Economía
Viernes 19 de Mayo de 2017

Por la crisis en Brasil, se devaluó el peso en Argentina y además cayó la Bolsa

En el país vecino se devaluó el real y las acciones se derrumbaron En la city porteña, el dólar se cotizó al mayor nivel en cuatro meses

El escándalo de corrupción que involucra al presidente brasileño, Michel Temer, sacudió al mundo financiero y tuvo impacto en Argentina. El real se devaluó casi 8 por ciento y contagió al mercado cambiario local, donde el dóalr llegó a 16,27 pesos, el mayor nivel en los últimos cuatro meses. Las Bolsas siguieron el mismo movimiento: San Pablo bajó 8,8 por ciento y el Merval porteño 2,95 por ciento. El terremoto sacudió al mercado de granos de Chicago, donde la la soja bajó 11 dólares por tonelada. Paradójicamente, la devaluación local amortiguó ese impacto en los valores pagados en la plaza rosarina.

Luego de que el mandatario brasileño apareciera incriminado en una delación del dueño del frigorífico JBS, el mismo que tiene planta en Villa Gobernador Gálvez, la inestabilidad financiera y el temor económico se expandieron por Brasil y la región. Las actividades en la Bolsa paulista fueron paralizadas por media hora cuando bajaba más de 10 por ciento. Cerró 8,8 por ciento.

El real brasileño se desplomó y cerró con una caída de 7,55 por ciento a 3,390 unidades por dólar, el peor valor de 2017. Según el diario económico Valor, esta fue la peor desvalorización diaria de la moneda desde el 15 de enero de 1999, cuando cayó 11,10 por ciento tras ser anunciadas alteraciones en el régimen cambiario. Con el derrumbe de ayer, el real se depreció 4,07 por ciento en 2017.

La devaluación del real presionó sobre los precios de los granos estadounidenses. En consecuencia, la soja en el mercado de Chicago se derrumbó más de 11 dólares por tonelada. Brasil es el segundo productor mundial de la oleaginosa. "La devaluación brasileña socava la competitividad de las exportaciones de soja de Estados Unidos y alienta a los agricultores de Brasil a aumentar sus ventas luego de la cosecha récord de este año", informó ayer la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

En la plaza rosarina, no obstante, los negocios le hicieron frente a las bajas internacionales, precisamente, por el fortalecimiento del dólar frente el peso. Por la soja disponible se ofreció en el recinto de la Bolsa de Rosario $ 3.800 con descarga. "Si bien marcó una baja diaria de $ 50, la suba en el tipo de cambio local actuó de sostén. Incluso se podía llegar a pagar $ 3.850 por lote, igualando el valor abierto de la jornada de ayer", señalaron en la entidad. Los operadores aprovecharon el movimiento para fijar precios de la mercadería ya transferida.

El dólar en Argentina también se disparó como efecto reflejo de la caída del real y subió a su mayor nivel en cuatro meses.

Las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajaron 2,95 por ciento con el indicador Merval presionado principalmente por una fuerte caída en los papeles de Petrobras, que perdió 13,1 por ciento.

Una de las consencuencias inmediatas de la crisis de Brasil fue la suspensión de la emisión de deuda que tenía previsto realizar la provincia Buenos Aires, por 500 millones de dólares.

La economía local ya sufre por el estancamiento del país vecino desde hace cuatro años. En los últimos dos años, la situación empeoró porque Brasil encadenó directamente caídas de 3,8 por ciento y 3,6 por ciento en su actividad. Así, se redujo como mercado para las exportaciones argentinas y creció como proveedor de productos importados. El déficit comercial se agigantó este año.

Pero la relación entre Argentina y Brasil va más allá del intercambio comercial. De hecho, Macri y Temer son la vanguardia de la restauración política neoliberal frente a la "ola populista" que hegemonizó América latina desde principios de siglo.

Temer, por caso, venía avanzando en reformas que también pretende realizar Macri, como la flexibilización laboral y la restricción a la cobertura jubilatoria. Las consecuencias del ajuste iniciado ya en el último gobierno de Rousseff, las expuso ayer el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (Ibge). El número de brasileños desempleados o subempleados llegó en el primer trimestre de 2017 al récord de 26,5 millones, el 24,1 por ciento de la población económicamente activa. Según el Ministerio de Trabajo, en el año 2015 se eliminaron 1,5 millones de empleos formales y el año pasado fueron otros 1,3 millones de puestos de trabajo en el país vecino.

derrumbe. La Bolsa paulista se desbarrancó. Cuando caía 10 por ciento, su operatoria se interrumpió por media hora.

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