Economía
Miércoles 03 de Mayo de 2017

Un lavadero industrial cerró y los trabajadores tomaron la planta

El lavadero industrial de jeans Procesadora Workers, ubicado en la zona oeste de la ciudad, cerró este fin de semana sin previo aviso a sus trabajadores y dejó en la calle a sus 26 empleados.

El lavadero industrial de jeans Procesadora Workers, ubicado en la zona oeste de la ciudad, cerró este fin de semana sin previo aviso a sus trabajadores y dejó en la calle a sus 26 empleados, quienes tomaron pacíficamente las instalaciones para resguardar el equipamiento y garantizarse así el pago de las indemnizaciones.

Los propietarios del establecimiento ubicado en Zeballos 4663 aprovecharon el fin de semana largo para sacar toda la mercadería procesada y sin mediar aviso a los trabajadores ni a sus representantes gremiales cerraron las instalaciones. Con ese panorama se encontraron los empleados que ayer por la mañana llegaron a su lugar de trabajo.

"Esto es lo que se conoce como lock out patronal. Los dueños vaciaron el lugar y dejaron a más de 20 familias sin trabajo", detalló Pedro Montero, asesor gremial de la comisión directiva de la Unión Obreros y Empleados Tintoreros, Sombrereros y Lavaderos de la República Argentina (Uoetsylra).

El dirigente, quien llegó desde Buenos Aires para acompañar a los delegados locales del sindicato, precisó que se realizó la denuncia ante el Ministerio de Trabajo y esperan que la cartera laboral convoque a las partes. También indicó que frente a esta situación los trabajadores tomaron la fábrica "y no van a dejar las instalaciones en resguardo de la maquinaria, que es una garantía para sus indemnizaciones".

Según fuentes sindicales Procesadora Workers atiende a unas 20 marcas de indumentaria y venía trabajando con normalidad con esa lista de clientes. "Vamos a seguir con detenimiento lo que ocurre con estos clientes", dijo, y señaló que buscarán identificar si la firma sigue funcionando bajo otro nombre.

El dirigente sindical destacó que la empresa "venía funcionando normalmente, no sufría ninguna crisis, y que el cierre fue una medida arbitraria respaldada por esta política económica que le facilita a los empresarios convertirse en importadores en lugar de mantener la producción".

Según relató ayer al portal Conclusión la delegada y empleada Erica Tabernero "este martes (por ayer) llegamos a la planta como todos los días y encontramos el portón cerrado. Nadie nos dijo nada ni nos avisó. Simplemente vinimos a trabajar y estaba todo cerrado. El encargado tampoco se presentó a trabajar".

La mujer dijo que desde hace un tiempo "se trabaja con jornada reducida", pero que nadie les comunicó lo que iban a encontrar.

Los trabajadores manifestaron ayer la intención de negociar para mantener funcionando el establecimiento. Sin embargo, al ser consultado por LaCapital Montero consideró que es poco probable que esto ocurra por la actitud que tomaron los empresarios, en lugar de mantener un diálogo con los trabajadores o el gremio para sostener la actividad.

Comentarios