La ciudad
Domingo 12 de Febrero de 2017

Dos artistas rosarinas representarán a la ciudad en la Bienal de Florencia

Bertotti Burket y Fornasari participarán del evento internacional de arte contemporáneo. Buscan fondos para poder viajar en octubre a Italia.

Si tienen que resumir su situación actual, Ainelén Bertotti y Mariela Fornasari eligen decir, con una sonrisa y un importante tono de exaltación, que "es el sueño de la piba". Las artistas rosarinas, de 22 y 31 años, quedaron seleccionadas para representar a Rosario en la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Florencia, en Italia. Las dos viajarán en octubre de este año con una instalación de dos metros por un metro y medio llamada "QD" a través de la cual invitan a pensar distintas formas de la percepción del tiempo y el espacio.

   Bertotti y Fornasari charlan sentadas en dos sillas blancas. Las paredes de la habitación también son blancas y de fondo, se luce una obra de Bertotti. La solemnidad del lugar y la timidez de las chicas no tarda en romperse. No es fácil mantener esa actitud cuando sos tan joven y quedaste seleccionada para exponer junto a artistas que admiras. Muchos menos cuando estás convocada para sólo hablar de eso.

   "Re-cholulaje", dice Bertotti, con los ojos brillosos. Su amiga acompaña, riendo: "Vamos a algo así como los grammys del arte". Las dos cuentan cómo ha cambiado su cotidianeidad desde que se enteraron, en septiembre, que viajan: estudian italiano, armaron un equipo de laburo, piensan en que tendrán una noche de gala. Lo cuentan y se ríen. "¿Qué nos vamos a poner? Todo es ajeno, todo es nuevo", coincidieron.

   "Todo fue en el transcurso de 2016. Se alinearon los planetas", relata Fornasari. Todo quiere decir: empezar a compartir espacios, conformarse como equipo de trabajo y enviar su proyecto a la Bienal de Arte Contemporáneo.

   Fornasari es docente de Bellas Artes en la Universidad y en escuelas secundarias, además de hacer serigrafía comercial y artística. Bertotti se dedica a la escultura, tiene un taller de muebles, canta y es gestora cultural. Fornasari fue docente de su compañera en la facultad de Bellas Artes. El año pasado, sin embargo, Bertotti la convocó para que de taller en un centro cultural que funcionaba en su casa. "A mediados de año, se hizo el Simposio Internacional de Arte Impreso en Tucumán. Fui y volví enloquecida: quería llevar el grabado más allá del papel. Llegué con esa iniciativa y la carencia de una persona que me complemente", cuenta Fornasari. Después, la señala a su amiga: "Nos encontramos en la necesidad de hacer y aprender lo de cada una".

   Bertotti estaba en esos meses en la misma búsqueda: saltar a la escultura no convencional. La propuesta de su compañera le cayó como anillo al dedo. Y nació el proyecto "QD" que en octubre representará al país en Florencia, Italia. "Es una idea sobre la que trabajo hace años, relacionada a las dimensiones: si nosotros somos seres tridimensionales y tenemos una sombra bidimensional, nosotros somos sombras de una cuarta dimensión. Me empecé a plantear qué es esa cuarta dimensión para mí: el tiempo y el espacio que están transcurriendo, y sobre todo la percepción que uno tiene sobre eso, no necesariamente la materia, lo que se ve", cuenta.

   El proyecto QD —por la cuarta dimensión, en italiano— busca esa representación de la percepción. Las herramientas que usan son las que conocen: trabajar en una instalación con telas, estampas, fotosecuencias que permitan apreciar un movimiento. "Un gif analógico", resume, en algún punto, la escultora.

   La posibilidad de viajar a una bienal internacional —y de haber quedado seleccionadas para ser parte— implicó un cambio en sus vidas como artistas. "Nos permite definirnos como profesionales dentro del laburo del arte y la cultura. Se nos abre un nuevo panorama y nos reafirma en la profesión", explica Fornasari. Las dos consideran que a partir de ahora su trabajo está más profesionalizado y eso implica no enfocarse únicamente en producir obras sino administrar y delegar. Ambas enumeran un equipo de gente que las acompaña y ayuda en la producción de todo el proyecto: comunicación, registro, diseño y video.

   "Esto para nosotras es todo. Pero también es muy importante para Rosario. En la ciudad hay circuitos establecidos. Para los que quedan por fuera de ese ámbito, la información no corre de igual manera y se terminan cerrando puertas para muchos", consideró Bertotti.

   La selección de un proyecto independiente para una bienal internacional es una de esas cosas que las chicas llaman a hacer para romper con ese orden establecido y naturalizado. "Es una forma positiva de apoyar el laburo independiente. Nosotras elegimos hacer y no quejarnos tanto. No es fácil vivir de esto. Pero tiene mucho positivo: hacer y vivir de lo que te gusta", sentenciaron.

Necesitan recursos para financiar el proyecto

La selección para la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo en Florencia, Italia, no es ni más ni menos que eso: una importantísima elección para las artistas y la cultura local. Las jóvenes están ahora buscando distintos recursos para financiar su proyecto, ya que tienen que pagar el stand, pasajes y estadía. Por el momento, trabajan con dos sponsors que le proveen materiales y subirán un video a la plataforma Ideame, que permite recaudar fondos a cambio de algún producto referido al proyecto: una serigrafía, una remera, entre otros. Bertotti y Fornasari hicieron rifas y golpean todas las puertas. En abril tienen que confirmar su asistencia. Ya lo hicieron, a pesar de estar todavía juntando el dinero. "Confirmamos porque estamos seguras de que vamos a llegar". Cualquier interesado en colaborar con la recaudación de fondos para el viaje puede contactarse a proyectocuatrod@gmail.com.

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