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Miércoles 16 de mayo de 2012
Domingo, 13 de junio de 2010 01:00

Dilemas del peronismo anti-K

Carlos Reutemann no quiere ser candidato a presidente. Francisco De Narváez no puede. Felipe Solá carece de inserción territorial, al igual que Mario Das Neves. Todos los focos están centrados en Eduardo Duhalde...

Por Mauricio Maronna / La Capital

Carlos Reutemann no quiere ser candidato a presidente. Francisco De Narváez no puede. Felipe Solá carece de inserción territorial (léase intención de voto) al igual que Mario Das Neves. En el justicialismo disidente, por ahora, todos los focos están centrados exclusivamente en Eduardo Duhalde.
  Hasta acá el Peronismo Federal es una foto, la que se sacaron sus referentes en el despacho del senador Adolfo Rodríguez Saá. Una instantánea que deja muchas dudas y que, sí o sí, deberá ser ampliada y corregida para que se convierta en otra cosa que vaya más allá de una placa fotográfica.
  A las apuradas tras el súbito espaldarazo que recibió Ricardo Alfonsín en las internas radicales de la provincia de Buenos Aires, y en el medio del crecimiento electoral del matrimonio Kirchner en las encuestas, De Narváez, Reutemann, Duhalde, Solá y Das neves decidieron mover por un par de días la estantería del Peronismo Federal, una marquesina pletórica de caciques deseosos de gozar con el cartel francés, pero con pocos actores de reparto.

Lole no corre. Una mala noticia para los reutemistas santafesinos. El Lole fue al despacho de Rodríguez Saá con una premisa que todos deberían aceptar: su condición de no presidenciable. En efecto, Reutemann no es candidato y —aún con todos los riesgos que implica hablar del futuro en política— tampoco lo será. “No tengo guita, equipos ni ganas”, dicen que argumentó el senador para correrse de la grilla.
  Lo mejor que puede hacer ahora el justicialismo disidente es olvidarse de Reutemann. La salida de pista del santafesino caerá como una bomba neutrónica en el peronismo santafesino, huérfano entonces de una referencia nacional. Pero eso será tema para el análisis futuro.
  De Narváez comenzó en las últimas horas su repliegue dialéctico hacia la provincia de Buenos Aires, merituando un eventual rechazo de la Justicia a su candidatura presidencial. El Colorado y el Lole son los que mejores respuestas tienen de la sociedad, por lo que entre el no quiero y el no puedo los peronistas anti K deberán dar de nuevo las cartas.
  Ahora le queda campo fértil a Duhalde para cumplir con su profecía. “Yo puse al loco (por Kirchner), pero me lo llevo con votos”, cuenta el caudillo bonaerense en la intimidad. ¿Tiene hoy por hoy esos votos? El ex presidente de la Nación deberá ahora apostar a una mejora cualitativa de su base de sustentación, de su entorno más cercano, y buscar respaldo político entre los demás integrantes del Peronismo Federal.
  Carga Duhalde con una cruz difícil de explicar desde el análisis político (su alta imagen negativa), teniendo en cuenta que cumplió con una exitosa tarea al frente del Estado nacional cuando el país se columpiaba en la anarquía pos Fernando de la Rúa.
  “¿Reutemann se bajó? Entonces fírmelo ya: Néstor o Cristina ganan en el 2011. El único que nos metía ruido era el Lole...”, aseguró el viernes un operador de mil batallas peronistas, hoy enrolado en el kicrhnerismo.

Clase media. En verdad, para el poder central son tiempos de euforia. La imagen de gestión de Cristina Fernández creció en los principales distritos, e incluso supera a su esposo en la consideración pública cuando se consulta por intención de voto. Necesita el kirchnerismo el regreso de la clase media que se fue con el conflicto del campo, y que no volverá en tanto y en cuanto se profundice la radicalización del mensaje K.
  Con la decisión de Reutemann de no ser candidato presidencial, Néstor Kirchner desembarcará en Santa Fe en los próximos días con un objetivo puesto entre ceja y ceja: alborotar la interna justicialista y llevarse a su redil a numerosos intendentes.
  “Son muchos los intendentes peronistas que están a punto de dar el salto, sólo esperaban una definición de Reutemann”, dijo a La Capital un ministro del gobierno santafesino, que ratificó lo que aquí se escribió hace siete días: la caja del poder se abre cada vez que un jefe comunal visita al ex presidente o conversa con un diputado nacional por Santa Fe (que no es Agustín Rossi).
  Fuera del micromundo peronista, los radicales comprobaron tras los comicios internos en la provincia de Buenos Aires la verosimilitud de esa cita que indica: “La muerte embellece a determinadas personas”. La portación de apellido de Ricardo Alfonsín les hace creer a muchos dirigentes de la UCR que ahora tienen dos candidatos a presidente: Julio Cobos y el hijo del ex mandatario.
  De a poco, el escenario político se decanta y bosqueja su propia geografía. Aunque por ahora se trate solamente de fotografías. De un lado el kirchnerismo pujará por su continuidad de la mano de Néstor o Cristina; el justicialismo disidente tiene hoy a Eduardo Duhalde lanzado para la sucesión; el Acuerdo Cívico va camino a construir un polo con perfil socialdemócrata aliado con el socialismo y la Coalición Cívica.

El enigma Macri. Mauricio Macri, quien por ahora debe alternar su gestión de gobierno con recurrentes visitas a tribunales, queda fuera de la esfera pero, atento a la deserción de Reutemann, debería ser motivo de atención para el Peronismo Federal. Fernando Pino Solanas podría constituirse en un imán para la centroizquierda, si es que la impostura K respecto a ese vector ideológico se termina. “Nosotros ahora tenemos que lograr que vuelva el peronismo”, dice la fuente de Balcarce 50 mientras prepara el desembarco en Santa Fe.
  El campeonato mundial en Sudáfrica permite que todos dibujen escenarios en la mesa de arena.

Tags: opinion P34

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