Economía
Domingo 12 de Marzo de 2017

Los agronegocios, un mundo aparte en medio de la crisis económica del país

Los proveedores de maquinaria e insumos recuperaron ventas, luego de varios años de parate. Buscan capturar parte de la rentabilidad del sector.

En medio de una generalizada crisis económica y social, el negocio agrícola es una isla de entusiasmo. Así lo reflejó la última edición de Expoagro, donde los proveedores de bienes y servicios para los empresarios más estimulados por las políticas del actual gobierno nacional reportaron aumentos en las ventas.

En una semana de altísima conflictividad, el presidente Mauricio Macri tuvo su tribuna amigable en la muestra a campo que se realizó en la última semana en San Nicolás (la exposición no funcionó el jueves por el temporal que afectó parcialmente las instalaciones).

La primera fecha del calendario de grandes exposiciones a campo mostró desde el inicio un incremento de expositores, de 260 a 390. La devaluación de fines de 2015, la eliminación o baja de retenciones a las exportaciones y la desregulación del comercio, de la administración de divisas, del mercado cambiario y del negocio financiero, fueron respondidos por los empresarios del agronegocio con un aumento de la siembra y cosecha de trigo y maíz, y un aumento de la producción global en la campaña que comienza a cerrarse por estos días. Entre los que venden bienes y servicios al sector, los expositores hablan de que la actividad volvió a los mejores años de la década pasada.

En el predio, el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Alberto Padoán, se mostró como uno de los más entusiastas con el cambio de modelo económico. Pronosticó un volumen de cosecha 2016/17 en 127 millones de toneladas, con un aceptable nivel de precios. "El sector ya respondió el año pasado a las medidas del gobierno con un crecimiento, que creo que va a ser mayor este año y los que vienen", enfatizó.

El tipo de cambio

Este clima de euforia no anula todas las tensiones. Además de los sectores extra agrícolas que, como la lechería o las producciones regionales, siguen en crisis; dentro mismo del agronegocio están los que se quejan por el atraso del tipo de cambio. Es que el shock devaluatorio de fines de 2015 valorizó las existencias y empujó la comercialización de los millones de toneladas que habian retenido, pero al mismo tiempo impulsó una inflación que afectó los costos de las nuevas campañas.

El ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, enfrentó esos reclamos durante sus recorridas por la muestra. Aseguró que el gobierno trabaja fuerte para bajar la inflación y enfatizó que el camino para mejorar la rentabilidad es la competitividad y no la devaluación.

El propio Padoán señaló que "a nivel personal, quisiera un dólar a 20 pesos" pero consideró que un corrimiento de esa naturaleza afectaría a los asalariados.

"Creo que el tipo de cambio encontrará un equilibrio pero lo importante es trabajar en mejorar los costos logísticos, abrir a más operadores la gestión del ferrocarril y mejorar la infraestructura", dijo el presidente de la entidad rosarina, que el viernes fue anfitrión del ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, en la nueva presentación del plan nacional de infraestructura para los próximos cuatro años (ver aparte).

En busca de mejorar costos y mejorar la eficiencia, los empresarios agrícolas mostraron avidez por la maquinaria agrícola de gran porte, con mucha capacidad de trabajo y con la última generación de equipos "inteligentes". Pilotos automáticos, monitores, dosificadores, drones, tecnología de la información, nuevos materiales. La industria se mueve, en ese sentido, en la frontera tecnológica.

El boom de las máquinas

Luego de un 2015 para el olvido, la producción de maquinaria agrícola creció 27,4 por ciento el año pasado, según datos oficiales. Las sembradoras, el rubro en el que dominan claramente las empresas nacionales, picaron en punta, seguidas por los tractores y cosechadoras. Esta recuperación, en busca de los mejores niveles de la década anterior, también fue acompañada por un aumento del 12,5 por ciento de las importaciones.

Fernando Otarola, gerente de marketing táctico de John Deere, prevé que el mercado de cosechadoras experimente este año un nivel de crecimiento similar, y quizás algo mayor, que el del año anterior. Explicó que la firma del ciervo puso "toda la carne al asador" para estimular las ventas en los días de la expo, con condiciones excepcionales en incentivos comerciales y financieros.

La compañía tiene su propia financiera, que ofreció créditos en dólares a seis meses a una tasa del 3,5 por ciento, que se sumaron a la oferta crediticia de los bancos públicos y privados con los que trabajan. Especialmente, la línea del Banco Nación que llevó la tasa de los préstamos para adquisición de maquinaria agrícola nacional al 11,5 por ciento.

John Deere llevó a la muestra la serie S de cosechadoras, que tienen incorporada toda la tecnología relacionada con la "cosecha inteligente". En virtud de la política de la administración anterior, que ataba la importación de maquinaria al incremento de la producción nacional, las grandes marcas del sector incrementaron en los últimos años su nivel de integración local.

En el caso de la empresa con fábrica en Granadero Baigorria, que siempre mantuvo una operación industrial en el país, realizó importantes inversiones en los últimos años. De la terminal ubicada en el norte de Rosario sale la totalidad de la línea de cosechadoras y el 90 por ciento de la de tractores. Precisamente, el martes próximo presentará una nueva línea de producción de tractores.

La recuperación de la demanda de maquinaria agrícola le da una nueva oportunidad a otra empresa histórica del sector: Vassalli. La compañía de Firmat, que el año pasado estuvo al borde del cierre, fue salvada por un grupo de concesionarios. Néstor Girolami, actual presidente del consorcio que controla la firma, dijo que para este semestre hay una proyección de producción y venta de entre 90 y 120 unidades. Junto a una reingeniería de procesos y productos, la compañía trabaja para diversificar sus productos, asociarse con firmas del exterior, participar en el negocio de infraestructura para las energías renovables y explorar nuevos mercados. Están avanzadas las tratativas para exportar a países de Africa.

El jueves, mientras en San Nicolás se desarrollaba Expoagro, Vassalli presentó en Firmat a "Octubre rojo", el prototipo de cosechadora con nueva tecnología que pondrán a disposición del público en la próxima edición de Agroactiva.

La fábrica nacional resurgió de las cenizas luego de que la interrupción de los contratos de exportación con Venezuela la pusieran en situación de crisis financiera. Girolami subrayó que será clave para la continuidad de este proceso que llegue a buen término la refinanciación de la deuda de 250 millones de pesos que, como consecuencia de aquellas operaciones, contrajo con el Banco Nación.

La semana pasada, el gobierno de Santa Fe denunció que la entidad crediticia trababa la negociación por este acuerdo. Durante la expo, se abrió una nueva negociación a partir de los contactos que el gobernador Miguel Lifschitz mantuvo con el nuevo presidente del banco, Javier González Fraga, durante la inauguración del stand de la provincia.

Santa Fe desembarcó en la expo con un espacio de 2.400 metros cuadrados en el que 14 empresas ( la mayoría metalmecánicas) de una decena de las localidades de la provincia, exhibieron sus productos. Todas buscan engancharse al prometido derrame del mejor momento agrícola, que hasta ahora se limita al primer anillo de proveedores.

Insumos

El mercado de insumos está en ese círculo. Jorge Bassi, gerente de marketing de fertilizantes de Bunge, vaticinó un mercado en crecimiento en el corto plazo, a partir de la buena performance que tuvo en el último año. En 2016, el consumo saltó 45 por ciento y llegó a 3,6 millones de toneladas, un nivel que no tenía desde 2007. "Fue un rebote rápido porque la gente volvió a hacer lo mismo que sabía hacer en aquellos años, es decir sembrar trigo y maíz y fertilizarlo. El directivo espera un crecimiento de 8 por ciento anual y acercarse próximamente a un mercado de 3,9 millones de toneladas.

"El productor se va concientizando y empieza a considerar el uso de fertilizantes para cuidar el capital suelo, hoy el mercado paga diferente por suelos bien o mal cuidados", señaló. Rñ regreso del trigo, "con potenciales de rinde hasta 7 mil kilos en la zona de Rosario", tracciona también la demanda, porque "a esos cultivos hay que darles de comer".

La multinacional llegó con un amplio portafolio de productos que incluyen el azufre, el nitrógeno, el fósforo y, más recientemente el zinc. "En los últimos años hemos trabajado en forma muy focalizada los micronutrientes, que demostraron muy buena respuesta en suelos muy desgastados". La firma mostró sus productos Solmix, Microeseential Zinc y lanzó Nutrimax, fabricados en la planta de Ramallo. Pero además enfatizó en la expo su condición de holding integrado a través de los distintos eslabones de la cadena de producción agroalimentaria, que va desde lo fertilizantes, el crushing, el bioetanol de maíz, el aceite y el aceite refinado de girasol, embotellado para el consumo doméstico. En el negocio alimentario minorista, de a poco la firma va ganando terreno. También incorporaron el arroz.

En materia de inversiones, la firma, como otras del sector, tiene en carpeta proyectos para ampliar la capacidad de procesamiento y manejo de granos, de modo de acomodarse a un esperado aumento de producción.

Tras casi una década de conflicto político y económico con el gobierno anterior, el ecosistema de agronegocios acogió el cambio de modelo como una causa propia. Por eso, los funcionarios del gobierno, los dirigentes del oficialismo y los de la oposición más cercana a ellos, como el massismo, recorrieron la muestra en un clima de distensión y júbilo, muy diferente al que se vive tranqueras afuera.

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