Economía
Sábado 15 de Julio de 2017

El gobierno ahora culpó a la izquierda por el cierre de fábricas en el país

Peña, Triaca y Bullrich defendieron el violento desalojo en Pepsico. La ministra de Seguridad cargó contra las comisiones internas

El gobierno nacional salió en bloque a responsabilizar a las agrupaciones de izquierda por el "cierre de empresas" en el país. Fue un día después del violento de desalojo de los trabajadores que ocupaban una planta de Pepsico en defensa de sus puestos de trabajo. Los obreros realizaron ayer una conferencia de prensa en el Congreso, desde donde anunciaron una jornada nacional de protesta contra los despidos. Casi al mismo tiempo, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenó a la multinacional en cuestión a reincorporar una decena de operarios cesanteados antes de cumplir con el procedimiento preventivo de crisis.

A mediados de junio, Pepsico decidió cerrar la planta de producción de snacks de Vicente López, en Buenos Aires, y despedir a más de 500 trabajadores. La firma acordó con el jefe del sindicato de la Alimentación el pago de una indemnización doble, pero muchos empleados cesanteados decidieron en asamblea ocupar la fábrica y reclamar que se mantengan las fuentes de trabajo. Fueron desalojados con un violento operativo policial el jueves.

Mientras la mayoría del arco político, social y sindical rechazó la represión, el gobierno nacional la defendió. Y fue más allá. El jefe de Gabinete, Marcos Peña; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, culparon a "las agrupaciones de izquierda" por el cierre de fábricas en el país.

La más agresiva en la prédica macartista fue, precisamente, la ministra de Seguridad. Denunció que "todas las empresas en donde hay grupos de izquierda terminan cerradas". Y cargó contra "las comisiones internas manejadas por grupos del Frente de Izquierda".

"Estos grupos lo único que hacen es cerrar empresas y en vez de ayudar a los trabajadores, los matan", dijo la ex funcionaria de Fernando de la Rúa. Y agregó: "Si hablás con los trabajadores de Pepsico te van a decir que no se podía trabajar con asambleas cada cinco minutos".

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, se sumó a la persecusión ideológica: "Hay un conjunto de acción política gremial de izquierda que genera conflictos en algunas empresas" a las que "muchas veces" las obligan a cerrar, dijo.

En tanto, el jefe del gremio de la alimentación (Stia), Rodolfo Daer, cuestionado por los trabajadores de Pepsico, aseguró ayer que el cierre de fábricas de alimentos es por "responsabilidad" del gobierno y no por la acción de los grupos de izquierda dentro de las plantas.

La dirigente del FIT Myriam Bregman rechazó las declaraciones Bullrich y puso el ejemplo de Kraft, otra alimentaria cuyos trabajadores eligieron delegados sindicales de izquierda, que "sigue abierta y tiene más de 2 mil empleados".

Luego del violento desalojo, los trabajadores despedidos realizaron una conferencia de prensa en el edificio anexo de la Cámara de Diputados. Allí adelantaron que realizarán una "jornada nacional de lucha" para reclamar por sus puestos de trabajo.

"Nuestro objetivo es volver a trabajar; vamos a seguir peleando por nuestros puestos de trabajo", afirmó Camilo Mones, delegado de los trabajadores de la planta.

En paralelo, la Cámara Nacional del Trabajo ordenó ayer a Pepsico a reincorporar a una decena de empleados despedidos en la planta de Vicente López. Se trató de una decisión provisoria que revocó un fallo de primera instancia adverso a los trabajadores. El tribunal dispuso que se cumpla con el "deber de ocupación" de los trabajadores Leandro Javier Gómez, Elizabeth Myriam Vique Laime, Facundo Javier Guzmán, Mónica Ruiz, Orlando Daniel González, Angel David Gramajo, Estefanía Herbas, María Ester Albornoz, Myrna Beatriz Vega y Juan Carlos Romero. Los obreros habían presentado una cautelar.

Los camaristas concluyeron que Pepsico no demostró haber cumplido con el "procedimiento preventivo de crisis" que la misma empresa había invocado para cesantear a todo su plantel en Vicente López.

"La CGT está en estado vegetativo"

El secretario gremial de la Confederación General del Trabajo (CGT) y dirigente del sindicato que nuclea a los trabajadores camioneros, Pablo Moyano, aseguró que "hay dirigentes" de la central obrera que "están en estado vegetativo" y reiteró "la necesidad de una movilización", tras el anuncio de ayer de la central obrera convocando a una marcha contra las políticas oficiales para el 22 de agosto próximo.

Comentarios