Ganancias
Domingo 02 de Octubre de 2016

Los modelos y la situación social

El aumento de la pobreza y la desocupación desde diciembre pasado es consecuencia de la política económica que puso en marcha la nueva administración.

El daño irracional infligido por el gobierno anterior al Indec sigue afectando el debate sobre política económica. Sólo con esa ayuda el presidente Mauricio Macri puede disfrazar la creación de un millón y medio de nuevos pobres desde el inicio de su administración como un sinceramiento estadístico. Y asegurar, a poco de que se cumpla un año de su mandato, que a partir de la difusión en la última semana del índice de pobreza e indigencia podrá ser juzgado por su accionar para reducir esas tasas.

El aumento de la pobreza y la desocupación desde diciembre pasado es consecuencia de la política económica que puso en marcha la nueva administración. El nuevo programa es también responsable de los números rojos que inundan los indicadores de actividad de la mayoría de los sectores económicos. Combinado con un denso circuito de opiniones cortesanas, la destrucción del sistema estadístico oficial es en el corto plazo un aliado formidable para que el gobierno esquive en el debate público las comparaciones desfavorables con las cifras del modelo anterior.

Sobre esta falla no sólo se montan construcciones capciosas, por ejemplo, sobre el déficit fiscal heredado. También le da cobertura a la teoría del estancamiento en el último lustro, que denuncia el crecimiento de puestos de trabajo como "empleo de mala calidad" y las políticas para mantener la actividad económica como "un festival de subsidio al consumo". Y así convierte en "pesada herencia" un modelo de gestión económica que, sin ignorar sus desafíos y limitaciones, tenía como principal virtud amortiguar el impacto sobre la población de la crisis externa y las tensiones distributivas internas.

El Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) aplicó la nueva metodología de medición de la pobreza adoptada por el actual Indec y la aplicó a la serie desde 2003. Concluyó que bajó del 60,8% en 2003 a 27,3% en 2015, más de la mitad. Aunque los números no son iguales, la curva está en línea con otras mediciones, como la de la UCA y Cifra. También coinciden en evaluar que desde 2011 se frenó esta brusca tendencia a la reducción y el índice empezó a fluctuar bajo la presión de la coyuntura económica. Un contexto global mucho más complejo, una puja feroz del capital para recomponer ganancias por vía de la inflación y también limitaciones de política económica podrían contribuir a explicar esta desaceleración que, de todos modos, no habilita a determinar que Macri heredó un infierno de pobreza.

Por el contrario, la apuesta a la defensa del mercado interno y la producción local, la creación de empleo y la protección del salario fueron claves para que uno de cada tres habitantes del país saliera de la pobreza desde 2003. Situación a la que habían entrado merced a políticas como las actuales.

Los límites del programa de la posconvertibilidad, en todo caso, son su déficit. No el programa mimos. Pero para el actual gobierno es al revés. Y así, mientras busca la "pobreza cero", desmonta la institucionalidad económica del ciclo anterior. Impulsó la devaluación más grande desde 2002, eliminó los controles de precios y a la fuga de capitales, despidió masivamente a empleados públicos y alentó así la masacre laboral en el sector privado, paralizó por seis meses la obra pública, ajustó tarifas, redujo impuestos a los más ricos, abrió las importaciones y se endeudó en niveles no vistos desde los años previos a la gran crisis de 2001. Y lo aderezó con un festival de declaraciones despectivas sobre la grasa militante, el trabajo sucio, los palos en la rueda, el consumismo irracional de los trabajadores y los zapatos que aprietan.╠Y por si no bastara, promueve "la competitividad y flexibilidad laboral" como parte de la "batalla cultural" contra una sociedad a la que el macrismo acusa de prebendaria y por haber aspirado a condiciones de vida que parecen reservadas históricamente a unos pocos.

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