Escenario
Sábado 05 de Noviembre de 2016

Dos mujeres ante el espejo salen a escena

Andrés Rovetto, ex integrante de Lo Lumvrise, estrena su espectáculo "Me gusta todo", hoy, a las 21.30, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).

"Como si nunca nadie nada" propone una mirada interior de dos mujeres enfrentadas a su propios miedos y angustias, sueños, alegrías y frustraciones. La propuesta, que se estrena hoy, a las 21.30, en la sala Tandava (9 de Julio 754), se articula en torno a dos monólogos interpretados por Ayelén Peralta, con dirección de Nahuel Costa, y Melina Ubilla, y la dirección de Nadia Paultroni. La dramaturgia y la dirección son de Micaela Gazza y la música en vivo pertenece a Karen Jones y María Belén Aguirre.

En el primer monólogo una joven indecisa se prepara para salir, envuelta en demandas sociales y perturbaciones interiores, ideas, hipótesis, situaciones que no sucedieron todavía, acobardada por un panorama poco alentador. El segundo muestra una mujer marcada por una larga historia de amor que muta transformándose en odio, nostalgia, alegría, alegría y múltiples estados de ánimo que modifican su presente mientras intenta seguir con su vida.

Gazza explicó que estos dos personajes de alguna manera reflejan las vivencias de muchas mujeres. "Creo que la obra es una mixtura de dos disciplinas tan bellas como lo son el teatro y la música juntas. Una historia nos muestra cómo las demandas sociales influyen en nosotras hasta en las cosas mínimas; cómo antes de hacer algo nuestra mente «ya sabe lo que va a pasar». Y la otra nos muestra el pasado en el presente, un amor que ya no es y se transforma en diferentes y nuevos sentimientos. Las historias que se muestran son comunes no sé si a todas, pero sí a muchas mujeres. Todas hemos vivido cosas similares en algún punto y está bueno verlo desde otra mirada, desde dos mujeres tan distintas y contrastantes, en un clima íntimo y musical".

Según explicó, ambos personajes están ligados a su propia experiencia. "Desde que puedo recordar he usado la escritura como una forma de expresión, ya no solo como reflejo de mi experiencia sino también como la posibilidad de reflejar mis sueños, deseos, ideas. Empecé a transformar mis textos en ficción, algunos más que otros. De hecho el primer monólogo que escribí de los dos que integran la obra viene de un sueño un tanto personal, y el segundo ya es enteramente ficción".

Comentarios