Mauricio Macri
Jueves 02 de Marzo de 2017

Un solo discurso y dos interpretaciones irreconciliables de la realidad

Desde el oficialismo destacaron la "sinceridad y no partidización" de la alucución. La oposición la consideró "falaz, cínica y provocadora"

Tras el fin de la Asamblea que puso en marcha el 135º período de sesiones ordinarias en el Congreso, los legisladores oficialistas y opositores dejaban el recinto como si hubieron escuchado y visto un acto distinto.

Para Lucas Incicco, diputado del PRO de Rosario, el discurso presidencial fue un aporte "porque dio datos concretos sobre la gestión y sobre la obra pública de los próximos años", y el discurso fue bueno "porque tuvo mucha sinceridad, honestidad y no estuvo partidizado".

En contrario, los referentes del FpV calificaron al discurso como "falaz, cínico y provocador". El también rosarino Marcos Cleri destacó: "Macri habla de diálogo y mantiene encarcelada a Milagro Sala a través de un sistema judicial a su medida, y persigue a Cristina Kirchner". Agregó que mientras el presidente "pretende convertirse en el paladín de la anticorrupción, hoy (por ayer) mismo recibió una nueva imputación por el manejo de las líneas aéreas (caso Avianca)".

En varios pasajes de un discurso que duró una hora exacta, Macri subió el tono, agregó corazón a sus palabras, pidió unidad de los argentinos, pero, tras cartón, fustigó al gobierno anterior; lo celebró con aplausos —en unas 35 interrupciones— un centenar de legisladores integrantes del bloque Cambiemos.

Entre los restantes doscientos legisladores presentes, muchos plantaron en sus bancas carteles con fuertes críticas: desde el rostro de Milagro Sala —exigiendo su liberación—, al "yo te vi bajar las jubilaciones", o al "basta de mentir presidente off shore". O como el caso de la diputada Alicia Ciciliani (PS) que exhibió un cartel pidiendo por la incorporación al Conicet de investigadores que cuentan con la aprobación para ingresar.

El clima fue tenso, hubo gritos, aplausos para tapar esos gritos, e incluso respuestas instantáneas del presidente ante los reclamos.

"No creo que (Roberto) Baradel necesite alguien que lo cuide", fue la improvisada chicana del presidente que hizo explotar los ánimos entre los bloques opositores. Se produjo en respuesta instantánea a una denuncia a viva voz que hizo el diputado Edgardo Depetri (FpV) a propósito de las amenazas de muerte vía mail que viene recibiendo el dirigente sindical del gremio docente Suteba, de la provincia de Buenos Aires.

La frase con retórica amenazante de Macri, en pleno recinto, terminó ayer con una denuncia penal de Baradel contra el presidente (ver página 18).

Por el lado del Frente Renovador, que a diferencia de igual asamblea en 2016, se abstuvo en la casi totalidad del discurso de aplaudir al presidente (junto con sus colegas de Cambiemos), Alejandro Grandinetti evaluó ante La Capital, "al discurso le pongo 5 puntos", dijo el rosarino. Y luego señaló, "Macri habla del pasado porque no tiene nada que decir del futuro, no tienen plan; no saben gobernar".

La asamblea que puso en marcha el ciclo 2017 en el Congreso dividió aguas, dejó en claro dos visiones irreconciliables. Incluso los sectores opositores que acompañaron a Cambiemos durante 2016 ya muestran los dientes, y se corren, obligados por las circunstancias, de la colaboración que prestaron hasta ayer nomás. Héctor Daer (miembro del triunvirato que conduce a la CGT y diputado del Frente Renovador) explicaba ayer a este cronista, luego del discurso presidencial: "El conflicto docente no se destraba si el gobierno nacional no habilita la paritaria nacional, y además, que el gobierno no aspire a producir cambios en la legislación laboral —flexibilización— porque la CGT nunca le va a prestar acuerdo".

Entre las muchas novedades que dejó ayer la Asamblea se destacó la presencia, junto a los ministros de Macri, del ex presidente transitorio Eduardo Duhalde. Hasta la bandeja (junto al recinto) donde se sentó el ex caudillo del peronismo llegó a saludar la diputada rosarina del PRO Ana Laura Anita Martínez, quien charló unos minutos, afectuosamente, con el caudillo de Lomas de Zamora. Luego de una vida en el peronismo, Duhalde ahora es parte del PRO.

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