Economía
Viernes 17 de Marzo de 2017

La CGT hará el 6 de abril el primer paro general contra el gobierno de Mauricio Macri

Los sindicalistas resaltaron que es "una expresión del malestar social" y una forma de reclamo para corregir el rumbo económico.

El triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó ayer finalmente al primer paro general contra el gobierno de Mauricio Macri para el 6 de abril próximo, por 24 horas y sin movilizaciones, y prevé que el acatamiento sea contundente en todo el país. El objetivo de la medida, según enfatizaron en la central obrera, es "demostrar que hay un malestar generalizado en amplias capas de la población".

Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña oficializaron la fecha en una conferencia en la que plantearon los mismos reclamos que motivaron la movilización del 7 de marzo pasado: que la Casa Rosada rectifique su política económica y reconozca la pérdida del poder adquisitivo del salario durante 2016, el cese de los despidos y el repudio a la caída del consumo y a la apertura de las importaciones.

La huelga afectará a la mayoría de las actividades y servicios en todo el país, con lo cual se espera una jornada con poco movimiento y calles desérticas.

Tras una hora de reunión, y en un anuncio que duró poco más de 10 minutos, el triunvirato que conduce la CGT comunicó que la decisión fue tomada "por unanimidad" y que no incluirá movilización. Si bien aclararon que "no" invitarán a ninguna otra central sindical, plantearon: "Que se sumen los que se quieran sumar".

"Ojalá que esto sirva para que el gobierno recapacite y de verdad escuche a los sectores más necesitados, que son los que ya pusieron el hombro 15 meses, mientras que el sector empresario no lo puso ni un solo día", cuestionó Acuña.

El líder del gremio de trabajadores de estaciones de servicio y estacionamientos también pidió que "reconozcan la pérdida del poder adquisitivo de los salarios" y expresó, en nombre de la central, "el apoyo solidario a todos los gremios docentes que están en la lucha por la dignidad de su salario".

En ese marco, Schmid definió el paro nacional como "una expresión del malestar social" que, según su criterio, existe en varios sectores de la Argentina.

Asimismo, Daer criticó al gobierno al asegurar que "no tomó nota" de las advertencias sobre las medidas económicas y se quejó de la reciente reunión entre funcionarios y gremios industriales, en la que "no se les ofreció resolver ningún tema de fondo".

Después de la movilización del 7 de marzo en la que varios sindicalistas debieron retirarse de la Plaza de Mayo abucheados por manifestantes al no haber anunciado la fecha del paro, el triunvirato aprovechó la conferencia para ratificar tanto el plan de lucha que llevaron adelante hasta ahora como la legitimidad de su mandato al frente de la CGT.

"Cuando decimos por unanimidad, es en el sentido amplio de la palabra. Todos los sectores no solamente han ratificado el apoyo a la conducción sino que estuvieron en un todo de acuerdo para la implementación de esta medida de fuerza", indicó Schmid. A su turno, Daer destacó "la coherencia en cada una de sus actitudes" frente al gobierno nacional.

Acuña, por su parte, recordó que "esta CGT tuvo la responsabilidad de ir marcando todos los errores que se iban cometiendo con la prudencia necesaria para ir conteniendo la paz social, más allá de los incumplimientos" de lo acordado en la mesa de diálogo establecida por el Ejecutivo, de la que también participó el sector empresarial.

Sobre las versiones de que Macri se habría comunicado con algún miembro de la conducción de la CGT para frenar el paro, Daer negó contactos entre las partes.

Acerca de las acusaciones oficialistas de que el Frente para la Victoria (FpV) busca alentar un paro para desestabilizar a Macri, los dirigentes sostuvieron que "ninguno de acá es kirchnerista". Y sentenciaron: "Tanto el gobierno como otros sectores buscan en el otro al culpable para no hablar de la dimensión de la crisis".

Respaldo de las CTA

Por su parte, el líder de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, anunció que su organización y la Autónoma de Pablo Micheli se sumarán al paro de la CGT, aunque aclaró que mantendrán la huelga y movilización que definieron para el 30 de marzo. "Será un plebiscito contundente, demoledor e inapelable", advirtió.

A su vez, el presidente del bloque de diputados nacionales del FpV, Héctor Recalde, afirmó que los dirigentes de la CGT "están cumpliendo con lo que habían prometido y con lo que les pidió la multitud en la manifestación del 7" de marzo, al fijar la fecha del paro que, según avizoró, "tendrá un éxito total".

La Casa Rosada, a la defensiva

El ministro del Interior nacional , Rogelio Frigerio, aseguró ayer que hay quienes aspiran a que el gobierno "no finalice su mandato" porque "están flojos de papeles". Paralelamente, el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, salió a advertir que "están las dudas de que quieran voltear" al presidente Mauricio Macri.

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