Recrudecen los combates en barrios de Damasco
Beirut.— Combatientes de la oposición se enfrentaron ayer a las fuerzas del gobierno sirio en Damasco, en lo que los residentes calificaron como los combates más feroces dentro de los límites de la capital.
Beirut.— Combatientes de la oposición se enfrentaron ayer a las fuerzas del gobierno sirio en Damasco, en lo que los residentes calificaron como los combates más feroces dentro de los límites de la capital.
Muchos residentes contactados por la agencia Reuters dijeron que podían escuchar fuertes explosiones, persistentes disparos y sirenas. Se veía una gruesa cortina de humo sobre el cielo de Damasco en transmisiones de video en vivo por Internet. "No lo puedo creer, se escuchan increíblemente cerca", dijo un residente de un distrito cercano a los enfrentamientos, vía telefónica.
Activistas dijeron también que un colectivo de las fuerzas de seguridad explotó ayer en Damasco, dejando numerosos heridos.
En las últimas semanas la violencia llegó a los límites de la capital y se concentró en las áreas más pobres, donde la ira contra las autoridades es más alta.
En general, los choques entre fuerzas del gobierno y los insurgentes se han desarrollado en la noche, cada vez con más frecuencia. Pero las intensas batallas en el día serían un nuevo síntoma de la gravedad del conflicto.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que la cifra de muertos de ayer ascendía a por lo menos 80 en todo el país. Y agregó que en los enfrentamientos dentro de Damasco se usaron cohetes.
Masacre en discusión. Los países occidentales, sus vecinos árabes y Turquía han formado una alianza contra el gobierno de Bashar Assad. Pero hasta ahora la diplomacia ha tenido escasa influencia, ya que los aliados del líder sirio, China y Rusia, han bloqueado las medidas del Consejo de Naciones Unidas y de Occidente.
Los reportes de grupos de oposición sobre una masacre ocurrida la semana pasada en el pueblo de Tremseh provocó una nueva serie de denuncias contra el régimen de Assad. Las informaciones hablan de más de 200 muertos.
Observadores de Naciones Unidas regresaron ayer al pueblo para recabar más evidencia en el lugar, tras encontrar sangre, casas dañadas e indicios de uso de artillería, aunque la evidencia no fue concluyente sobre el alcance de la matanza.
El gobierno admitió ayer que mató a varias decenas de combatientes enemigos en Tremseh la semana pasada, pero niega acusaciones de una matanza de civiles o del uso de armamento pesado.
