudicó durante su gestión. Recordemos con dolor que los representantes de la Justicia caen en la contradicencia y son merecedores del más grande repudio popular.

Rubén Mario Baremberg

DNI 6.012.531


Sinceramente agradecida

Por la presente quiero agradecer profundamente a las autoridades del Sanatorio Mapaci por la organización y servicios disponibles para la óptima atención del enfermo. En particular, mi reconocimiento al personal de Atenciones Especiales, del primer piso, al equipo médico, de enfermería y servicio. Revelaron nivel de excelencia. Por todo lo recibido, en nombre de mi hijo Federico, muchas gracias a todos.

DNI 6.685.069


Telecom, repáreme la línea de teléfono

Pretendemos salir del estado de emergencia en que se encuentra el país. Somos abonados a Telecom desde hace muchos años. Es literalmente una vergüenza que esta empresa sea requerida para una simple reparación técnica y no arreglen nuestra línea telefónica. Reclamamos desde el 14 de julio (trámite Nº 3asf603, aún sin respuesta). A esta empresa sólo le interesa el rubro teléfono móvil, donde sí ponen todo el esfuerzo para que reditúe. Si no les conviene el teléfono fijo que lo anulen y no nos engañen más. Mi esposo, adulto mayor, hoy posee una discapacidad motriz y debemos acudir a los vecinos. Es una vergüenza. Así no vamos a cambiar. Ruego, si lo desean, de rodillas para que solucionen este problema que ya tendría que haber dejado de serlo. Abonado: Angela Trani, Nº de cliente 2503184099 001, línea telefónica 0341 4545089. Desde ya muchas gracias.

DNI 6.004.403

Comentarios