Un legado ancestral
Se podría decir que toda la obra de Mele Bruniard manifiesta su interés por las culturas arcaicas y, en efecto, que el legado de estas culturas opera como una marca identitaria de su lenguaje. A su vez, la conjugación que aparece entre componentes primitivos y elementos de su entorno más próximo hace de su producción una síntesis entre períodos, códigos y modos de expresión.
Siendo la intertextualidad una característica esencial de su discurso, junto a este universo prehispánico aparece en su trabajo la impronta de grabadores como Alberto Durero, Guadalupe Posada, Sergio Sergi y Juan Grela. Éste último, su maestro clave, con quien estudió incansablemente a lo largo de los años 1952 y 1953.
Con registros que vienen tanto de las expresiones modernas como también de las ancestrales, sus realizaciones ponen en jaque al grabado como expresión y como técnica. Lo coloca en un lugar del pensamiento, del estudio y de la experimentación.
Por ende, el suyo es un grabado de la incógnita, con una fisonomía estética única. Con un planteo que trasciende ciertos cánones de la xilografía como forma limitada, descriptiva y esquemática.
Es un grabado de la interpretación. Un arte esencialmente simbólico capaz de abrir un camino en el proceso de interpelación de la xilografía. No sólo para su propio recorrido discursivo sino también para el campo que abarca esta disciplina en Argentina.
(de La obra de Mele Bruniard: un eslabón necesario para el estudio de las artes gráficas en Argentina, texto de Nancy Rojas)
Presentación
El 17 de agosto, a las 19.30, se presentará en el Museo Castagnino el libro Mele Bruniard (Ediciones Castagnino+macro). Nancy Rojas integrará una mesa conformada por el artista Rubén Echagüe y Georgina Ricci, quien tiene a su cargo la coordinación editorial y el diseño de publicaciones del museo.
