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Domingo 15 de Mayo de 2016

Dolor y amor

Los puestos de venta de flores aledaños a los cementerios son una postal clásica en cualquier ciudad y Rosario no escapa a esa regla. En el borde finito que separa la vida de la muerte y en el recuerdo amoroso por la angustia ante una pérdida, las vendedoras muchas veces se convierten en psicólogas improvisadas de esos hombres y mujeres que arrastran dolores que no conocen modas.

Así lo relata Vanesa Crespo, quien de vez en cuando hace algún reemplazo en uno de los locales ubicados frente al cementerio El Salvador, donde se apilan los ramos de montoneras, que son las más vendidas y también las más accesibles al bolsillo con un costo de alrededor de $30. Un poco más atrás hay tarros con claveles, mucho más caros pero con clientes fieles que los eligen por sobre otras ofrendas. "La clientela es muy variada y siempre mejora los fines de semana o las fechas especiales", explica, para agregar que según el estudio empírico que realizaron con la dueña del puesto "los padres son más queridos que las madres", ya que ese día se trabaja más que el otro. "Mucha gente viene y te cuenta su historia, su pérdida, como el caso de una señora a la que se le murió su hijita y viene a traerle flores todos los sábados llueva o truene", relata.

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