Economía
Domingo 09 de Julio de 2017

Dólar, precios y tasa, en danza

La economía ingresó en un círculo vicioso de suba de dólar, aumento de precios, suba de tasas y recesión. Hay que aprovechar la suba del dólar para invertir en pesos.

La economía ingresó en un círculo vicioso de suba de dólar, aumento de precios, suba de tasas y recesión. Hay que aprovechar la suba del dólar para invertir en pesos. El campo debe asegurar precios futuros de soja, maíz y trigo.

El mercado cambiario dominó la escena económica esta semana, con un escaso volumen de u$s 500 millones diarios. La oferta de dólares disminuyó ante la escasa liquidación de divisas de los exportadores, y el Banco Central no ofertó dólares ante una merma puntual de divisas. La consecuencia fue una suba inusual del tipo de cambio, tan inusual que en algún momento de la semana el dólar blue era más bajo que el oficial.

La suba del tipo de cambio no encontró obstáculos, el BCRA, el Tesoro nacional y las provincias dejaron de liquidar dólares y esto potenció la suba. Un mercado con bajo volumen y compradores poco informados, llevaron al dólar a un nivel de precios que será difícil de sostener si medimos el ingreso de dólares potenciales que tiene el país.

Las reservas del Central en pocos días llegarían a los u$s 55.000 millones, ante la llegada de nuevos préstamos del Estado y colocaciones de bonos provinciales. Por otro lado, no pasará mucho tiempo para que el campo comience a liquidar y la oferta de dólares supera a la demanda poco informada.

Las materias primas a futuro tienen precios muy buenos. Vender soja y dólar futuro mayo de 2018 te permite capturar un precio de $ 5.000 la tonelada. Para maíz a abril de 2018, a $ 3.000 la tonelada, y trigo enero de 2018,a $3.250 la tonelada. Si los hombres de campo son más financieros, podrán cerrar buenos precios para la próxima campaña. Pero es ahora, no la semana que viene.

La suba del dólar trajo consigo un clásico argentino, la suba de precios. Muchos productos en Argentina tienen componentes importados, los agentes económicos son muy sensibles a las variaciones del tipo de cambio, y la consecuencia fue una suba de precios.

El aumento de los combustibles y el tipo de cambio fue la excusa ideal para que muchos remarcaran, y esto se comenzó a observar en las expectativas de precios. La inflación de mayo fue el 1,3%, para junio se espera el 1,5% y para julio el 2%. En esta secuencia de suba de tipo de cambio y precios, aparece el Banco Central interviniendo el mercado, y sube a la tasa de las Lebac a 30 días al 25,8% anual. Una tasa libre de impuestos, que genera incentivos a no invertir en la economía real, y seguir en la bicicleta financiera. El ciclista no está muerto, sólo estaba de parranda.

Efecto recesivo

La consecuencia de todas estas medidas es un círculo vicioso en donde la suba del tipo de cambio, más inflación y suba de tasas culmina con más recesión económica en el mercado. Resulta increíble que a un mes de las elecciones el gobierno esté llevando adelante estas recetas económicas.

El mercado argentino está viviendo una suba del tipo de cambio por motivos estrictamente locales, ya que en América latina no vemos devaluaciones en las principales economías como Brasil y México.

En materia de bonos comienzan algunos contratiempos. En Estados Unidos el dólar se está devaluando, lo que puede ser positivo para la cotización de nuestras materias primas. Sin embargo, financieramente el escenario se complica porque vemos una incipiente suba de tasas, que no preocupa pero que nos ocupa. Si la tasa sigue subiendo se pone en riesgo el financiamiento de nuestro país. Esto ha generado una baja significativa en el mercado de bonos, que lejos de preocuparnos, nos abre una oportunidad de negocios muy interesante.

Los bonos en pesos como el Bocan 2022 tiene una tasa de retorno del 26,8% anual. En este bono invertís $ 97,50 y te paga renta en pesos trimestral equivalente a una tasa Badlar (plazo fijo por más de un millón de pesos) más 2% adicional. Cobrás $ 5,60 cada 3 meses y el capital te lo devuelven al final del bono el 3 de febrero de 2023.

Un bono en dólares interesante es el Bonar 2027, conocido en la jerga financiera por la sigla A2E7, este bono vale u$s 106, en los próximos 12 meses pagara renta por u$s 10,32, esto implica un retorno del 9,6% anual. No hay nada que pensar, si lo espero a su amortización el 26 de enero de 2027 tiene una tasa de retorno del 6,6% anual, libre de impuestos.

Con rendimientos tan elevados en pesos y dólares, daría la sensación que el índice Merval no tiene grandes chances de crecer. Las bolsas del mundo están corrigiendo ante la suba de tasas en Estados Unidos, y el Merval muestra en sus cotizaciones un doble techo que podría poner final a una etapa alcista del mercado. Si bien no somos pesimistas, estamos en julio, y no veríamos mal cubrirnos en el mercado de futuro ante una probable baja, recordemos que el 13 de agosto hay elecciones primarias, y el mercado está muy sensible a los resultados que se obtengan.

Conclusión

Hay que aprovechar la suba el dólar para vender a futuro las materias primas agrícolas. El que tiene dólar está ante una oportunidad única, puede venderlos para colocarse en pesos a corto plazo a una tasa del 25,8% anual, o en pesos al año 2023 a una tasa del 26,8% anual. Si invertir en pesos te perturba, podés hacerlo en dólares a 9 años y medio de plazo a una tasa del 6,6% anual. El gobierno dejó subir al dólar y ahora aduce que mató a la bicicleta financiera, desde nuestro punto de vista el ciclista esta vivito y coleando. Ponente el casco y subite a la bicicleta financiera, la economía real no arranca, las ventas no suben, no hace frio con lo cual la temporada de invierno en textil fue un espanto. NI siquiera el índice de ventas de supermercados del indec muestra mejoras, la crisis es pareja en el área consumo, y se ven algunos brotes verdes en cemento, siderúrgica, autos y motos. Con poca rentabilidad en las empresas, y bonos a tasas tan elevadas libras de impuestos, la inversión mira y espera, la bicicleta continua.

Comentarios