Economía
Martes 07 de Marzo de 2017

Trabajadores suspendidos de General Motors cuestionan el acuerdo

La automotriz informó ayer a la hora del ingreso los nombres de quienes no podían entrar. Hubo protestas. Smata defendió su accionar

Un grupo de trabajadores de General Motors (GM) que fueron suspendidos tras las tratativas que mantuvieron el Sindicato de los Mecánicos (Smata) con la empresa automotriz realizaron ayer una marcha al Ministerio de Trabajo de la Nación en Rosario para dejar constancia de que "el acuerdo es ilegal" porque, argumentaron, nunca fueron notificados formalmente de la decisión de la compañía y denunciaron que se tomó sin un debate previo en asamblea.

El reclamo no sólo es hacia la política de la compañía sino además al interior del gremio. Aunque públicamente trascendió el acuerdo entre gremio y empresa, en los hechos los obreros nunca fueron notificados y ayer por la mañana debieron someterse a una traumática situación: hacer cola para el ingreso y en la portería anoticiarse si podían ingresar o formaban parte de la grilla de suspendidos. Esa situación se repitió temprano, cuando ingresó el turno azul y, por la tarde, cuando le correspondía al turno verde.

Aquellos obreros que no pudieron ingresar a su turno de trabajo, primero realizaron la denuncia en la comisaría de Alvear —la comuna donde está ubicada la planta— y luego se movilizaron hacia la sede de la cartera laboral, en Sarmiento y Rioja. "Es verdad que bajó la producción de autos, pero aumentaron los precios", señalaron ayer los empleados, que cuestionaron por "ilegal" al acuerdo ya que aún no fue homologado por el Ministerio de Trabajo. "Los pocos telegramas que llegaron estaban redactados desde el 1º de marzo hasta el 30 de noviembre y algunos pudieron trabajar jueves 2 y viernes 3", dijeron en declaraciones a LT8.

"Se deja a 350 familias en la calle en un acuerdo a puertas cerradas", agregaron.

El gremio se defendió

El secretario general de Smata, Marcelo Barros, salió en defensa del acuerdo firmado con la automotriz. "La semana pasada recorrimos la planta avisando de las suspensiones y, además, la mayoría de los delegados lo aprobó, sólo dos no firmaron", dijo el sindicalista.

Además, reiteró lo que había indicado la semana pasada cuando trascendieron las suspensiones. "La propuesta inicial de la empresa eran despidos y logramos frenarlos y convertirlos en suspensiones. Queremos defender los puestos de trabajo y no tomar medidas que los pongan en peligro", dijo Barros.

El miércoles pasado, la automotriz anunció la suspensión de 350 trabajadores de su planta de Alvear por el término de nueve meses. La decisión fue confirmada por Smata, que había señalado que la medida comenzaría a implementarse hoy luego de una ronda de negociaciones que concluyeron el último viernes.

Un día después, la compañía confirmó el acuerdo en un breve comunicado en el cual indicó que "con motivo de la caída en la demanda de vehículos en el mercado de Brasil la planta de GM en Alvear, Rosario, debe adecuar su volumen de producción, y para ello ha alcanzado un acuerdo con Smata que establece un régimen de suspensión de 350 empleados desde el presente mes de marzo hasta el 30 de noviembre del presente año 2017".

"Durante este lapso, la empresa

y Smata estarán analizando en conjunto la evolución del mercado de exportación a los efectos de definir próximas medidas", agregó la empresa.

La decisión de GM fue similar y con los mismos argumentos a la que tomó Volkswagen en su planta de General Pacheco, donde suspendió a 600 trabajadores. Esa compañía también abrió la oferta de retiros voluntarios.

En GM por ahora no anunciaron esa posibilidad, pero tampoco descartan que pueda ocurrir a lo largo del año.

Peugeot compró Opel a GM

El grupo automovilístico PSA Peugeot Citroën anunció ayer la compra a la estadounidense General Motors (GM) de su filial europea Opel/Vauxhall en una operación de 2.200 millones de euros, que lo convertirá en el "número dos" del sector en el continente.

La compra se desglosa en la adquisición, por una parte, de Opel/Vauxhall por 1.300 millones de euros, y por otra de la filial financiera de GM en Europa por 900 millones, precisó PSA.

La adquisición de la filial financiera de GM en Europa, que da servicio a 1.800 concesionarios de 11 países, la llevarán a cabo PSA y el banco BNP Paribas, con una participación del 50 por ciento cada una. Con esta compra, el grupo automotor francés PSA, al que pertenecen Peugeot y Citroën, se sitúa tras el grupo Volkswagen como la segunda automotriz más grande en el continente europeo.

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