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Miércoles 02 de Noviembre de 2016

Dolor de la comunidad artística por la muerte de Pocho la Pantera

Estaba internado desde mediados de octubre en el Instituto Médico de Alta Complejidad, informaron integrantes de su familia.

El cantante de cumbia Pocho La Pantera falleció ayer en Capital Federal a causa de un cáncer de riñón. Estaba internado desde mediados de octubre en el Instituto Médico de Alta Complejidad, informaron integrantes de su familia.

Pocho, cuyo verdadero nombre era Ernesto Aníbal Gauna, nació el 29 de noviembre de 1950 y tenía 65 años; se hizo conocido en la cumbia por canciones como "El hijo de Cuca", "Me dicen la pantera" y "El paso de la fiesta".

De origen humilde, trabajó en diversos rubros que alternaba con el canto en bandas efímeras hasta que finalmente desembarcó en la cumbia con un look de patillas y jopo a lo Elvis, y ropa de cuero.

Ganó popularidad con el boom que vivió la música tropical a comienzos de la década de 1990. Junto a Ricky Maravilla, Alcides y Gladys "La Bomba" Tucumana, le puso ritmo a una época y saltó al estrellato con "El hijo de Cuca".

Además de incursionar en la música cristiana, el cantante nunca escondió su interés por otros géneros, como el rock, el pop y el tango. En el último tiempo, además, dedicaba gran parte de su tiempo a la pintura.

Pocho La Pantera estaba casado con Viviana "La Griega" Basilia y tenía un hijo, Mariano. Con él se presentó en diciembre pasado en el programa "Laten Corazones", para interpretar una versión a dúo de "Los mareados".

El cáncer de riñón le fue diagnosticado al cantante tropical el año pasado, luego de que acudiera al médico a causa de una serie de molestias en la zona lumbar.

Pocho contó que "hasta los 61 años ni siquiera fiebre tenía. A mí me gusta el boxeo, y como me dolía la cintura me saqué unas placas. El médico me dijo que tenía jodida la columna, miró la vesícula y me dijo que me vaya a hacer ver. Dos días más así y me moría, porque me explotaba", dijo durante una edición de "Intrusos".

Los médicos le detectaron una mancha en el hígado y los estudios posteriores determinaron que tenía uno de sus riñones muy enfermo. Pero no se rindió. Luego de varias sesiones de quimioterapia, se mostró alegre en las redes sociales. Y prometió no bajar los brazos. "Este cáncer no tiene idea con quien se metió. Yo soy un hijo de Jesucristo. Mañana me dan el alta. Tiren buena onda", había escrito "Pocho" en noviembre de 2015.

"No me hizo bolsa enterarme, al contrario, es una lección de vida que me encanta estar pasándola, entre paréntesis. Porque recuperé cosas perdidas entre los seres humanos", relató el cantante, quien había subido un texto a su cuenta de Twitter: "Recuerden esto ustedes me dieron todo gracias por el aguante".

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