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Domingo 25 de Octubre de 2015

"Cada alérgico es un mundo distinto"

El médico especialista Gonzalo Chorzepa habla sobre los síntomas que se agravan en la primavera. ¿Hay nuevos tratamientos? ¿Sirven las acciones preventivas? Cómo sobrellevar las molestias y evitar situaciones peligrosas.

En los últimos 20 años hubo un aumento de los alérgicos en todo el mundo. Aunque no se sabe exactamente por qué, se supone que tiene mucho que ver con el estilo de vida actual: la gente pasa mucho más tiempo en los interiores donde hay mayor cantidad de hongos y ácaros que provocan síntomas —rinitis, molestias oculares, problemas respiratorios— a lo que se suma un aumento de la polución a nivel global.

Pero, aunque sean muchos más que antes, no hay recetas masivas para aliviar el malestar de las personas con alergia, ni un único camino a seguir para que se sientan mejor. “Cada alérgico es un mundo distinto”, afirma el médico especialista en alergia e inmunología Gonzalo Chorzepa dando cuenta de la importancia que tiene hacer una consulta a tiempo, tener un diagnóstico preciso y acceder a un tratamiento a la medida de cada uno.

Sobre alergias se dice y se escribe un montón, lo que alienta mitos e ideas erróneas que en ocasiones lo único que hacen es empeorar la situación de quienes las padecen año a año o evitar quesu condición cambie, comenta Chorzepa. Sobre esas verdades populares el médico comenta que mudarse de la ciudad al campo o del campo a la ciudad para estar bien no es útil; no es cierto que las vacunas son para todos; tampoco es real que los métodos de detección para saber a qué es alérgica una persona son cruentos o dolorosos; tirar todas las alfombras y los peluches puede aliviar algo los síntomas pero no va a lograr que una persona se cure.

En diálogo con Más, Chorzepa dijo que es fundamental tener un buen diagnóstico para poder actuar con precisión, y que eso se logra a través de un examen minucioso, una buena historia clínica y algunos estudios que hoy son mucho más accesibles que décadas atrás y no son brutales. También hizo mención a lo difícil que es sobrellevar las alergias durante la primavera, una de las épocas más agresivas para quienes tienen esta particular sensibilidad.

— Cómo se sospecha si alguien es alérgico?

—Por diversos síntomas. La presentación es diferente en los niños que en los adultos. En los chicos, por ejemplo, son más frecuentes las alergias a los alimentos que pueden manifestarse con vómitos, dolor de panza, diarreas, retraso en el crecimiento. O en la piel con exemas, picazón, enrojecimiento. Esto en niños muy pequeños. Cuando van creciendo pueden aparecer los síntomas respiratorios como los broncoespasmos. En muchos casos estas manifestaciones desaparecen a partir de los siete años, pero si la sintomatología continúa después de esa edad es posible que se trate de una persona alérgica. En general tienen antecedentes familiares. Pero puede que un chico sea alérgico sin tener otra persona alérgica en la familia. Además, las alergias pueden aparecer en cualquier momento de la vida, incluso de grandes.

—¿Se puede saber con un análisis de sangre si alguien es alérgico?

—La inmunoglobulina E (IGE), si está elevada, es un dato a tener en cuenta. Pero no es el único. Por eso es importante consultar con un especialista. Incluso una persona puede tener IGE normal y puede debutar con alergia en algún momento de su vida. Hay pruebas en piel, en sangre, depende del caso. Si tuviera que dar un mensaje es que los métodos de diagnóstico mejoraron, que no son cruentos, ni dolorosos y que se puede llegar al diagnóstico.

—¿Cuáles son las alergias típicas de la primavera verano en nuestra región?

—La rinitis alérgica —estornudos, picazón de nariz, goteo de mucosidad acuosa, nariz tapada— empeora en primavera y frecuentemente va acompañada de síntomas oculares —lagrimeo, enrojecimiento, picazón de ojos—. También en esta época son frecuentes las reacciones alérgicas a picaduras de insectos, entre ellos, abeja, avispa, hormiga colorada y mosquitos.

—¿Una persona alérgica empeora con este clima?

—Sí, las alergias en general empeoran en otoño y en primavera pero va a depender de la causa de la alergia de cada persona.

—¿Alguien que nunca fue alérgico, puede serlo de adulto?

—Si bien es más frecuente que los síntomas de alergia empiecen en la niñez o en la adolescencia en ciertos casos pueden empezar en la vida adulta.

—En Rosario, por ejemplo, hay muchos árboles de plátano. Hay personas que padecen molestias oculares o nasales a causa de los frutos que se desprenden. ¿Agravan los síntomas alérgicos estos árboles?

—Algunas personas se quejan puntualmente por sufrir rinoconjuntivitis y/o asma bronquial. Esto ocurre durante la época en que se desprenden los frutos, a los que la gente llama semillas de este árbol. Estos frutos están rodeados de diminutas y finas espículas que al ser llevadas por el viento impactan sobre la mucosa ya de por sí irritada de estos pacientes, lo que desencadena la sintomatología respiratoria. Los individuos no alérgicos también pueden manifestar síntomas, sobre todo, irritación conjuntival o nasal, debido a esta causa. La duración de polinización del Platanus Hispánica es muy corta, oscilando entre 20 y 40 días. Si la sintomatología respiratoria debida a este polen puede ser efectivamente prevenida con medicación durante esa temporada. Las mayores concentraciones polínicas se alcanzan a fines del invierno y durante la primavera, con un pico en octubre, cuya mayor parte proviene de la polinización de los árboles y arbustos cultivados (cipreses, fresnos, plátanos, arces, eucaliptos, moreras, palmeras, juncos, ligustros y diversas gramíneas). Un segundo pico anual de menor importancia se registra en marzo por la contribución principal de otras plantas.

—¿Hay especies que no deberían plantarse o incluso retirarse por los efectos que causan?

—Si tenemos en cuenta que los árboles representan el “pulmón del planeta” y que son uno de los elementos más importantes que se contraponen a los cambios climáticos que está experimentando el medio ambiente, los efectos adversos que provocan, como el Platanus Hispánica, si bien son molestos, son transitorios, y lo más importante es que pueden ser adecuadamente prevenidos. Por lo tanto no se justifica la eliminación de estos árboles.

—De menor a mayor ¿cuáles pueden ser los efectos que provoca la primavera en una persona alérgica?

—Los síntomas típicos de alergia son picazón e irritación de ojos, de nariz, de paladar y faringe; estornudos, fatiga, lagrimeo y conjuntivitis. En casos más severos puede aparecer agitación y chillidos en el pecho (broncoespasmos). Estos síntomas suelen ser confundidos con los de un simple resfrío pero la diferencia radica en que en el caso de la rinitis la sintomatología se repite, por lo que el paciente pasa largos períodos de tiempo “resfriado”. La alergia es una defensa exagerada del cuerpo frente a algo que percibe como un agente nocivo cuando en realidad es un estímulo inofensivo. La alergia es una enfermedad sistémica (esto implica que afecta a varios órganos a la vez) y crónica.

—¿Qué acciones simples se pueden tomar en un hogar, o en general las personas con alergia?

—Minimizar la actividad al aire libre en los días calurosos y ventosos, adquirir un aire acondicionado con filtros para polen, no dormir con las ventanas abiertas, usar anteojos de sol y viajar con las ventanillas cerradas.

—¿Hay nuevos tratamientos para paliar los síntomas?

—Sí, hay disponibles nuevos medicamentos como los corticoides nasales que desinflaman la nariz y los ojos sin hacer efectos adversos en el resto del cuerpo, cosa que si sucede cuando uno los toma en comprimidos. También hay antihistamínicos oculares en gotas que son muy efectivos y de rápido inicio de acción.

—¿Y posibilidades de cura?

—Sí, las alergias a los pólenes tienen un tratamiento curativo que son las vacunas específicas para la alergia. Los buenos resultados de la vacunación dependen de que el tratamiento se aplique de manera personalizada y se sustente en el diagnóstico preciso de un alergista, y que se dirija a la raíz de la patología y no sólo al alivio de los síntomas. Una vacuna antialérgica se elabora a medida del enfermo. Cada alérgico es un mundo distinto, por eso, el primer paso obligado consiste en determinar las sustancias que disparan su reacción alérgica (los antígenos). Además de ser efectivas las vacunas entrañan ventajas de tipo preventivo dado que se ha demostrado que previenen el desarrollo del asma y ataja la aparición de sensibilizaciones a otros antígenos, un fenómeno frecuente en muchos pacientes. Se ha demostrado también que con ese tratamiento la mejoría continúa incluso hasta varios años después de suspendido.

 

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