Nada les cuesta más a las películas que mantenerse en cartel. Sus hacedores, los directores, los productores, los actores se desviven por lograr que su trabajo sobreviva a la primera semana de exhibición. En Estados Unidos, la meca del cine, son menos ambiciosos: con lograr una buena recaudación en la taquilla el fin de semana del estreno respiran aliviados. Pocos lo consiguen. Pocos descorchan champagne al ver los números de la taquilla. La mayoría sale a buscar trabajo. La industria es impiadosa con los perdedores.
¿Por qué una película triunfa? La pregunta del millón. Ni los popes de los grandes estudios de Hollywood lo saben, sino harían un éxito atrás de otro y no es así. Por mucho que se esfuerzan por reducir al mínimo los riesgos, el margen de error de su trabajo es enorme. Grandes tanques de la industria, superproducciones con directores de renombre, estrellas rutilantes y presupuestos altísimos han sido fracasos colosales.
La conclusión es obvia: no hay recetas universales para triunfar en el cine. Por lo tanto, para cada caso hay una explicación, o mejor, para cada caso se puede buscar una explicación. Veamos "El secreto de sus ojos", la realización de Juan José Campanella, que está desde hace diez semanas en cartel. No sería erróneo pensar que el suceso de la película se debe al reparto, que encabezan Ricardo Darín y Guillermo Francella. Son buenos actores, que saben cómo ganarse el corazón del público. Pero un elenco de grandes figuras no garantiza un éxito. Pensemos en "El curioso caso de Benjamin Button" que, pese a ser protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett, resultó un fiasco.
Entonces, la clave debe estar en el guión. Ambientada en un tribunal, el tema central de la película es la injusticia, la judicial y la amorosa. También, se pregunta sobre si es posible una segunda oportunidad y, de no ser así, es válida la venganza. Hacer justicia por mano propia. El sentimiento no es extraño a los argentinos. No es distinto al de los familiares de las víctimas de la inseguridad. Su llanto estremece frente a las cámaras de televisión. Siempre atentas a reflejar la desgracia, el dolor.
En ese cruce, en el punto de contacto entre la realidad y la ficción, se funda el éxito. Y la conclusión, está claro, no desmerece la excelencia artística del filme que se luce por las actuaciones, el tratamiento visual y el ritmo narrativo. Sin embargo, lo que la hizo popular, al punto de que perfore la barrera de los dos millones de espectadores, es la temática que aborda. Tan real, tan cotidiana.
¿Y "Sector 9"? Es una película de ciencia ficción, rodada por un equipo neozelandés, en los suburbios de Johannesburgo, y acaba de cumplir su cuarta semana en los cines rosarinos. ¿Qué tienen en común los alienígenas que quedan varados con su nave espacial sobre la ciudad más populosa de Sudáfrica, con nosotros? Mucho más de lo que se pueda imaginar antes de ver la película.
Los rosarinos no somos "langostinos", como los humanos llaman despectivamente a los inesperados visitantes del espacio exterior, pero sí "negros", "comegatos", "villeros", como nosotros nos llamamos a nosotros mismos cuando no nos reconocemos en la diferencia. Social, étnica. Cuando vemos a nuestros vecinos, los que sobreviven en los márgenes, en las villas miserias, los que revuelven con esperanzas los contenedores de basura, los excluidos.
De eso habla "Sector 9", de un puñado de extraterrestes que, sin poder volver a su planeta, sin ser una amenaza, sin nada para dar, son recluidos en un gueto, donde sobreviven comiendo de la basura, haciendo negocios sucios, esperando el milagro.
En la visión de Neill Blomkamp, un digno discípulo de Peter Jackson, los "langostinos" son la población de color que sufrió el Apartheid en Sudáfrica, los camisa mojadas que escapan de México en busca del sueño americano, los inmigrantes árabes que se apiñan en los arrabales de las grandes capitales europeas, los tobas que se refugian en Empalme Graneros y de tanto en tanto bajan al centro para vender búhos de ojos enormes y promesas de fortuna y gloria.
Ellos, los alienígenas,los "langostinos", somos nosotros. "Sector 9" es nuestra historia. El cruce de la realidad y la ficción. Y es un éxito.

Para dejar un comentario es necesario estar registrado.
Regístrese sin cargo, o si ya está registrado ingrese aqui..
Último Momento | Ovación | Cartelera | Participá | Multimedia | Clasificados | La Ciudad | Política | Economía | La Región | Información Gral | Salud | Escenario | El Mundo | Policiales | Página Solidaria | Cartas de lectores | Turismo | Mujer | Señales | Educación | Comunas y Vecinos | Estilo |