causa sueños compartidos
Viernes 05 de Agosto de 2016

Piden captura de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo y prohíben su salida del país

Hebe de Bonafini permanecía recluida en la sede de la asociación. Fue declarada en rebeldía por negarse dos veces consecutivas a declarar

La Justicia ordenó ayer la detención de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, en la causa que investiga irregularidades en el plan de viviendas Sueños Compartidos, situación que derivó en una multitudinaria movilización en respaldo de la dirigente, que realizó la tradicional ronda de los jueves alrededor de la Pirámide de Mayo.

Anoche, el diputado nacional Máximo Kirchner (FpV) destacó que la titular de Madres está "dispuesta a poner el cuerpo" y dijo que el gobierno tendrá que "dar explicaciones sobre estas medidas salvajes" que llevó adelante. Poco antes de las 21 había llegado a la sede de la asociación para brindar su apoyo a Bonafini.

La orden fue librada por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi junto a la prohibición de salida del país, luego de que la líder de Madres no se presentara por segunda vez consecutiva a prestar declaración indagatoria en el marco de esa investigación por supuesto desvío de fondos públicos.

"Si nos quieren llevar presas, que nos lleven, acá estamos. No les tenemos miedo a estos hijos de puta", arremetió Bonafini tras la ronda en la plaza, en la que estuvo acompañada por dirigentes del kirchnerismo y una nutrida presencia de militantes.

En las primeras horas de la tarde, el magistrado declaró "en rebeldía" a Bonafini y dispuso un allanamiento en la sede de Madres, hasta donde se dirigieron efectivos de la Policía Federal.

Allí se encontraba la presidenta de la asociación, que a bordo de una combi (esquivó el operativo circulando por la vereda) eludió a los policías y llegó a la Plaza de Mayo para desarrollar la tradicional ronda de los jueves.

Escoltada. Bonafini iba acompañada en el vehículo por Andrés Cuervo Larroque, Martín Sabbatella, Hugo Yasky y Roberto Baradel, dirigentes a los que luego se sumaron en la plaza Oscar Parrilli, Axel Kicillof, Carlos Zannini, Ariel Basteiro, Luis D'Elía, Gabriel Mariotto y Mayra Mendoza, entre otros.

La noticia de que el juez había ordenado la detención de la presidenta de Madres se confirmó a su llegada a la Pirámide de Mayo, por lo que se registraron momentos de nerviosismo y desconcierto.

Sin presencia policial a la vista, Bonafini volvió a subirse a la combi y recorrió las doce cuadras que separan la plaza de la sede de Madres, respaldada por una multitud que cantó en contra del gobierno de Mauricio Macri y a favor de la referente.

Una vez en la casa de las Madres, Bonafini brindó otro discurso, muy breve, en el que agradeció el acompañamiento."Macri, pará la mano", subrayó.

La policía ya se había retirado de la sede cuando la referente regresó, por lo que el pedido de detención seguía vigente, pero sin concretarse.

Bonafini comentó que, tras enterarse de la orden librada por Martínez de Giorgi, habló con diputados. También hubo contactos con la Embajada de Venezuela para que ella se quedara allí, algo que no fue aceptado por la presidenta de la entidad.

"Mañana (por hoy) viajo a Mar del Plata. Por si el juez no sabe, le voy a avisar", ironizó Bonafini. Previamente había presentado una carta en la que denunció que era blanco de "agresiones" y de la "burla" de la Justicia desde 1977, en plena dictadura militar.

Además, se quejó porque el juez "ni quisiera leyó las 60 cajas con pruebas" que su entidad aportó para intentar demostrar que las irregularidades en Sueños Compartidos fueron parte de una maniobra del ex apoderado de la fundación Sergio Schoklender, procesado en la causa.

En ese sentido, Schoklender dijo que el operativo policial contra Bonafini es un "globo de ensayo" por si "mañana quieren detener" a la ex presidenta Cristina Kirchner, al tiempo que apuntó que la situación "le traslada un quilombo" al gobierno.

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