Economía
Viernes 19 de Mayo de 2017

Renunció el funcionario que fue investigado por el caso Luis Medina

Martín Degrati dejó la Secretaría de Tecnologías para la Gestión. Fue acusado de manipular la notebook del supuesto narco asesinado

Martín Degrati, el desangelado secretario de Tecnologías para la Gestión del Ministerio de Gobierno de Santa Fe que había sido investigado por su intervención en la computadora personal del asesinado presunto narco Luis Medina, renunció ayer a su cargo.

Cuando ya se presumía que ninguno de los sonados escándalos públicos que afectaron a la administración socialista —y que lo tuvieron en el ojo de la polémica, incluso puertas adentro— lo afectarían, Degrati terminó fuera del gobierno. Eso sí, ayer la Casa Gris se desentendió de su suerte.

"No, para nada; se fue por su cuenta, nadie lo echó", dijo la altísima fuente del gobierno consultada por La Capital, dejando en claro que tampoco se hizo nada para retener al hoy, "por razones personales", ex funcionario, según las razones que él mismo esgrimió en el escrito en el que formalizó su retiro.

"Al parecer tiene otra cosa", dijo la fuente, aunque ante la insistencia de este diario admitió que era "inevitable" que se asocie el nombre de Degrati a las polémicas que generaran dolores de cabeza en la dirigencia socialista.

"Que se haya ido del gobierno no es ninguna novedad porque lo llamativo es que haya durado tanto tiempo con Miguel de gobernador", dijo un legislador socialista que hoy transita otro andarivel del oficial.

Si bien Degrati se asocia de inmediato con el nombre del asesinado empresario de la noche sospechado de estar involucrado en el tráfico de drogas, Luis Medina, por haber manipulado sin autorización judicial (y, por razones inconfesables dijera entonces el diputado Héctor Acuña, presidente de la comisión de Seguridad de esa Cámara) la notebook que éste tenía en su auto cuando fue acribillado junto a su novia el 29 de diciembre de 2013, las palabras del citado legislador socialista retrotrajeron a una polémica singular también protagonizada por el gobernador Miguel Lifschitz.

No bien había sido electo jefe de la Casa Gris, Lifschitz se había quejado: "El único defecto fue un estúpido, un funcionario técnico, que en vez de poner lo que debía poner, se le ocurrió poner «100 por ciento de mesas informadas». Vaya uno a saber por qué lo hizo". Degratti había comunicado esos datos, que pusieron al socialista en el incómodo lugar de dar explicaciones ante las acusaciones del PRO y el PJ de fraude electoral tras las Paso de 2015.

Degrati renunció "por razones personales" apenas a 48 horas de haber presentado junto a Lifschitz el Plan Estratégico de Tecnología 2016-2018, Tecnofé. Por ello llama la atención que las explicaciones oficiosas fueran que "tenía alguna otra cosa".

Junto al actual secretario administrativo de la Cámara baja, Javier Echaniz, Degrati zafó de la investigación judicial por la manipulación de la computadora de Medina pero no del asedio de Acuña, quien hasta su último día de diputado en 2015 lo siguió acusando por los medios.

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