Economía
Martes 05 de Septiembre de 2017

El proyecto de presupuesto prevé un crecimiento de 3,5 por ciento para 2018

La proyección de inflación es de 10 por ciento anual y el déficit fiscal sería 3,2 por ciento del PBI. Prevén una necesidad de deuda por u$s 30 mil millones

El proyecto de ley de Presupuesto 2018 que el Ejecutivo enviará al Congreso prevé un crecimiento económico en torno al 3,5 por ciento, una inflación del 10 por ciento, un déficit fiscal del 3,2 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y nuevos recortes de subsidios a tarifas de servicios públicos, según fuentes oficiales.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, realizan los últimos contactos con otras carteras para los retoques finales del proyecto que se presentará a la Cámara baja antes del 15 de septiembre. Junto a éste, enviará también el proyecto de ley de Responsabilidad Fiscal acordado con las provincias en busca lograr el equilibrio en las cuentas públicas.

En el proyecto presupuestario para el año próximo se prevé que la economía crecerá un 3,5 por ciento debido a la ampliación del plan de obras públicas con un aumento de la inversión del orden del 10 por ciento del PBI y suponiendo una recuperación económica de Brasil, el principal socio comercial de Argentina.

Se prevé además que el Estado nacional continuará con la política de reducción del déficit fiscal, que este año terminaría en torno al 4,2 por ciento del PBI para llevarlo al 3,2 por ciento, es decir, un punto porcentual menos. En este sentido, el proyecto de ley contempla seguir con la quita de subsidios a las tarifas de servicios públicos, en especial aquellas que corresponden a grandes contribuyentes, además de mantener el gasto público "en forma constante en términos reales".

Dujovne explicó días atrás durante el Consejo de las Américas que "el peso del sector público en el PBI bajó de 43 por ciento a 41 por ciento en dos años, en lo que fue la baja más sustantiva desde el 2002: lo estamos haciendo sin crisis, en forma gradual, con el objetivo de llegar al 33 por ciento en el 2023, con correcciones del gasto que sean compatibles con el equilibrio fiscal".

Respecto de las fuentes de financiamiento, el gobierno nacional pretende utilizar el programa de participación público y privada (PPP) para realizar obras públicas. Este sistema, cuestionado por la oposición como un ariete privatizador, podría ser una herramienta que reemplazaría el aporte directo del fisco. Allí, las dudas de algunos legisladores se centrarán en el nivel del presupuesto para el sector.

Por lo pronto, el jefe de Gabinete del Ministerio de Finanzas, Pablo Quirno, dijo en el encuentro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) que el gobierno tiene en carpeta proyectos de infraestructura de asociación público privada por unos 20.000 millones de dólares para los próximos cuatro años.

El gobierno lanzó recientemente una convocatoria a empresas para realizar 38 obras de infraestructura hídricas por 9.467 millones de dólares.

Asimismo, el gobierno asegura que la inflación rondará en 2018 en torno a un 10 por ciento anual.

En este marco de tasas ligeramente positivas, y un ingreso de dólares por las inversiones, la iniciativa presupuestaria establece para 2018 un tipo de cambio que oscilará entre los $ 19 y $ 20,50 por dólar, apuntaron las fuentes oficiales.

Endeudamiento

En cuanto al financiamiento, señalaron que la cartera de Finanzas, a cargo de Luis Caputo, calcula que necesitará para el año próximo captar unos u$s 20.000 millones para cubrir el déficit fiscal, además de otros 10.000 millones para el pago de intereses de la deuda pública.

En relación al comercio exterior, los cálculos oficiales apuntan que las exportaciones pueden crecer un 6,5 por ciento el año próximo. Actualmente, el déficit comercial es récord.

Gobernadores se reúnen para resistir avanzada de Buenos Aires

Gobernadores enrolados en la oposición y también del oficialismo se reunirán mañana en Buenos Aires con la intención de definir una estrategia común frente a la demanda del gobierno bonaerense para eliminar el tope en el Fondo del Conurbano y por cambios en la coparticipación del impuesto al cheque y también cambios en ingresos brutos. El gobernador santafesino, Miguel Lifschitz, sería de la partida.

La cumbre fue convocada con el espíritu de avanzar en un proceso de reducción de impuestos que "penalizan la producción y quitan competitividad al aparato productivo argentino".

En este contexto, los mandatarios provinciales aspiran a dar un paso más en las devolución a las provincias de recursos de la coparticipación, que entienden "injustamente se los queda la nación".

Distintas fuentes confiaron que durante el encuentro los gobernadores analizarán la posibilidad de reclamar una rebaja de la alicuota del impuesto al cheque. Pero, además, propondrán solicitar al gobierno nacional un aumento de la coparticipación del gravamen para las provincias, ya que en la actualidad el 30 por ciento es coparticipable y los gobiernos provinciales solo reciben el 17 por ciento.

En un tercer punto, los gobernadores impulsarán un recorte en la alicuota del impuesto de ingresos brutos.

Los gobernadores también van contra una reformulación del Fondo del Conurbano, que implicaría una quita de recursos para el resto de las provincias.

Comentarios