Es una verdad de Perogrullo que cuanta más educación, léase instrucción a través conocimientos prácticos y teóricos, pueda acumular una persona, mayores serán sus chances para obtener un empleo, de pararse bien frente a la adversidad o de buscar soluciones a sus problemas existenciales.
Lo dijo y a nadie le importó: ni a sus críticos ni a sus camaradas ni a él mismo ni a ninguno. Yo también, al principio, me lo tomé a chiste, porque parecía uno -y porque los argentinos usamos tanto esa estrategia defensiva, el chiste- o, si acaso, el menosprecio: no, es una boludez, no vale la pena darle bola.