Once policías mendocinos detenidos por un trágico caso de gatillo fácil
Convocados por un vecino molesto llegaron a donde se realizaba una fiesta. Mataron a un joven
Mendoza.— Un joven de 19 años fue asesinado de un balazo durante una fiesta que se realizaba en una casa particular del departamento de Godoy Cruz y por el hecho 11 policías que habían llegado al lugar alertado por vecinos molestos con los ruidos, fueron detenidos para determinar su grado de participación, ya que las primeras pericias indican que el muchacho cayó fulminado por un balazo oficial.
Tras conocer el episodio, el gobernador Francisco Pérez solicito "la inmediata investigación de los 11 policías involucrados mientras se trabaja con los familiares de la víctima". Y el ministro de Seguridad provincial, Carlos Aranda, explicó que los policías involucrados, afectados a la Unidad Especial de Patrullajes, permanecerán arrestados mientras se realicen las investigaciones del caso, a cargo de la fiscal de Delitos Especiales Claudia Ríos.
En la calle. Todo comenzó alrededor de las 2.30 de ayer cuando varias decenas de jóvenes arribaron a una vivienda de Godoy Cruz para asistir a una fiesta convocada por Facebook. La cantidad de jóvenes y el bullicio en la vereda y en la calzada motivaron que un vecino del lugar llamara a la policía porque su familia no podía descansar.
Entonces, según testimonios de vecinos, a la casa primero arribó un patrullero y al parecer "algunos de los jóvenes habrían comenzado a arrojarle piedras", por lo que pidieron refuerzos y llegaron otros móviles.
En un determinado momento, al menos uno de los efectivos disparó contra los jóvenes y una bala de plomo impactó en el mentón de Francisco Gaspar Díaz, de 19 años. El proyectil atravesó la cabeza del joven y le salió por la nuca.
La víctima fue trasladada en un vehículo particular hasta el hospital El Carmen, donde llegó sin vida.
Según el ministro Aranda, "la causa todavía no tiene carátula y se investiga cuántas armas se dispararon y cuántos policías intervinieron para esclarecer cómo se sucedieron los hechos".
Una locura. Según trascendió, el organizador de la fiesta fue Guillermo Grigor, un chico de 16 años apodado El rubio Guille, quien había convocado a sus amigos a bailar el miércoles pasado y más de mil contactos habían confirmado su asistencia mediante la red social, según figura en su muro de Facebook. Tras el crimen, el joven cambió su habitual fotografía de perfil por un crespón negro y al igual que sus amigos escribió gran cantidad de insultos contra los policías. "Le isimos la guerra i nos mataron a uno (sic)", dice El rubio Guille en su cuenta.
"Acordate Franquito que siempre vas a estar con nosotros y muerte a todos los milicos... cómo vos van a llevar a un amigo. Te quiero Franco y siempre vas a estar en nuestros corazones. Q.E.P.D, que te lo merecés mucho", agrega el muchacho.
En diálogo con medios mendocinos, Grigor contó que cuando la policía arribó a su casa "había como 60 personas afuera porque había venido tanta gente que en la casa no había más lugar. Nos dijeron que cortáramos la música. Nos dijeron que saliéramos. Como no accedimos, de pronto la policía empezó a tirar tiros con Itakas y yo vi los casquillos de varias balas de goma. Fue una verdadera locura".
"La policía vino porque algún vecino la alertó. Entro un policía a la casa, llegó hasta la puerta y disparó. Ese disparo le dio en el cuello a Franco y le salió por atrás. La ambulancia no quería venir. Entonces lo cargamos en una camioneta y lo llevamos al hospital. Ahí nos dijeron que había muerto", continuó el joven.
El muchacho agregó que en el momento de la represión incluso salió herido su papá. "Los policías siguieron tirando para todos lados. A mi papá le dieron un balazo de goma en la frente", remarcó. Y admitió que hubo piedrazos contra los policías. "Sí, les tiramos piedras, pero ellos nos empezaron a tirar tiros, balas de gomas y nos enojaron a todos, Había muchos invitados y había como 60 personas en la vereda y por eso empezaron a tirar".
