Economía
Jueves 31 de Agosto de 2017

Trunca negociación por el cierre de Bravo Energy

La patronal propuso pagar indemnizaciones al 50 por ciento y en ocho cuotas. El gremio dice que es una "ridiculez" y una "falta de respeto a los empleados"

La crítica situación de los 35 empleados de la planta de transformación de residuos Bravo Energy, ubicada en el acceso norte a San Lorenzo, no prospera. La patronal les propuso ayer —en el marco de una audiencia en el Ministerio de Trabajo— pagarles un 50 por ciento de la indemnización que les corresponde en ocho cuotas, y los depósitos arrancarían dentro de dos meses.

La oferta fue considerada directamente como "una ridiculez, un agravio inadmisible y una falta de respeto por aprovecharse de la necesidad de la gente", comentó Rubén Pérez, titular del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustible Santa Fe Sur.

Lo más llamativo para el gremio y los empleados es que, según lo planteado ayer por Marcelo Falbo, socio accionista en Argentina de la empresa de capitales norteamericanos, quien estuvo acompañado por el gerente general de la planta, Lisandro Degiovani, y el representante legal Gastón Litvak, en esos dos meses "de gracia" la firma pretende reabrir la planta ubicada en la intersección de la ruta 10 y la autopista a Rosario, para luego volver a cerrarla y terminar de despedir a los trabajadores.

Deudas

"No sabemos cómo lo haría, es imposible que reabra teniendo en cuenta que la empresa debe, entre otras cosas, más de 100 mil dólares de gas, 7,5 millones de pesos a la municipalidad y a nosotros 3 años de aporte de obra social", observó Pérez.

"Hablan de reactivar la empresa, pero sin plata ni materia prima ni servicios", resumió el dirigente. "La empresa le echa la culpa al gobierno por el cierre, pero acá la causa principal es el abandono que esta gente ha hecho de la planta y de sus trabajadores. Si hicieran esto en otro país estarían presos", criticó.

Además de esos conceptos, Bravo Energy adeuda a sus empleados los haberes de junio y de julio de este año, un proporcional del aguinaldo y un premio de 20 mil pesos acordado en paritarias nacionales. A cuenta, días atrás la empresa depositó a los empleados alrededor de 10 mil pesos a cada uno.

Pérez insistió en la urgencia de que los trabajadores cobren todo lo adeudado, máxime teniendo en cuenta que algunos ya han tenido que rescindir contratos de alquiler y recibir ayuda de sus familias porque "la situación se vuelve insostenible".

El dirigente advirtió que, de no prosperar las negociaciones en las instancias laborales restantes, "vamos a iniciar acciones legales para lograr el embargo de los bienes". La próxima audiencia en el Ministerio de Trabajo se programó para el 15 de septiembre.

Mientras tanto y para evitar el vaciamiento, los trabajadores hacen guardia frente a las puertas de la planta desde aquel 18 de agosto pasado, cuando al finalizar uno de los turnos de la madrugada las puertas se cerraron definitivamente. Ese mismo día, Bravo Energy envió telegramas y comunicó suspensiones.

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