Economía
Domingo 13 de Agosto de 2017

Productividad marginal: el toque diferente

Cómo pensar la teoría de la producción marginal, que establece una retribución acorde a la productividad, en la economía argentina.

Qué determina un nivel de salarios justos en una economía competitiva? ¿Por qué marginal? ¿Es un concepto o una filosofía de crecimiento?

Tengo un amigo industrial, Oscar, que como tantos otros montó con muchísimo esfuerzo su empresa metalúrgica. Si bien era una derivación del emprendimiento de su padre, fue él quien le imprimió dinámica competitiva.

Oscar como tantos argentinos vive un incesante vaivén de escenarios económicos, de incertidumbre, de políticas de Estado que poco favorecen al desarrollo industrial o cuando lo hicieron temporalmente causaron enormes costos a los consumidores con una economía cerrada, protegida y sin competencia. Terminamos pagando por mucho más de lo que los bienes y servicios valen.

Si una certeza tiene el empresario es que tiene un "socio en las buenas" llamado Estado, cobrándoles impuestos como en Suiza y con un nivel de servicios insuficientes, caros y anticuados.

Oscar, como tantos otros empresarios y emprendedores, fueron sabiendo cómo sortear cada uno de los obstáculos inherentes al desarrollo, no sin pagar enormes costos de este aprendizaje. Todo parece indicar que estas pruebas justamente fuerzan tu convicción sobre el proyecto: te lo refuerza o liquida, no hay términos medios.

Superar todos estos escollos implica sobreponerse a las adversidades y aprender la lección emergente de cada una de ellas. La economía en este sentido nos alecciona de forma permanente, la cuestión es que el costo de estas lecciones no son números sin personas de carne y hueso.

Oscar, decidió contratar un nuevo operario para su línea de producción dado que había obtenido un contrato para realizar un nuevo trabajo. Los operarios que venían trabajando con el hace ya un tiempo producían una razón de 10 unidades (diarias) en cada torno durante su turno. Definió así el ingreso de un nuevo integrante a la línea de producción. Su nuevo operario, produjo a razón de 13 unidades diarias (de la misma pieza y durante el mismo tiempo). Algo mejor que el promedio.

Contento se puso Oscar al ver que su producción se incrementó, dando así la posibilidad que su organización genere economía de escala, ganancias adicionales y la chance de distribución creciente entre sus operarios dada su mayor eficiencia (los operarios cobraban premios por producción).

Contrariamente al sentido común, el nuevo operario, en poco tiempo se vio impelido y obligado a emparejar el nivel de producción que tenían los anteriores y preexistentes operarios, es decir a razón de 10 unidades diarias cuando había oportunidad de producir 39 unidades, se lograban 33 y finalmente 30 (un desperdicio real de producción del 30%).

Con el afán de no exponer a sus compañeros y evitar problemas internos (la productividad marginal del nuevo operario era evidente) debió ajustar su nivel de producción al promedio preexistente, por debajo del posible y logrado con ese esfuerzo adicional por el qué además su economía iba a mejorar. El árbol tapo el bosque, evidentemente.

La posibilidad de generar ese "toque adicional" generaba inexorablemente mejores rendimientos económicos y la posibilidad concreta de distribuirlos entre quienes lo producían generando así un mejor bienestar para toda aquella clase trabajadora y un espiral o círculo virtuoso.

La teoría de la "producción marginal (pmg)" establece que en equilibrio de competencia cada factor productivo (en este caso el operario) recibe una retribución igual al valor de su contribución (marginal o adicional) a la empresa que lo emplea. A mayores niveles de producción, mejores aportes a la empresa y un derecho de percibir una remuneración mas justa.

En equilibrio, su salario sencillamente será igual al importe del ingreso que sus servicios "añaden" a la empresa.

El bienestar (o no) de la clase trabajadora depende si recibe mucho o poco como retorno de su trabajo, así como si la cantidad que reciben es la que producen en proporción o se trenzan dos efectos: mezquindad laboral y avaricia empresarial.

En su tesis, John Bates Clark (1899) dijo que las diversas rentas (precios de los factores de producción) y el nivel de ingresos de cada uno dependerá de la productividad marginal de esos factores (o sea, este toque adicional).

"Si creo una pequeña cantidad de riqueza y la reciben todos por igual, no pueden perseguir una revolución de la sociedad; pero si se produce una gran cantidad y la reciben solamente una porción pequeña, muchos de esos se convertirán en revolucionarios y tendrán todo el derecho a hacerlo".

En una Argentina en la que mucho sabemos de derechos y poco de obligaciones, plantearnos la productividad marginal como ese "toque que nos hace diferentes" puede ser además de un desarrollo matemático, un concepto para re pensar el futuro. Será mucho pedir?

De esto también se trata la economía.

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