Economía
Miércoles 22 de Marzo de 2017

Interés de inversores por la planta de Mefro Wheels

Directivos de una firma autopartista de la región recorrieron la planta que sus dueños quieren desguazar. Expectativa de los trabajadores.

La fábrica de llantas Mefro Wheels comenzó a recibir la visita de interesados en hacerse cargo de su operación y evitar que sus dueños alemanes la desguacen. Ayer los directivos de Cirubom, una empresa familiar autopartista de Villa Gobernador Gálvez, recorrieron las instalaciones de Ovidio Lagos al 4400 junto a los trabajadores, los dirigentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el ministro de Producción, Luis Contigiani.

Ricardo y Daniel Ciccarelli, directivos de la fábrica de repuestos de amortiguadores, son unos de los "cuatro o cinco" inversores que demostraron interés por reactivar la única productora de llantas del país, parada desde enero.

"Es la primera visita, como para ver qué posibilidades hay de empezar a trabajar", señaló Ricaro Ciccarelli, quien consideró "una picardía" que la planta "esté parada con los trabajadores y la maquinaria que tiene".

"Acá hubo un vaciamiento o algo raro, porque esta fábrica tendría que estar funcionando normalmente", enfatizó.

A su lado, el ministro de Producción insistió en subrayar la "viabilidad" de Mefro Wheels desde "el punto de vista técnico, productivo y laboral". El secretario general de la UOM, Antonio Donello, remarcó que la fábrica mantiene el compromiso de las principales automotrices para comprar la producción de llantas de la empresa. Se trata, agregó Contigiani, de una suerte de "cupo de hecho" en el mercado que supliría "la falta de voluntad del gobierno nacional de frenar las importaciones".

Informó, en ese sentido, que entre enero y los primeros días de marzo ingresaron al país 117 mil llantas del tipo que fabrica Mefro Wheels, "que podrían perfectamente estar fabricándose" en el establecimiento rosarino.

El primer escollo para que eso pase es el que ponen los propios dueños alemanes, que a fines del año pasado comenzaron a desinvertir. Luego trascendió que habían traspasado la empresa a un fondo de inversión encargado de desguazarla. Los trabajadores sospechan que en realidad se trata del mismo grupo.

Como sea, el gobernador Miguel Lifschitz aprovechó una visita a Alemania para tomar contacto con los supuestos dueños de Mefro, quienes le aseguraron que ahora tenían intención de vender la planta y que, incluso, tenían un grupo chileno interesado. El escepticismo sobre esas intenciones era la norma entre los funcionarios, dirigentes sindicales y trabajadores que se dieron cita en la fábrica de la zona sudoeste.

El primer objetivo de esta entente es lograr que los dueños eviten el camino de la quiebra y acepten vender la empresa. Para frenar el camino de la especulación inmobiliaria, el Concejo Municipal declaró la zona de Mefro de exclusivo uso industrial. Ayer estuvo en la recorrida el concejal Eduardo Toniolli.

En caso de persistir la resistencia alemana, otro camino posible es el de la expropiación. "Vamos a analizar todas las alternativas jurídicas para dar continuidad a esta empresa", dijo Contigiani.

La nueva política económica nacional viene derribando industrias santafesinas. Como una ambulancia, el Ministerio de Producción asistió a más de medio centenar de empresas con créditos de salvataje. Eso permitió ganar tiempo pero, como lo indican el caso de Mefro y el más reciente de la planta de Sancor en Centeno (ver aparte), la debacle obliga a formas más profundas de intervención y rescate, como la búsqueda de invesores, la expropiación o la salida cooperativa.

La batalla es solitaria, y la crisis de la fábrica de llantas de Rosario parece demostrarlo. Pablo Cerra, abogado de la UOM, recordó que no se recibió ningún subsidio para los trabajadores de los que prometió el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, durante la reunión que mantuvieron a principios de marzo. Por el contrario, Cammesa le cortó la luz al establecimiento.

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