Economía
Martes 06 de Junio de 2017

La Universidad Católica se mostró preocupada por la pobreza estructural

El Observatorio de la Deuda Social de la UCA adelantó parte de su informe sobre carencias multidimensionales. Le abrió crédito al gobierno

Uno de cada diez hogares argentinos relevados carece de los recursos necesarios para alimentar a todos sus integrantes, por lo que en conjunto unos seis millones de personas padecen hambre en el país.

El dato surge de un informe elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) titulado "Hacia una erradicación de la pobreza, dimensiones de la pobreza y la importancia de su medición multifactorial".

El trabajo fue realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (Odsa) de esa casa de estudios, para conocer cuál es la pobreza estructural en la Argentina. El estudio va de 2010 a 2016.

El director del Odsa, Agustín Salvia, puntualizó que en 2010, un 15,8 por ciento de la población padeció hambre; en 2014, el porcentaje fue prácticamente igual, un 15,9 por ciento, y en 2016 bajó a 15,2 por ciento.

"Se trata de hogares donde al menos una persona pasó por esta situación, pero el hecho de que la gente sienta hambre no quiere decir que no cubra esa necesidad de alguna manera, a través de comedores, por ejemplo, o de la Iglesia", aclaró en un reportaje publicado ayer por un matutino porteño.

Luego del malestar expresado el año pasado por el gobierno nacional, cuando la UCA detectó un aumento de la pobreza entre 2015 y 2016, el informe que será presentado oficialmente en los próximos días, apunta a equiparar la situación del año pasado con la de 2014, cuando gobernaba Cristina Fernández de Kirchner.

Por caso, Salvia eligió en la interpretación de los datos relativizar la mejoría experimentada en 2015, el último año de gestión kirchnerista. Si bien admitió que

fue "mejor en términos económicos", se escudó en una argumentación política para ignorarlo.

Atribuyó cualquier mejora a que "fue un año electoral" y el Estado "puso mucho dinero en circulación a través de programas sociales". Pero conjeturó que esa inyección de dinero "no era sostenible", de modo que a la pobreza se la combatía "de manera ficticia, vía emisión o gasto público insostenible". Aunque ya lleva un año y medio, Salvia dijo que "todavía está viendo" si el gobierno de Mauricio Macri "va a lograr una mejora de la pobreza de manera sostenible".

De hecho, concedió que "estos ocho millones de habitantes de la Argentina salgan de esta situación de pobreza".

Salvia reconoció que "hay diferentes metodologías para medir esta pobreza estructural, no sólo el método del observatorio". Y opinó: "No afirmamos que hay que medir con nuestro método, pero sí que necesitamos que haya un debate nacional y acuerdos académicos para definir qué es la pobreza en sus diferentes dimensiones, y a partir de ahí fijar metas medibles".

La opinión del Indec

En otro matutino porteño, el director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Jorge Todesca, aseguró que la pobreza "baja más cuando baja la inflación, que cuando los salarios aumentan más que los precios".

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