Discusión y trato con su entrenador
Ponerse de acuerdo con el entrenador no es tarea fácil, según la rosarina. Dice que en un deporte individual como el que practica, las decisiones se comparten y eso, a veces, genera roces. A pesar de esa realidad, señala que en el platense Diego Ravecca encontró un compañero valioso que le permitió resurgir en un momento en el que no se sentía a gusto.
Ponerse de acuerdo con el entrenador no es tarea fácil, según la rosarina. Dice que en un deporte individual como el que practica, las decisiones se comparten y eso, a veces, genera roces. A pesar de esa realidad, señala que en el platense Diego Ravecca encontró un compañero valioso que le permitió resurgir en un momento en el que no se sentía a gusto.
"Con Ravecca estoy contenta y tranquila. El año pasado empecé a navegar con él. Me agarró en una etapa en que las cosas me salían mal. Estaba estresada, nerviosa, no disfrutaba de lo que hacía y sentía que no podía dar lo mejor de mí. Pero él poco a poco logró un cambio en mí. Le costó mucho, casi todo 2011. Y lo consiguió hablando y hablando", cuenta.
"En un deporte individual, la relación con el entrenador es difícil. El deportista tiene voz y voto, y se discute todo. Esa situación en ocasiones perjudica. Hay veces en las que el atleta piensa que tiene razón y se mantiene firme en su postura cuando en realidad está equivocado. Ahí surgen los problemas", señala.
"Por el otro lado, me genera un gran estrés decidir algunas cuestiones. Para los que practican un deporte grupal, el desgaste es menor porque la responsabilidad pasa mayormente por el entrenador", dice.
