Policiales
Lunes 28 de Noviembre de 2016

Dos sacerdotes, un monaguillo y un empleado de escuela detenidos por abusos a niños hipoacúsicos

Fueron arrestados en las últimas horas en Mendoza, acusados de abusar sexualmente de al menos doce alumnos de 10 a 12 años.

Dos sacerdotes católicos, un monaguillo y el empleado de una escuela para niños hipoacúsicos fueron detenidos en las últimas horas en Mendoza acusados de abuso sexual contra al menos doce alumnos de 10 a 12 años de esa institución, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.
Los detenidos son los sacerdotes Nicolás Corradi, de 82 años, y Horacio Corbacho, de 55, y José Luis Ojeda, un joven con discapacidad que trabajaba en el Instituto Antonio Próvolo para niños con problemas de audición, de la localidad mendocina de Luján de Cuyo.
A última hora se le sumó un cuarto detenido: tras las declaraciones realizadas por testigos, por la tarde se procedió a la aprehensión del monaguillo, que a la vez realizaba tareas administrativas en el instituto ubicado en calle Boedo, de la localidad de Carrodilla, en Luján de Cuyo. Según trascendió de fuentes judiciales, esta persona fue señalada como partícipe de los vejámenes que se venían produciendo en el instituto desde 2007, por lo menos.
El fiscal Fabricio Sidoti, a cargo de la investigación, confirmó hoy la detención de los tres hombres y aseguró que están imputados por los delitos de "abuso sexual agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores".
"Los chicos en su relato dicen que los llevaban a la Casa de Dios, un lugar que hay en el instituto, donde los metían y las víctimas veían a través de las rendijas de la puerta lo que pasaba", dijo el funcionario judicial en declaraciones a radio Nihuil.
Las víctimas "veían estos hechos que realizaban los curas, con acceso carnal, sexo oral", sostuvo, y agregó que se trata de "testigos que son víctimas directas". El fiscal Sidoti precisó que los niños habían participado de las testimoniales en calidad de testigos, pero durante la declaración surgió que "ellos también fueron víctimas".
"Eran chicos sordo mudos de 10, 12 años, supuestamente en el colegio no se les permitía tampoco hablar por señas y en ese momento, ellos tampoco sabían comunicarse. Ellos lo único que veían era que los curas se los llevaban", añadió.

Comentarios