Economía
Domingo 02 de Abril de 2017

Se viene lo nuevo en tecnología, pero comprar no será tan barato

El gobierno prevé que la baja de los precios será importante. Los empresarios aseguran que sólo llegará al 20% por los altos costos internos.

El mercado de computadoras personales, notebooks y tablets se revolucionó en el país a partir de la eliminación de aranceles para la importación de componentes y para equipos terminados. Con la puesta en marcha de esta medida, el gobierno nacional busca mejorar sustancialmente el nivel de precios de esta tecnología que en el país llegaba a triplicar los valores de venta de Estados Unidos. Sin embargo, los referentes del sector advierten que la variación de precios redundará sólo en una baja del 20% por los fuertes costos argentinos, impuestos como ingresos brutos, IVA o logística.

La nueva normativa se presentó sobre finales del año pasado y en ese momento no demoraron en llegar los anuncios de despidos en el sector con el argumento de que la producción local dejaría de ser competitiva. Finalmente la entrada en vigencia se demoró y la eliminación del arancel del 12% promedio para la importación de componentes para producir computadoras en el país comenzó a regir desde el 21 de febrero y la quita del 35% para la importación de notebooks, tablets y computadoras, desde el 1º de abril. Con este aplazamiento, la mayoría de las empresas del sector lograron adaptarse al cambio y reconvertir gran parte de su actividad. Así, brindar servicio técnico para las nuevas compañías que lleguen al país se convirtió en la salida de muchos.

No obstante, según cifras del Ministerio de la Producción, en el país en tareas vinculadas al ensamblaje de computadoras y notebooks trabajan 4.900 personas y el titular de la cartera productiva, Francisco Cabrera, reconoció que la eliminación del impuesto aduanero podría afectar la continuidad de alrededor de 1.000 puestos de trabajo en el sector.

En respuesta a esta situación, el gobierno anunció la decisión de implementar facilidades de financiamiento para la compra en 18 o 24 cuotas sin interés de notebooks de ensamblado nacional a lo que se sumará la compra de parte del Estado de 250.000 notebooks para el Programa Conectar Igualdad.

El gobierno nacional se lanzó a tomar la medida bajo el argumento de que la modificación del esquema arancelario para estos productos "redundará en la disminución de los costos de fabricación de diversos aparatos y equipos electrónicos, mejorando las condiciones de competitividad y productividad, y contribuyendo al aumento de la inversión productiva en el sector y de su disponibilidad en el mercado local", puntualiza el decreto.

Desde el Ministerio de Producción enfatizaron que Argentina "es el país más caro de la región" debido a que una computadora cuesta un 80% más que en Colombia, 50% más que en Chile y casi el triple que en Estados Unidos (175%).

La previa

El mercado de computadoras personales, notebooks y tablets se revolucionó en el país a partir de la eliminación de aranceles para la importación de componentes y para equipos terminados. Con la puesta en marcha de esta medida, el gobierno nacional busca mejorar sustancialmente el nivel de precios de esta tecnología que en el país llegaba a triplicar los valores de venta de Estados Unidos. Sin embargo, los referentes del sector advierten que la variación de precios redundará sólo en una baja del 20% por los fuertes costos argentinos, impuestos como ingresos brutos, IVA o logística.

Según un estudio realizado por la consultora Elypsis, el anuncio de esta medida produjo que hoy una notebook ya cueste 27% más barata que el precio promedio de los primeros cuatro meses de 2016, y un 29% más económica que el precio máximo alcanzado en 2016. En cambio, los referentes del sector comentaron que esta baja de precios obedece exclusivamente a la necesidad de desprenderse del stock.

El consultor especializado en el área Enrique Carrier explicó que la baja de precios se dio por una liquidación de stock de productos nacionales. "Todavía no se vio reflejada la baja real de precios, las firmas estaban conscientes de que si no vendía ahora se les iba a complicar después", señaló.

Carrier indicó que si bien aún no hay referencia de los valores de los productos importados, dijo que el costo de nacionalización da una pauta de que va a costar más que en otras latitudes. Se refirió a los cargos por comercialización, impuestos, entre otros items. No obstante, aseguró que la oferta y variedad de marcas y producto va a mejorar, como así la disponibilidad de equipos más actualizados. En ese punto consideró que "hay muchas expectativas".

"Habrá marcas que ensamblaban importando, marcas que vengan directamente y también importadores que se sumen. Habrá una mayor presión competitiva", dijo destacó que pasarán algunas semanas hasta que se de un normal nivel de provisión de productos.

Sobre la posibilidad de pérdida de empleo, Carrier dijo que "donde se genera más resistencia es entre los ensambladores". No obstante, consideró que "el resultado final no debería ser una caída de puestos de trabajo, sí de cambios".

"Pueden que dejen de ensamblar pero van a necesitar comercialización, soporte técnico. También eso será demandado por marcas internacionales que se instalan", apuntó el consultor, quien recordó que en los 90 también se redujo a cero el arancel a las computadoras.

No obstante, la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) señaló que "la disminución de aranceles de informática del 35% a 0% afectó directamente el empleo y la producción en Tierra del Fuego, ya que las empresas debieron cerrar las líneas que se dedicaban a producir esos productos y no podrán competir frente a productos que se fabrican en países que no poseen restricciones arancelarias a la importación".

"La medida se conocía desde el año pasado y nadie esperaba que el gobierno diera marcha atrás, por lo tanto a nivel empleo y producción ya se sabe cómo impactó. Sólo resta por esperar a que se empiecen a ver los equipos importados y cómo evoluciona el mercado", adviritieron desde Afarte.

Ventas

El mercado de computadoras se mantiene estancado con ventas en torno a 1,5 millones de unidades anuales y con el parate de la economía durante 2016 el sector vivió un año en baja, pero las perspectivas de renovación de equipos es creciente y en los últimos meses existe una demanda reprimida que aguarda la llegada de mayor variedad de productos. La previsión es que con la baja de arancel ingresen al país máquinas de última generación a un precio similar al que tenían las computadoras producidas en el país hasta octubre del año pasado.

"Lo importante es cuánto crece el mercado, que en los últimos años se fue achicando. Va a suceder, no se en qué magnitud porque se da en un momento que el negocio de las PC va para atrás y es probable que inicialmente haya un recambio por el retrazo que había en determinados equipos", indicó Carrier.

Oferta atractiva

Tal es la expectativa que el gerente de la Cámara Argentina de Máquinas de Oficinas (Camoca), Carlos Scimone, advirtió que hasta los brasileños vendrán a la Argentina para comprar notebooks y tablets debido a los precios que habrá en el mercado local por la eliminación del 35% de arancel a los equipos terminados. No obstante, el directivo consideró que el precio que se verá desde el primero de abril estará un 20% por encima de los valores vigentes para esos mismos productos en Chile, debido al "costo argentino".

"El consumo de productos informaticos se va a reactivar, de eso no tengo dudas, porque hubo retención intencionada", afirmó Scimone, para precisar que "mucha gente retuvo intencionalmente la decisión de compra" a la espera de la eliminación del arancel.

Sergio Airoldi, titular de Air Computers, dijo que "las ventas venían muy flojas" pero estimó que habrá un crecimiento de entre el 30 y 40%.

"Hay una demanda insatisfecha a la espera de una baja de precios, que estimamos que estará entre el 15 y 20%", puntualizó el referente de una de las firmas que tuvo que salir a reconvertir parte de su actividad dedicada a la producción de notebooks y tablet debido a la quita de los aranceles a la importación.

"Hay compras demoradas porque fue anunciado en noviembre del año pasado y una empresa que tiene un recambio de su parque tecnológico espera a abril", mencionó Airoldi.

El empresario dijo que la baja de precios registrada hasta el momento es "por licuación de sotck" y que en algunos casos, incluso, sin margenes ganancias para hacer lugar para los nuevos equipos.

Respecto al efecto sobre la producción nacional explicó que se enfocarán en "producciones a medidas" y que se dedicarán sólo a PC "que es donde hay posibilidades de ofrecer un portafolio más variado".

En cuento al impacto en las fuentes laborales Airoldi dijo que en Rosario, Córdoba y Mendoza no hubo ningún problema ya que todo el equipo trabajará en servicio técnico. En Buenos Aires donde estaba la línea más grande de ensamble, en tanto, se comenzó a ofrecer más servicio técnico a toda la cartera de clientes.

"Antes no teníamos tanta posibilidad, por ejemplo vamos a reparar celulares que antes no lo hacíamos, y se incrementó el de monitores, impresoras. Además, estamos tratando de cerrar para ser servicio técnico de algunas marcas internacionales con las cuales trabajamos", explicó y a eso le sumarán el soporte de garantía de los equipos propios.

"Hasta ahora no tuvimos baja de personal y estamos viendo como logramos no sacar a nadie. Del escenario difícil que tuvimos con la maduración de esto pudimos reacomodar la gente en otras funciones, por ejemplo, los menos capacitados se movieron a logística, porque crece la distribución. También estamos haciendo ensambles para terceros, que en otro momento lo rechazábamos. Ampliamos la oferta de servicios. No hubo situación de crisis como parecía que podría haber sido", precisó.

Airoldi recordó momentos críticos como los vividos durante 2002 y subrayó: "Ya nos pasó, a toda crisis hay que ponerle creatividad, esperar, entender que hay una transición. Hablar con la gente y ver cual es el mejor camino para que no sea crítico para nadie".

Ahora las perspectivas son alentadoras. "Si estos pequeños síntomas que empezamos a notar de consumo de las empresas, más que de los usuarios finales, se confirman, se notará un crecimiento. Nos va ayudar a que realmente ese incremento se confirme a lo largo del año. El 2016 fue un año difícil, se había puesto mucha expectativa. Este año arrancamos con una expectativa más tranquila y quizá se de un resultado más parecido a lo esperado, un 20% de crecimiento es algo más natural", precisó.