Economía
Domingo 04 de Junio de 2017

La reunión anual Escenarios 2017 fue la caja de resonancia contra los tributos provinciales

El presidente de la Federación Gremial, Edgardo Moschitta, fue enfático al reclamar a la Nación y las provincias que avancen en una reforma fiscal para "resolver el gran problema del costo argentino".

La reunión anual de la Federación Gremial de Industria y Comercio y la Cámara Argentina de Comercio, Escenarios 2017, fue una caja de resonancia del reclamo contra los tributos provinciales. Las entidades se sumaron así a una discusión que, de forma más o menos abierta, impulsa también el gobierno nacional en el marco de su disputa distributiva con los Estados subnacionales por los ingresos y el gasto en el territorio.

El presidente de la Federación Gremial, Edgardo Moschitta, fue enfático al reclamar a la Nación y las provincias que avancen en una reforma fiscal para "resolver el gran problema del costo argentino". Lo acompañó Natalio Grinman, secretario general de la CAC, quien se quejó de la carga tributaria sobre las empresas y lo atribuyó, en parte, a que hay muchos sectores "que no pagan".

El titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadin Argañaraz, uno de los economistas invitados de la jornada, consideró muy alta la actual presión tributaria de 35% del PBI, y aseguró que el nudo del problema está en la expansión del gasto público que se registró entre 2001 y 2016. "El gobierno se planteó ahora una pauta de déficit fiscal de 4,2% del producto antes de los intereses de la deuda", recordó. Y subrayó que "lo relevante es que se acerque a esta meta para reducir la necesidad de endeudamiento".

Opinó que el gobierno nacional debe dar una estrategia de discusión en cuatro frentes: el proyecto de nueva ley de responsabilidad fiscal, el plan de reforma tributaria nacional que comenzó a analizar una comisión bicameral del Congreso, una nueva ley de coparticipación federal y una reforma de los impuestos provinciales.

"Estos temas se están discutiendo pero en forma segmentada, y es necesario alcanzar un consenso político entre Nación y provincias para desandar el camino de aumento de la presión impositiva que se dio en los últimos años", dijo.

La posibilidad de un nuevo pacto federal, como los que se dieron en los años 90, asoma en el horizonte de Argañaraz como "el escenario político para encontrarle un camino de salida" a este esquema fiscal. En aquellos años, las provincias recibieron mayores responsabilidades d atención de servicios públicos y al mismo tiempo acordaron eximir a los sectores de la producción de tributos provinciales, como el de Ingresos Brutos.

Luego del estallido de la convertibilidad en un marco de crecimiento y de cambios de hecho en el reparto de recursos nacionales los Estados del interior comenzaron a rever esas políticas.

Argañaraz pide "desandar el camino que se transitó" y volver a un momento como el año 93 cuando se firmaron los pactos federales. Como en aquellos tiempos, el enemigo elegido es el impuesto a los ingresos brutos, que desde 2005 comenzó a crecer hasta trepar al 70% de la torta de la recaudación de las provincias.

Lo hizo, recordó el titular del Iaraf, a partir de reformas que eliminaron exenciones a sectores como la industria, aumentos de alícuotas y regímenes de retención y percepción utilizados como "adelanto de recaudación".

"Hoy el 10% del precio de un producto se explica por Ingresos Brutos", se quejó Argañaraz, quien describió que tanto provincias como municipios "decidieron en la etapa de crecimiento mantener sin grandes cambios los impuestos visibles, como el inmobiliario, y aumentar los no visibles, como Ingresos Brutos, Sellos y los equivalentes al Drei en las localidades".

Esta "estructura procíclica" choca con el actual contexto de recesión y programas de ajustes fiscales. El gobierno nacional avanzó en la reducción de cargas a sectores de mayores recursos que entienden pueden derramar actividad a la economía. Quedaron en la mira los impuestos provinciales, lo que pone presión a los Estados del interior que, además, ven que la coparticipación y el fondo federal solidario caen.

El ministro de Economía de la provincia, Gonzalo Saglione, se quejó porque actualmente "la mayor carga tributaria es de la Nación pero las demandas van a las provincias y municipios".

Puso como ejemplo lo que sucedió el año pasado con el plan de obras públicas. Mientras la Nación frenó los trabajos de infraestructura, el Estado provincial "aumentó la inversión en ese rubro en un 80%", lo que "permitió mantener la actividad en un contexto muy complejo".

El titular de la cartera económica recordó que en la provincia se creó a principios del año pasado una comisión de análisis fiscal, de la que participa el sector privado, que consensuó modificaciones impositivas.

Por la esencia y las consecuencias del programa económico nacional, la discusión fiscal adquiere una mayor dimensión en esta etapa. Dante Sica, titular de la consultora Abeceb, advirtió durante el encuentro que "si el déficit tiende a bajar, la sostenibilidad de la deuda deja de ser un problema". Caso contrario, hay un riesgo grande porque "el mundo puede dejarte de prestar, como pasó en 2001". Estimó que tras las elecciones, el gobierno avanzará con las reformas previsional, laboral y fiscal.

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