La escuela austríaca hizo cumbre en Rosario
Referentes nacionales y extranjeros de esa teoría económica debatieron sobre la crisis, el papel del Estado y los planes de estímulo europeos
"La escuela austríaca es la escuela de pensamiento que mayor poder explicativo y predictivo tiene dentro de la economía. Además, tiene un abordaje que va más allá e incluye a todas las ciencias sociales, incluso a la filosofía y la ciencia política". De esta manera, Federico Fernández, presidente de la Fundación Bases, destacó la importancia del "IV Congreso Internacional: la escuela austríaca en el Siglo XXI", en el que especialistas de diferentes partes del mundo disertaron sobre los puntos de vista de esta corriente respecto a la crisis financiera internacional, el futuro del euro, el rol del Estado y los Bancos Centrales en la economía y las teorías sobre los ciclos económicos internacionales, entre otros temas. Además, hubo lugar para un clásico del pensamiento económico internacional: escuela austríaca vs keynesianismo.
El evento estuvo organizado en forma conjunta por la Fundación Bases y la facultad de Ciencias Económicas del Rosario de la Universidad Católica Argentina (UCA). Los organizadores destacaron el "elevado nivel" de las ponencias y su relación con la coyuntura actual y la participación de un público heterogéneo proveniente "de toda la región latinoamericana y también del resto del mundo".
"Hacemos un balance muy positivo: han participado muchos estudiantes universitarios, mucha gente joven. No sólo entre la audiencia, sino también entre los expositores. Esto habla de la vitalidad de la escuela austríaca por estos lados", se entusiasmó Fernández.
PREDICCIONES DE LA CRISIS. "Desde 2008, tras la explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y todos los problemas consecuentes, la escuela austríaca se encuentra en un auge bastante importante. No sólo en los ámbitos académicos. En la vida común de la gente está teniendo cada vez más relevancia porque es la que con mayor poder de anticipación vio lo que podía ser la crisis y la que con mayor precisión predijo lo que iba a pasar", explicó.
En esta misma línea se expresaron Ariel Tejera y Leandro Verón, miembros del grupo de Investigación de la Fundación Bases y expositores en el congreso. Para los especialistas, mientras las recetas aplicadas por las "corrientes tradicionales" luego del estallido de la burbuja del puntocom -allá por el año 2001- condujeron a una nueva crisis y una recesión que aún persiste, los economistas austríacos predijeron "con absoluta certeza "que la política de la Reserva Federal de los Estados Unidos y los Bancos Centrales europeos se adentraba cada vez más en un callejón sin salida.
"Lo más urgente es acabar con la discrecionalidad de las políticas monetarias fiscales en general. Si tenemos que hacer un orden de prioridad, sí o sí hay que abandonar la política monetaria de rescate y todo lo que ello implica. A largo plazo, se requiere un cambio institucional que quite del poder del Estado el manejo de la moneda", se explayó Verón.
Los economistas de la escuela austríaca —indicó Tejera- "proponen cambios institucionales muy fuertes y muy severos, como es abolir el Banco Central. Yo siempre lo he entendido como un llamado a la prudencia para manejar las cosas en forma ordenada y no estimular por demás a la economía".
Este tema también fue abordado durante el congreso por los doctores en economía Cristopher Linge (Universidad Francisco Marroquín, Guatemala — Estados Unidos), quien expuso sobre la escuela austríaca y el problema de la inflación, y Lawrence White (George Mason University — Estados Unidos), encargado de cerrar el congreso con su ponencia "Mises, Hayek, Keynes y la crisis actual".
EL MODELO ARGENTINO. Durante las jornadas también se hizo referencia al modelo económico argentino y su política monetaria y no se ahorraron críticas a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, y a las restricciones impuestas para la compra de divisas extranjeras. Verón consideró que el país está "desaprovechando una oportunidad internacional".
"Estamos todavía en una parte del boom externo que significa aumento de las exportaciones y mercados externos beneficiosos, en una situación internacional en que los capitales están deseosos de encontrar economías que sean rentables para invertir los excedentes que no se están pudiendo invertir en los países centrales y estamos haciendo todo lo posible para no aprovecharlo. Asustamos al capital extranjero, castigamos al capital nacional", indicó.
Además, planteó que el Banco Central de nuestro país está ejerciendo un rol "exacerbado" y "discrecional" que conlleva a un "deterioro institucional muy lamentable".
ESCUELA AUSTRIACA vs KEYNES. Otro de los puntos destacados en los que hicieron hincapié los expositores fue en el clásico enfrentamiento entre los planteos de la escuela austríaca y del keynesianismo, que hoy recobra vigencia en el contexto de la crisis internacional y da lugar a un amplio debate sobre el rol y las responsabilidades del Estado y los Bancos Centrales en las crisis y las diferentes recetas para escapar de la recesión.
Resumidamente, Ariel Tejera explicó que desde el planteo keynesiano las crisis se producen por una ausencia de demanda agregada efectiva capaz de garantizar el pleno empleo. "Entonces la recomendación es incrementar el gasto, y tiene que participar el Estado para garantizar esa situación", indicó.
Desde el punto de vista de la escuela austríaca, "lo que ocurre es que hay un manejo discrecional de la política monetaria" que genera bajas tasas de interés. Esto provoca "fuertes presiones y que se mal direccionan las inversiones. Se corta la laxitud crediticia y deviene una fase recesiva, de ajuste".
"No se sale con más distorsiones sino dejando que el mercado liquide la mala inversión y se reacomoden los precios relativos y la economía mediante el libre funcionamiento del mercado", agregó.
"El keynesianismo viene a decir que el mercado no es suficiente para lograr la plena ocupación de todos los recursos, que eso se logra mediante una planificación central. La escuela austríaca comparte con el keynesianismo que la actividad del Estado no es neutral, que puede expandir la economía, pero difiere al decir que esto no es sostenible. Si tenemos política activa, si el Estado encara obra pública nos va a sacar de la depresión, pero esto va a estar evitando el reajustamiento de la economía y va a estar creando nuevas distorsiones", planteó Leandro Verón. Y reflexionó: "una solución keynesiana aplaza el problema y crea un problema siguiente".
"Frente a la explosión de la burbuja, ¿cómo se sigue? ¿Con más demanda y más política monetaria o se sigue liquidando y dejando que el mercado retome su papel?", se preguntó Tejera.
PARTICIPACIONES DESTACADAS. De la apertura del Congreso participaron, además del presidente de la Fundación Bases y el decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCA, Guillermo Boggino, el Ministro Consejero de la Embajada de Austria en Argentina, Gerhard Mayer.
Durante el evento, por el escenario del campus de la UCA pasaron, entre otros: Jimena Hurtado (Universidad de los Andes, Colombia), quien habló sobre la importancia del pensamiento clásico lejos de posturas mecanicistas de la economía; e Ivan Carriño (Libertad y Progreso / Universidad Rey Juan Carlos, España-Argentina), quien disertó sobre las posturas enfrentadas al interior de la Escuela Austríaca de Economía en torno al Euro y el rol de los bancos centrales en la crisis.
