Economía
Domingo 22 de Enero de 2017

El Foro de Davos, la asunción de Trump y la grieta en la economía global

La asunción de Trump en EEUU le da un salto de escala a un proceso de cambio en el mercado mundial que empezó con la crisis de 2008.

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos inaugura una nueva fase del largo ciclo de reacomodamiento de la economía global desde la crisis de 2008. La profundización del proteccionismo, las tensiones comerciales y geopolíticas y una posible aceleración de la guerra de monedas aparecen en el horizonte. Un mundo diferente a la visión edulcorada que por estas tierras se promueve sobre la apertura económica y el regreso al mercado financiero profundiza sus tendencias y pone a los analistas del planeta a trazar nuevos escenarios.

El Foro Económico de Davos, que reúne todos los años a lo más granado de la farándula financiera internacional, se hizo eco de estas tensiones. En forma inédita, el encuentro fue abierto por el presidente chino, Xi Jinping. El líder del partido comunista más grande del mundo endulzó los oídos de los asistentes al encuentro con una filípica sobre el libre comercio y la globalización que le dedicó implícitamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El magnate neoyorquino, que asumió la presidencia de su país como postulante del partido republicano, retomó las tendencias históricas del proteccionismo en su país como uno de los ejes de su campaña y programa de gobierno.

Algún poroto se anotó antes de asumir, al lograr que Ford, Fiat-Chrysler, Carrier, Sprint, Volkswagen y Toyota, localizaran proyectos de inversión que en varios casos estaban destinados a otros países.

La velocidad y el cumplimiento total de su programa todavía es motivo de duda por parte de muchos analistas. Joseph Samuel Nye (junior), un teórico del orden global que influyó en las gestiones de Bill Clinton y Barack Obama, afirmó que Trump deberá dar marcha atrás y sostener el proceso globalizador, allanándose al "poder blando" del sistema imperante.

Pero el jueves pasado, el vocero de la transición, Sean Spicer, dijo que el nuevo presidente emitiría pronto dos órdenes ejecutivas sobre comercio. En su lista del primer día, Trump dijo que declararía formalmente la intención de Estados Unidos de retirarse del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés) de 12 naciones, un pacto comercial al que se opuso enérgicamente durante su campaña, al considerarlo en detrimento de los negocios y trabajadores estadounidenses. Prometió además declarar su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, o de retirarse del acuerdo.

Según distintos historiadores, la llegada al gobierno estadounidense de Ronald Reagan, en 1981, puso fin a tres siglos de proteccionismo histórico, que se inició, en tiempos coloniales, cuando el gobierno británico encabezado por Oliverio Cromwell, mediante las "Actas de Navegación", desarrolló un sistema mercantilista que beneficiaba tanto a la metrópoli como a sus colonias.

Los 35 años de liberalización de su economía, con predominio de Wall Street sobre Main Street, llevaron a EEUU muy lejos de su modelo histórico y dejaron heridos, que Trump aprovechó para su campaña con una retórica que combina un discurso económico nacionalista y desarrollista con un programa político de extrema derecha, basado en la persecusión a los inmigrantes y la "recuperación" de una supuesta identidad blanca estadounidense.

En ese slogan de "hacer nuevamente grande a América", no es raro que reaparezca la tensión política con otros bloques geopolíticos.

La escalada verbal con China, un país cuyo Producto Bruto Interno ajustado por poder de compra (PPP) superó al de Estados Unidos en 2014 y 2015, reflejó esas discusiones.

Fue en ese contexto que Xi brilló ante los ejecutivos de Davos. "Tenemos que permanecer comprometidos con el desarrollo del libre comercio y promover el comercio y la inversión", dijo al inaugurar la conferencia. Y en un mensaje implícito a Trump, sostuvo que "nadie saldrá vencedor de una guerra comercial".

También aseguró que China no va a lanzar "una guerra de divisas", en un momento en el que los asesores del presidente estadounidense electo siguen advirtiendo que el dólar fuerte no beneficia a su país. Y dejó en claro cuál es su política de acuerdos comerciales: "Apostamos por acuerdos comerciales abiertos y libres, y nos oponemos a grupos fragmentados", sostuvo.

Aprovechando el altavoz que supone ser el protagonista del Foro Económico Mundial, Xi abogó por una globalización más inclusiva y por un modelo de crecimiento global basado en la innovación.

El tradicional foro de negocios se anotició en su última edición que el avance de las tendencias políticas antiglobalizadoras en términos generales, y xenófobas en los casos particulares de Estados Unidos y Europa, encuentra terreno fértil en la feroz regresión de la distribución del ingreso que provocó el ciclo de hegemonía de los mercados financieros.

Así, sin abandonar su ideario liberal, el foro subrayó este año en la necesidad de promover una mayor participación del Estado, reducir las desigualdades y desarrollar un capitalismo inclusivo. "La creciente desigualdad refleja principalmente una falta de atención a este ecosistema de políticas antes que una ley de hierro del capitalismo", sostuvo el informe sobre Crecimiento Integrador y Desarrollo 2017 (Inclusive Growth and Development Report 2017) presentado en la víspera del inicio de la conferencia económica.

La confederación de organizaciones no gubernamentales Oxfam fue más contundente. Recordó que ocho hombres tienen la misma riqueza que la mitad de la población mundial, un nivel de desigualdad que "amenaza con marginar a nuestras sociedades".╠

Oxfam alertó sobre la enorme brecha existente entre ricos y pobres y el creciente descontento con la clase política en todo el mundo. "Desde el Brexit al éxito de la campaña presidencial de Donald Trump, un preocupante aumento del racismo y la extendida desilusión con los políticos convencionales, existen señales crecientes de que cada vez más gente de los países ricos no está dispuesta a tolerar el status quo", asegura Oxfam en su nuevo informe, titulado "Una economía para el 99%".

En su informe, Oxfam solicitó un aumento de impuestos a los "particulares ricos y las corporaciones", así como un acuerdo mundial para que los países dejen de competir para decretar impuestos bajos para las empresas.

No está claro que ese sea el camino propiciado por los CEOS de Davos. Igualmente, en ese foro, la directora ejecutiva del Fondo, Christine Lagarde, admitió este miércoles en Davos que su institución subestimó el problema de la desigualdad.

"Cuando hay una crisis o cuando se reciben señales muy fuertes, como las que hemos recibido, de electores que dicen no, es el momento de cuestionar las políticas en vigor y preguntarnos qué más podemos hacer", añadió, en referencia al Brexit y a la victoria de Donald Trump.

El organismo multilateral publicó en la semana un informe actualizado sobre las perspectivas de la economía mundial, revisado a la luz de los nuevos acontecimientos políticos. De hecho, aumentó sus pronósticos de crecimiento para la economía estadounidense en los próximos dos años, alegando que las políticas de estímulos fiscales anunciadas por Trump movilizarán a ese país.╠

El FMI también subió su proyección de crecimiento de 2017 para varios otros países, como China, Alemania, Japón y Gran Bretaña, pero advirtió que la economía mundial enfrenta una serie de riesgos de desaceleraciones, derivados de factores que van del creciente proteccionismo a aumentos en las tasas de interés.

En el caso de los países emergentes y en desarrollo, su desempeño económico crecerá este año un 4,5 por ciento, algo menos de lo previsto anteriormente. En 2018 será del 4,8%, según el FMI. Uno de los países que sufiró una fuerte revisión a la baja de su previsión de crecimiento fue India: en un punto porcentual para el ejercicio en curso y en 0,4 puntos porcentuales para el siguiente.

La recuperación en América latina será, a juicio del organismo, más débil que o previsto hace tres meses. Esto es por la recesión en Argentina y Brasil y por el impacto en México del cambio de política económica en Estados Unidos.

Las advertencias del Fondo para la región en relación al panorama mundial, tienen que ver con el riesgo de un mayor exposición a deudas debido a la suba de la tasa de interés en Estados Unidos, el impacto de las guerras comerciales en el precio de las materias primas y la fuga de capitales hacia los países del primer mundo. No avizora el trabajo una tendencia firme respecto de la fortaleza o debilidad del dólar.

Michael O'Sullivan, coautor del informe titulado "Getting over Globalization" (Superando la globalización), elaborado por el "think tank" del gran banco suizo Crédit Suisse, presentado en Davos: concluyó: "En algunos lugares la globalización está empezando a devorarse a sí misma, pues países y compañías compiten por lo que ahora perciben como un pedazo fijo del pastel de la globalización".

Comentarios