Economía
Domingo 05 de Marzo de 2017

La economía de tu matrimonio

Y la vida es cómo la economía misma, un ser viviente qué todos los días va mutando en formas y múltiples desafíos, casi como un matrimonio.

Y la vida es cómo la economía misma, un ser viviente qué todos los días va mutando en formas y múltiples desafíos, casi como un matrimonio. Gary Kasparov escribió un excelente libro sobre cómo la vida imita al ajedrez y con esa dinámica más las debidas licencias de ajustarme a un ejemplo podría trazar un paralelismo entre el desafío matrimonial y los avatares de la realidad económica que siempre genera impacto en las relaciones humanas.

Los matrimonios como cualquier relación, se inicia al igual que una transacción de compraventa en la que cada uno ofrece sus virtudes y por lo general no va a dar a conocer sus debilidades, el menos al inicio. Este primer juego de seducción mucho tiene que ver con la estrategia en los negocios.

Este escenario en la economía se denomina de "información asimétrica", algo así como que quien tiene información calificada logra mejores resultados que quien no la tiene. El famoso ejemplo del vendedor de autos usados que sabe las condiciones en las que se compró y tiene un diferencial (conocer la historia) versus quien compra y no la conoce.

Economistas como Joseph Stiglitz, George Akerlof y Michael Spence en 2001 fueron acreedores del premio Nobel de Economía al demostrar las consecuencias de los fallos del mercado y los resultados sub estándares que se logran cuando no todos tienen acceso a la misma información. Se producen ventajas comparativas o beneficios para quienes tienen acceso preferencial. Por ende la información que puedas recabar del mercado sobre tu futuro/a pareja, bien te va a colaborar en una buena decisión, aunque lo pasado no siempre juega, es una buena forma de inferenciar.

Siguiendo la secuencia, cada cual prepara su estrategia para salir al mercado a ganar su posición. Según Philip Kotler (padre de la mercadotecnia moderna) un producto o servicio debe reunir lo que llamaba "4P del marketing" algo así como regla de oro para la que todo emprendimiento tenga mayores probabilidades de ser exitoso. Si un producto o servicio requiere de un análisis previo de este tipo, porque no debería de hacerse con la sociedad mas desafiante de constituir: el matrimonio.

Cada candidato elabora entonces su "Producto", lo mas original posible, con detalles y particularidades que lo hagan único, irrepetible y por los que el mercado se los disputaría. Este diferencial en verdad es el que califica. Los mas elaborados se tomaran el tiempo y tarea de conformar una matriz Foda (una especie de análisis sistematizado de las: fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) para saber con detalle que herramientas se disponen para captar la atención de tu futuro cliente o esposo/a. En todo negocio como en la vida misma uno trata de maximizar sus beneficios minimizando los costos, o no?

Lo que no cuesta no vale decía mi abuela, haciendo clara mención a que las cosas que no tienen precio (o no cuestan) tampoco se le dan el valor que corresponde.

El hacerte valer por lo que eres (tu costo, siempre en sentido figurado) se conforma de tus componentes tales como: la inversión que haces en vos mismo en educación, en relaciones, en procesos, tus experiencias y salud entre otras. Vos sos tu propia empresa.

La calidad del producto por lo general se traslada al costo y al de oportunidad también, o sea que quien quiere pasar su vida a tu lado deberá seguramente resignar otras posiciones sopesando los costos (limitaciones propias de la vida conyugal como el fútbol o shopping con amigos, los asados o sushi entre semana, los deportes o salidas, etc) y del otro lado de la ecuación los innumerables beneficios que el matrimonio ofrece en contrapartida.

Tengo el producto, se lo que vale (cuesta) y ahora...cómo lo promociono?, la tercera de las P define la forma de dar a conocer lo que tengo, que tipo de vidriera decido armar. La evolución de los argumentos y recursos sociales (redes) han modificado tanto el escenario, que si alguno de los autores clásicos del marketing se levantaran hoy deberían comenzar de nuevo con sus razonamientos.

Cuando Sir Timothy John Berners-Lee en 1989 estableció la primera comunicación entre un cliente y un servidor usando el protocolo HTTP (el verdad el padre de la www), asumo que no tenia en sus planes que las nuevas relaciones humanas tendrían tal evolución que las parejas hoy se forman en las redes como: Tinder, Happn, y Badoo entre otras. Los tiempos del amor han cambiado y el de los negocios también.

La ultima de las 4P responde en que tipo de mercado objetivo decido competir, o sea la Plaza. Esta instancia amerita definir ubicación geográfica, rango etareo, genero, nivel socio económico, ingresos, formación, estrato social y estilo de vida entre otras. Cualquier similitud de criterios con la elección matrimonial es pura coincidencia. Definir las 4P nos permiten competir con mas chances por el objetivo, sea cual fuera. Lo interesante filosóficamente de la competencia es que a los consumidores nos beneficia (siempre y cuando las reglas de juego se enfoquen en esa línea y tengas un Estado que agilice en este sentido).

Los oferentes

Por el lado de los oferentes, también hay buenas noticias para unos y no tanto para otros. Las buenas son que competir te invita a lograr lo mejor de tu producto, servicio o de vos mismo como ser humano. Cuando competís, gana el mejor, nunca el peor, el mas ineficiente y tampoco el que no se esfuerza. Para eso tenés que prepararte con las mejores herramientas disponibles. Adam Smith, el más famoso de los economistas, dijo en 1776 que: "en la mayoría del mundo usted no puede conseguir las cosas basado sobre el amor sino sobre la base de la creencia de que cada persona mejorará con el intercambio". Lo paradójico es que 240 años después sigamos discutiendo lo mismo. Esta máxima del escocés, se replica en el matrimonio cuando vuelve a presentar una similitud entre la economía y los sentimientos, el cálculo y las proyecciones, las ilusiones y las apuestas. En definitivas si querés, lo que administrás en el matrimonio (sentimientos, emociones, responsabilidades y desafíos) también los haces en tu economía (inversiones, expectativas, estrategias y resultados).

Así como en las decisiones económicas las matemáticas son importantes, los sentimientos cuentan y definen. En cambio en el matrimonio, los sentimientos lideran aunque en oportunidades las matemáticas y la economía, también definen (aunque temporalmente). Toda venta tiene o debería tener un "post-venta", si queres agregamos la 5P para que la semana próxima nos volvamos a encontrar.

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