Sancor
Jueves 04 de Mayo de 2017

Macri consideró "inviable" el convenio laboral para un rescate de Sancor

El mandatario compartió escenario con Lifschitz y Corral en la presentación de una obra, pero no trajo ninguna solución para la cooperativa tambera

El presidente Mauricio Macri dejó sembrada de guiños políticos su visita de ayer a la capital santafesina, donde dejó inauguradas las obras del Metrobús local. Pero al mismo tiempo postergó para los "próximos días" una definición en torno a la crisis de la empresa Sancor, tema que —aseguró— sigue "con enorme preocupación" y sobre el cual se aguardaba con expectativa algún anuncio por parte del mandatario nacional que finalmente no se produjo.

Sobre este tema el presidente dejó varias definiciones que alertan sobre el modo en que el gobierno piensa resolver la cuestión, ya que, tras señalar que "Sancor está en quebranto absoluto", advirtió que "habrá que buscar un socio (a la firma) para que tome la posta", que "la cooperativa deberá reformularse" y consideró "inviable" el convenio colectivo de los trabajadores del sector. De paso, responsabilizó al gremio de los lácteos (Atilra) de haber contribuido al desmoronamiento de la empresa.

Flanqueado en conferencia de prensa por el gobernador Miguel Lifschitz y el intendente José Corral, Macri no sólo se encargó de hacer pública su resignación por la declinación del alcalde capitalino a una eventual candidatura a diputado nacional por Cambiemos (como aspiraba el presidente), sino que se atrevió a lanzar un explícito guiño a su reelección en 2019. "Tal vez pueda inaugurarlo en el próximo mandato", sorprendió sin que nadie le preguntara si tenía esa aspiración, al referirse al proyecto de un aeropuerto compartido entre Santa Fe y Paraná.

El titular de la Casa Rosada arribó a las 9 a la capital provincial, donde lo aguardaban Lifschitz y Corral. Con ambos compartió el viaje inaugural a bordo de una unidad del transporte urbano por un tramo del Metrofé, versión santafesina del Metrobus porteño que supo capitalizar el líder del PRO en sus épocas de jefe de Gobierno. "Esta obra tiene el doble de extensión que el de la 9 de Julio", magnificó en una parte de su discurso, parado en el andén de la estación próxima al country del Jockey Club el mandatario con la cara de chico que disfruta de un chiche nuevo (ver La Región).

Lo aplaudían a distancia prudencial, separados por un extenso corralito que blindó al presidente, un escuálido grupo de no más de 200 personas que hacían flamear banderitas argentinas de cotillón. A lo lejos se divisaba a un par de vecinas con carteles escritos a mano no precisamente auspiciosos de la gestión presidencial, pero también a dirigentes gremiales de Sancor cuyos movimientos fueron seguidos de cerca por Gendarmería.

Paradójicamente a la escasa convocatoria ciudadana, casual o deliberada por la celosa custodia presidencial, la obra inaugurada beneficia a unos cien mil santafesinos.

Los tres males

Macri abrió la conferencia de prensa trazando su particular diagnóstico sobre la crisis de Sancor: "Hemos charlado con el gobernador y el intendente sobre la enorme preocupación que todos tenemos sobre lo que está pasando en Sancor, que está sufriendo las consecuencias de tres males: una mala política láctea de la última década, que cuando los precios en el mundo eran los mejores de la historia se prohibió la exportación; un segundo mal ha sido un gran desmanejo interno en su conducción, y el tercero es un pésimo convenio laboral con un Estado que no actuó con equilibrio en las negociaciones y que generó a partir de los avances de Atilra un convenio inviable".

Luego de afirmar que "el gobierno nacional está intentando ayudar; hace ya dos meses que trabajamos diariamente con las autoridades de la empresa y el gremio para llegar a una negociación que permita la continuidad de Sancor, que está en quebranto absoluto", el presidente evitó brindar una definición sobre la que se habían generado fundadas expectativas.

"Habrá que esperar a los próximos días, esperemos que la racionalidad y el diálogo sean positivos, todo parece indicar que habrá que buscar un socio para que tome la posta, pero la cooperativa deberá reformularse", sentenció.

Candidatura caída

Al ser interrogado sobre si había logrado persuadir a Corral para que aceptara ser candidato a diputado nacional por Cambiemos, Macri respondió mezclando resignación y algo de sarcasmo: "La última vez que vine a Santa Fe dije que íbamos a hablar, no que lo iba a convencer porque no me gusta comprometer algo en lo que no voy a tener éxito".

"José va a seguir siendo un muy buen intendente, que es el compromiso que tiene con los santafesinos. En Cambiemos estamos bien en Santa Fe, estamos avanzando en un acuerdo entre todos y en breve vamos a presentar nuestros candidatos", consignó, dando a entender que se buscará una lista de unidad luego de la declinación de Corral, una carta electoral que el presidente jugaba como un as de espadas en su apuesta electoral santafesina.

El propio intendente se pronunció después en favor de alcanzar una "lista de acuerdo" con "balance territorial" entre "todos los sectores" que conviven en la coalición gobernante en territorio de la bota (PRO, UCR, partido FE). "Es importante cumplir con los compromisos que asumimos, por eso seguiremos al frente de la Intendencia, consolidando el proyecto de Cambiemos y apoyando el momento que vive el país desde el lugar que cada uno le toca y el mío es el de intendente de mi ciudad", redondeó Corral al cabo del acto presidencial.

En las primeras filas de la sala de conferencias montadas en el Jockey capitalino escucharon la confesión del presidente referentes del radicalismo como Mario Barletta y Jorge Boasso y del PRO, como el diputado Federico Angelini. Seguramente debieron haberse frotado las manos reparando en el vacío que dejó la resignación de Corral.

Guiño a la reelección

Macri apenas se apartó del libreto en la conferencia de prensa cuando introdujo deliberadamente un bocadillo sobre su propia postulación a la reelección en 2019, un tema que ya se había insinuado en el acto que encabezó en Ferro el lunes pasado durante la celebración del Día de los Trabajadores junto a las huestes peronistas del Momo Venegas.

Fue cuando una cronista lo consultó sobre si el proyecto de aeropuerto internacional conjunto entre las capitales santafesina y entrerriana podría concluirse antes de culminar su mandato. "Esa pregunta está buena", tiró una punta del remate que le daría a su respuesta: "El proyecto del aeropuerto conjunto es maravilloso, pero me temo que no vamos a poder terminarlo en este mandato, pero por ahí en el próximo mandato llego a verlo", dijo con una sonrisa cómplice ante un auditorio que lo aplaudió a rabiar.

Transición difícil

Macri volvió a definir sus primeros 16 meses de gestión como los de "una transición difícil, en la que logramos evitar una crisis como la de 2001. El mundo está sorprendido del giro que hemos dado, hemos tenido un recibimiento con gran nivel de afecto y apoyo en los EEUU, no sólo del presidente (Donald) Trump, sino del Congreso, que sacó declaraciones de apoyo expresando que Argentina dio un giro espectacular y ellos querían ser parte del liderazgo argentino en la región". "En menos de 30 días vamos a visitar o ser visitados por los mandatarios de cinco de los siete países más importantes del mundo: EEUU, Italia, Alemania, Japón y China, algo que nunca pasó en la historia y tal vez nunca vuelva a pasar. Eso marca que el mundo nos está dando crédito y cree en lo que estamos haciendo", se autoponderó.

Según Macri Santa Fe "se ha visto beneficiada" por su modelo económico. "Es una de las pocas provincias que nunca cayó, porque siguió generando empleo y como gran exportadora agroindustrial tiene que empujar al resto del país", aseveró el presidente mientras Lifschitz escuchaba atento su relato en la silla contigua.

En campaña. El presidente vino a Santa Fe a poner en marcha una obra calcada del Metrobus porteño.

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