Central
Lunes 29 de Agosto de 2016

Dos historias y mil sueños en común

Los pibes Ezequiel Rodríguez y Agustín Coscia confesaron que no esperaban jugar ni entrar por los referentes Ruben y Teo, en una citación más de película que deportiva.

No se los puede catalogar como que son dos pícaros con suerte. La vienen peleando desde hace tiempo desde abajo. La historia de Ezequiel Rodríguez y Agustín Coscia tiene algunos puntos en común. Y muy llamativos por cierto. "Me pasó todo rápido. Iba a jugar en reserva y terminé entrando por Marco (Ruben) con la presión que significa eso. Además compartí la mesa en la concentración con Teo Gutiérrez", destaca el Tanque con cierto tono de sorpresa el día después de haber terminado en cancha ante Defensa y Justicia. El sabor amargo que le quedó al juvenil de Central fue que "mi mamá no pudo verme porque tuvo que quedarse en el negocio, que generalmente me toca atender a mí". Mientras que lo de Agustín Coscia fue casi de película. "Me avisaron anteayer (sábado) un poquito antes de la una, que a las dos debía estar en el Gigante. Estaba en la ciudad deportiva viendo a mis compañeros de la 4ª. Así que llamé a mi vieja para que me hiciera unos fideos al menos. No pensé que podía estar entre los 18 si el partido era a las 16. Hasta el utilero se sorprendió cuando me vio", respondió Agustín antes de disparar: "Mi madre no fue al estadio porque no tenía entrada, pese a que llovía".

   "Haber entrado por Marco fue una presión muy grande. Fue un momento muy fuerte además. Pensé en todo. Traté de concentrarme rápido y en hacer lo mejor posible porque además tenía dos prácticas con el plantel", deslizó Rodríguez antes de remarcar que le tocó "concentrar con el chaqueño Montoya, con quien hablamos de muchas cosas. La verdad es que viví un lindo momento en la concentración".

   El Tanque se sumó por lesión de Camacho cuando estaba "pensando en jugar el viernes de titular en reserva. Pero me citaron y quedé entre los 18. La pasé muy bien con el grupo. Además conocí a Teo, quien es una persona muy divertida y nos hizo reír bastante. No lo podía creer porque para mí es uno de los mejores delanteros del país".

   Claro, todo no fue color de rosa para el delantero canalla, pese al gran momento vivido. "Mi papá, novia y amigos pudieron estar en la cancha. No así mi mamá. Es que tenemos un negocio en casa. Generalmente a la tarde lo atiendo yo, pero al haber estado con el plantel tuvo que cubrirme ella. Tenemos una agencia de loterías y los sábado se mueve mucho. No podíamos cerrar", afirmó el pibe. "No tengo contrato todavía como para dejar el laburo. Me vio como pudo. Iba a cada rato a la cocina a ver el tele. Qué va a ser, no le quedaba otra", acotó. Al ser consultado sobre si tenía que volver con la primera, el juvenil dijo que "desde mañana (hoy) vuelvo a la reserva". Pero dejó un mensaje. "Lo único que pretendo es jugar. Sea en primera, reserva, cuarta o primera local. Donde me citen dejaré todo", afirmó Rodríguez.

   Mientras que la citación de Agustín Coscia fue digna de una película de comedia. "El técnico de la reserva, Leo Fernández, me avisó anteayer (sábado) poco antes de la una de la tarde que las dos debía estar en el estadio. No imaginé en ese momento que podía firmar la planilla", afirmó el goleador. "Estaba en la ciudad deportiva, así que llamé a mi mamá para decirle que me hiciera rápido unos fideos. Ella tampoco entendía nada. Llegué a casa, comí rápido, agarré los botines, hice el bolso y justo me pasaron a buscar para llevarme al estadio. Todo muy rápido. Cómo habrá sido que hasta el utilero se sorprendió cuando me vio. «Qué estás haciendo acá», me dijo Villarreal", contó.

   "Luego llegó el plantel y ahí ya me enteré de que Becker no podía jugar. Entonces me dijeron que iba a firmar. Por eso me dieron la camiseta de Pablo. El utilero no tenía otra, así que le borró el nombre con un fibrón negro. Hasta ahí seguía sin entender mucho", declaró Coscia. "Cuando me tocó firmar la planilla, se me vinieron un montón de cosas a la cabeza. Estaba cumpliendo el sueño", tiró el juvenil que "de ser suplente en reserva, terminé siendo titular y haciendo dos goles el viernes. Y después me llevaron a la primera. Ni en sueños podía haber imaginado algo así", desprendió con sinceridad el pibe.

   Coscia, al igual que Rodríguez, no pudo lograr que su mamá asistira al Gigante. "Como me llamaron muy rápido y no sabía bien si iba al banco, no pudo ir porque no tenía entrada, además de que el clima no ayudaba. Sí fue mi papá", sostuvo antes de declarar que "mañana (por hoy) entreno con la reserva, pero esto que viví me ayudará a seguir creciendo".

   Sin dudas, dos historias con ribetes más que sorpresivos de dos juveniles que terminaron haciendo el trabajo de Ruben y Teo.

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