Edición Impresa
Sábado 24 de Octubre de 2009

Documento en Diputados

APORTES DE LOS DIRECTORES /RECTORES DE INSTITUCIONES PREUNIVERSITARIAS PARA LA COMISIÓN DE EDUCACIÓN DE LA HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN

 

El presente documento fue elaborado con el objeto de poner a consideración de la Comisión de Educación de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, nuestras opiniones y sugerencias respecto a los ejes de discusión propuestos e intentar aportar al debate fundamental sobre los lineamientos generales de la nueva Ley de Educación Superior, entre los distintos actores de la comunidad universitaria y de la sociedad en general.

 

Como Instituciones Preuniversitarias consideramos sumamente importante esta oportunidad que se nos brinda de poder debatir sobre la educación en general y la universitaria en particular, que deseamos y queremos para el futuro.

 

Durante los años noventa en el mundo se impulsaron reformas educativas tendientes a satisfacer las demandas de la nueva revolución tecnológica y de la globalización económica.

 

A partir de ese momento, se dijo asistir a la configuración de un nuevo paradigma científico-tecnológico, que suponía una reestructuración de las relaciones de producción, las cuales apuntaban a un nuevo modelo de acumulación, afectando los modos de producción y los procesos sociales a escala planetaria.

 

Se establecieron nuevas reglas de juego, nuevos mecanismos de regulación bajo la forma de “recomendaciones” y “consensos”, tomando como base las ideas neoliberales y cuyo resultado fue la agudización de los conflictos entre países, regiones y también al interior de los estados nacionales.

 

En este escenario se instaló la discusión sobre la Ley Federal de Educación y la Ley de Educación Superior, que a pesar de haberse llamado a la participación de los distintos actores de la comunidad en general, las decisiones estuvieron a cargo de “especialistas” designados por el gobierno, quedando las inquietudes y propuestas docentes recogidas en pura declamación de participación, sin un verdadero reconocimiento y consideración.

 

Se instala en el Sistema Educativo la cuestión de la calidad educativa vinculada a la evaluación, siendo la misma uno de los factores más resistido puesto que los parámetros de calidad exigidos eran formulados por organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, etc. En lo que respecta al sistema universitario, estos instrumentos fueron cuestionados en virtud de considerar que afectaban la autonomía universitaria y de alguna manera permitían la intromisión del gobierno nacional en el funcionamiento de las Universidades.

 

Previa la promulgación de la Ley de Educación Superior, en la cual no figuraban los Colegios e Institutos pertenecientes a las Universidades Nacionales, los Directores/Rectores solicitaron al CIN, a legisladores provinciales y nacionales la inclusión de los mismos en la mencionada Ley. El reclamo fue atendido y figura expresamente en el artículo 29, inc) g :

 

“Artículo 29: Las instituciones universitarias tendrán autonomía académica e institucional, que comprende básicamente las siguientes atribuciones:

a)...;

g) Impartir enseñanza, con fines de experimentación, de innovación pedagógica o de práctica profesional docente, en los niveles preuniversitarios, debiendo continuar en funcionamiento los establecimientos existentes actualmente que reúnan dichas características; ...”

 

Hoy se hace necesario profundizar el análisis siendo indispensable que esta nueva Ley contemple una política educativa que sostenga y fortalezca el ideario pedagógico contenido en los proyectos fundacionales de los establecimientos preuniversitarios, sus características y objetivos, de innovación pedagógica con proyección al medio como parte del proyecto de las universidades públicas.

 

Por lo expresado precedentemente, los Directores/Rectores de Institutos Preuniversitarios reunidos en la ciudad de San Juan, los días 17 y 18 de Abril del cte. Año y ratificado en Buenos Aires el 10 de junio de 2008, acordaron proponer la redacción del siguiente articulado con el fin de que el mismo sea incluido en el texto del Proyecto de la nueva Ley de Educación Superior:

 

Artículo Nº..: Desarrollar y sostener el sistema de Instituciones Preuniversitarias, dentro del sistema Universitario del Estado Nacional.

 

Artículo Nº ..: Las Instituciones Preuniversitarias tendrán como fin primordial:

 

a) Impartir enseñanza con fines de experimentación.

b) Desarrollar, aplicar y evaluar experiencias de innovación pedagógica y/o de práctica profesional docente.

c) Mejorar la calidad de los aprendizajes de los estudiantes.

d) Favorecer la articulación con los distintos niveles del sistema educativo.

e) Socializar las experiencias realizadas en el proceso de enseñanza y de aprendizaje de todo el sistema educativo.

f) Mantener la función propedéutica de estas instituciones universitarias.

 

Artículo Nº..: Las Universidades Nacionales gestionarán ante la autoridad educativa nacional la validez nacional de títulos y certificados.

 

Artículo Nº..: Las Instituciones Preuniversitarias tendrán participación con voz y voto pleno en los consejos superiores.

 

Asimismo, producto del debate realizado se fueron consensuando posiciones sobre diferentes aspectos, algunos de los cuales son:

 

El Estado debe reasumir su rol específico respecto a la educación y ser garante del derecho constitucional de enseñar y aprender para todos los ciudadanos. También debe garantizar el financiamiento de la educación universitaria en todos sus niveles.

 

El Estado debe garantizar la igualdad de oportunidades y de posibilidades para la formación docente, el perfeccionamiento y la actualización continua de los mismos, como así también la investigación y la extensión.

 

 

- La Ley de Educación Superior deberá garantizar:

 

a) la autonomía universitaria, pilar fundamental, tal como lo establece la Constitución Nacional, en su Artículo 75º, inc. 19. Entendiendo la autonomía como una forma superior de descentralización política en cuanto traduce el reconocimiento a la entidad autónoma de la facultad de darse sus propias normas fundamentales e implica una potestad normativa originaria.

El sistema universitario argentino cuenta con una larga historia de autonomía que se mantiene hasta nuestros días. Ratificar la autonomía universitaria tiene sus fundamentos en los propios objetivos de la Universidad como institución. Si entendemos que entre uno de sus fines está la generación del conocimiento, la nueva Ley debe proteger que este objetivo no esté influenciado por intereses particulares o corporativos, sino por el contrario sea el resultado de las necesidades y los intereses de la sociedad en su conjunto.

b) la autarquía universitaria, entendida como la facultad para auto administrarse, con responsabilidad social, transparencia y pertinencia. Es decir capacidad para obtener, administrar y disponer sobre los recursos propios que se generen como consecuencia del ejercicio de sus funciones. El derecho de disponer de mayores fondos económicos para las instituciones preuniversitarias, es un aspecto de gran importancia para el logro material de la autonomía universitaria. Disponer libremente de sus fondos, tener capacidad para dictar sus propias reglamentaciones, designar sus autoridades, poder planificar las actividades académicas de investigación y extensión es lo que le brinda a las universidades autonomía. En este contexto las instituciones preuniversitarias necesitan y afirman la importancia de contar con los recursos financieros suficientes.

c) la relación entre ambos conceptos, cuando se dice que la autonomía implica la posibilidad de darse sus propias normas dentro de un marco normativo superior, abarca no sólo a las provincias sino también a los entes autárquicos, pues éstos, dentro del marco de sus estatutos, también dictan sus propias normas. Dicho de otra manera, la autarquía no puede concebirse como mera capacidad de administrarse a sí mismo, sin poder dictarse norma alguna, sino que comprende siempre, necesariamente el dictado de las mismas para reglar el propio funcionamiento.

d) en el marco de la autonomía universitaria y en función de las necesidades educativas de cada región, que las Universidades Públicas puedan así poner en funcionamiento nuevas Instituciones Preuniversitarias y, a través de sus aportes, contribuyan a los intentos de dar respuestas a la compleja problemática educativa.

e) un mayor presupuesto universitario para asegurar una educación superior de calidad en todas las funciones de las universidades: docencia (en todos sus niveles educativos), investigación, desarrollo tecnológico, gestión, extensión y cooperación.

f) la investigación, como uno de los pilares fundamentales dentro de las funciones de la educación superior.

Una Universidad con buen nivel de investigación es un eslabón esencial de cualquier definición de un sistema científico técnico confiable para el país. Es sumamente importante fomentar el desarrollo de líneas de investigación en todas las unidades académicas preservando su autonomía y bregando por incrementar la capacidad del sistema científico nacional, efectivizando el compromiso de la Universidad en la solución de los problemas y proyectos de nuestro tiempo.

Si bien es indiscutible el incremento en las partidas presupuestarias destinadas a investigación, se debe continuar apoyando esta línea de acción hasta acortar la enorme brecha que nos separa de los países desarrollados, en cuanto a recursos que se destinan a educación e investigación y desarrollo.

En esta línea de análisis, se considera necesario que los organismos de Investigación de las Universidades habiliten mecanismos institucionalizados para que los docentes de los Institutos Preuniversitarios puedan contribuir a la producción de conocimiento a través de la presentación de sus proyectos de innovación pedagógica.

g) la articulación entre las distintas modalidades de la Educación Superior, así como con los otros niveles educativos. Se deben profundizar acciones que apunten al mejoramiento de la calidad de la enseñanza y a mejorar la permanencia de los estudiantes en los primeros años de sus carreras. De esta forma se podrán realizar y/o continuar procesos de intercambio entre los colegios preuniversitarios y las Comisiones de Ingreso que funcionan en cada Facultad y/o Universidad a fin de armonizar los conocimientos, las actitudes académicas con actividades que proporcionen al estudiante una ubicación del contexto y las herramientas formativas e informativas, requeridas para el ingreso y permanencia en la Universidad.

h) la igualdad de oportunidades en el ingreso debe estar asociada a una verdadera igualdad de posibilidades, es decir que se garantice no sólo el acceso sino también la permanencia en el sistema educativo en las mejores condiciones.

i) las actividades de extensión a fin de que los estudiantes y las universidades tomen contacto con el medio social y productivo, reflexionando y aportando soluciones reales a problemas reales. La nueva Ley debe garantizar como una de las funciones primordiales de la Universidad, la extensión universitaria puesto que a través de ella la Universidad difunde, hacia la comunidad, los beneficios de su acción cultural y social, a la vez que se nutre de la realidad que la rodea interactuando dinámicamente con la sociedad e involucrando en su accionar el desarrollo de actividades comunitarias, culturales, de bienestar estudiantil, de acción social, deportivas, de capacitación, de asistencia técnica y de transferencia de conocimientos hacia la sociedad.

 

Por último, no se desconoce que la mejora del sistema educativo no depende sólo de una ley macro. Mejorar el sistema implica preocuparse por las políticas concretas y por los modos de gobierno de los niveles intermedio y micro.

Comentarios