Economía
Domingo 19 de Marzo de 2017

La cosecha agrícola aplana los precios en el mercado internacional

La producción agrícola de Argentina y Brasil planchó las cotizaciones en Chicago. En el arranque de la cosecha, los negocios esperan.

La gran cosecha agrícola sudamericana comenzó a jugar en el mercado internacional, lo que se tradujo en un nivel más bajo de precios en la Bolsa de Chicago y una retracción vendedora de los empresarios agrícolas locales.

"La fuerza predominante en el mercado de granos es actualmente el incremento de producción Sudamericana que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda) plasmó en sus estimaciones; esto tomó a los fondos especulativos comprados y generó una baja pronunciada de precios", indicó el analista Dante Romano en el newsletter semanal de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral.

En el caso de Brasil, el Usda aumentó 4 millones de toneladas la producción de soja, a 108 millones, lo que resultó dos millones más de toneladas de lo que esperaban los privados.

El Usda estimó una cosecha de trigo argentina entre 15 y 16 millones de toneladas, mientras que para maíz y soja, pronosticó la obtención de 37,5 millones y 55,5 millones de toneladas, respectivamente.

Proyecciones

La proyección de cosecha de soja en el mundo fue de 340 millones de toneladas para el ciclo 2016/17, para el Usda, que calculó en 1.049 millones de toneladas la cosecha de maíz, con existencias de 220 millones de toneladas, y la de trigo en 751 millones de toneladas, por encima de los 748 millones calculados en febrero, mientras que las existencias globales alcanzarían los 250 millones de toneladas.

Las estimaciones de producción argentina de soja que realizaron los especialistas norteamericanos son incluso menores a las que esperan los empresarios locales. Es que, aun con el golpe de las inundaciones del veranos, los cultivos comenzaron a mostrar altos rindes a nivel global.

El 9 de marzo, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario informó del comienzo de la recolección en la región núcleo, con elevadas expectativas en soja de primera. "Ya se habla de rendimientos máximos por encima de 50 qq/ha", dijeron sus analistas. Igual, la brecha de rindes entre la soja temprana y la de segunda sería destacable en esta campaña.

Los ajustes positivos en rindes afirman la producción de los dos principales cultivos de Argentina.

Romano hizo hincapié en la baja proporción de soja vendida, con algo más de 5 por ciento. Sin embargo, aclaró que "la presión vendedora para cubrir gastos y recuperar financiamiento podría llevar a ventas importantes en los próximos meses".

El analista ve un mercado internacional de soja liderado por la demanda que, dijo, "sigue muy firme". Como termómetro, "basta ver las compras de China de febrero, que fueron 25 por ciento superiores a las del año pasado". Por ello, consideró que "tras la baja por la presión de cosecha y el desarme de posiciones compradas de los fondos, podríamos ver una recuperación de la mano de los compradores".

"Adicionalmente hay que tener presente que en abril comenzará la siembra de soja en Estados Unidos y esto generará un nuevo cambio de foco del mercado, veremos entonces que pasa con el mercado climático de Norteamérica, que irá ganando espacio paulatinamente", advirtió.

El Usda previó en su último Outlook un aumento de área de soja de casi 2 millones de hectáreas. Sin embargo, "al tomar rindes tendenciales en lugar de los récords alcanzados el año pasado, la producción terminaría bajando".

"Por el lado de la demanda mayores exportaciones ayudarían también a bajar levemente stocks, que de todas formas seguirían muy altos, con una relación stocks/consumo por encima del 10 por ciento".

Por el lado del maíz la sorpresa fue doble: para Brasil el Usda aumentó 5 millones de toneladas a 91,5 millones mientras que para Argentina subieron 1 millón a 37,5 millones.

"En el caso de Brasil recordemos que gran parte de la producción viene de la safrinia, y que la misma entra al mercado recién en julio-agosto. Como en nuestro país algo así como la mitad de la producción también sería de segunda, esperamos una presión de oferta fuerte, que ya se ve en la tira de precios futuros", aclaró.

Localmente "los precios comenzaron a ceder y se encuentran en niveles que no entusiasman a los productores. Esto se ve por el lento ritmo de ventas. Las mismas estuvieron planchadas, cuando el año pasado a esta altura se veía más movimiento", consideró.

Ventas lentas

Los productores de soja mantienen esa intención ante la tónica bajista que ofrece la estabilidad cambiaria y el valor del poroto, a 253 dólares en la posición de setiembre. Guillermo Mouliá, analista granario de la firma Guardati Torti, dijo que "el productor sojero no está tan conforme" con las condiciones que ofrece el mercado oleaginoso. Dijo que, más allá de los precios granarios y la perspectiva exportadora, la producción está evaluando cuál cual será el impacto que tendrá el encarecimiento del flete tras la cosecha gruesa, ya que el pedido del transporte de carga sería 40 por ciento".

En informes de Globaltecnos, del analista Sebastián Gavalda, se explica que la comercialización de soja y maíz estará signada por los buenos volúmenes obtenidos en Brasil y Argentina, hecho que promueve _al menos desde hace 15 días_ a la baja el valor de estos commodities, principalmente la oleaginosa.

La situación del tipo de cambio en ambos países provoca un recorte en las ganancias esperadas por la producción al momento de concretar la siembra gruesa. Gavalda consideró que el productor optaría por concretar ventas de trigo y maíz para financiarse y evaluar en detalle la performance que ofrecerá la soja.

"La siembra gruesa comenzó con un valor propuesto de 270 y 155 dólares para avanzar con las coberturas de soja y maíz respectivamente, y hoy el agricultor se encuentra con valores de mercado que ronda los 245 y 150 dólares, cosa que demasiado no conforma", reconoció.

El cambio de política económica decidido en diciembre de 2015 posiciona a los empresarios agropecuarios en su estrategia de retención. Según el último reporte del Centro de Estudios de la Nueva Economía (Cene) de la Universidad de Belgrano, la transferencia al sector agropecuario de unos 8.000 millones de dólares, como producto de la quita y disminución de retenciones, junto con la liberación del cepo cambiario, dio como resultado que el sector incrementó su producción en lo que se estima unos 2.000 millones de dólares.

"Es decir que, si se considera a aquella transferencia como una inversión, tuvo un rendimiento de un 25 por ciento en un año", dijo la entidad que conduce el economista Víctor Becker.

El arranque

El aporte tecnológico permite sostener, según datos reportados por la Bolsa de Cereales porteña, una previsión de cosecha importante. En Chaco y Santiago del Estero, los cultivos oleaginosos ofrecen condiciones favorables con un buen nivel de lluvias, mientras que en el Noroeste argentino los rindes rondan los 2.500 kilos por hectárea, en el Noreste los rindes van desde los 2.000 a 2.500 kilos.

El Servicio de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe reportó durante la última semana que la soja de primera presenta muy buen estado.

Los monitoreos, seguimientos y controles realizados en los cultivos de soja de primera comprobaron que el 80 por ciento de la superficie sembrada con soja de primera presenta un estado bueno a muy bueno, con lotes excelentes y un buen desarrollo en estructura y altura de plantas.

"Los cultivos de soja de segunda continuaron su crecimiento y desarrollo evidenciando a medida que avanzó su ciclo, indicadores que manifestaron una mayor disparidad y heterogeneidad en los lotes", continuó.

El estudio indicó también que el proceso de cosecha de maíz temprano avanzó y continuó lentamente bajo condiciones ambientales con porcentajes de humedad de grano que fluctuaron entre 17 por ciento y 19 por ciento.

La Guía Estratégica para el Agro (GEA), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, encendió el alerta por las últimas lluvias semanales y el crecimiento de las napas en el SE de Santa Fe, NO y NE de Buenos Aires y el Sur de Córdoba. "Las lluvias volvieron a dar muestra de cuan vulnerable es el estado de la caminería en la región, la vulnerabilidad de la cosecha aumenta, justo cuando se está a días de comenzar con fuerza", indicaron sus especialistas.

Más allá de eso, el servicio aseguró que "siguen los súper rindes en el comienzo de la cosecha 2016/17".

En materia meteorológica, Eduardo Sierra, climatólogo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, destacó las previsiones de "algunos centros internacionales", que "han comenzado a señalar la posibilidad de que se desarrolle un episodio de tipo El Niño".

"Ahora, durante la etapa final de la campaña 2016/2017 persistirá un escenario climático que, aunque no extremo, presentará numerosos riesgos que irán presentándose sucesivamente, requiriéndose una cuidadosa planificación y manejo para enfrentarlos con éxito", concluyó la evaluación.

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