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Sábado 30 de Agosto de 2014

Docentes que se cortan solos

Cada vez que Amsafé Rosario organiza un paro por su cuenta a la Provincia, la modalidad del Ministerio de Educación ha sido descontarles el día.

Cada vez que Amsafé Rosario organiza un paro por su cuenta a la Provincia, la modalidad del Ministerio de Educación ha sido descontarles el día. Las planillas oficiales pidiendo informes a las escuelas sobre quién se adhirió a la medida de fuerza nunca se hicieron esperar, y la ministra Claudia Balagué expresó varias veces que la delegación local del gremio no tenía personería para decidir un paro por su cuenta, porque esa es una decisión de la entidad provincial del sindicato. Lo que muchos se preguntan es por qué entonces el ministerio no actuó con ese mismo criterio con el paro que el último jueves encabezó Rosario en las escuelas públicas. Fue la única seccional que se cortó sola, por fuera de lo que resolvió el gremio al que responde. La conclusión parece simple: cuando el paro es contra la provincia hay descuentos, cuando es contra la Nación, “se está evaluando”, que equivale a esta altura a decir que no se descontará. ¿O si?

Cappiello les tiró con Boudou

“Un concejal que comparte espacio político con el vicepresidente de la Nación no puede pedirle a nadie que dé un paso al costado, no tiene autoridad moral suficiente”. La réplica tiene un autor inesperado, de bajo perfil, el ex ministro de Salud y actual concejal Miguel Angel Cappiello. Se refería al pedido de renuncia contra el ministro de Seguridad Raúl Lamberto lanzado por el también edil Roberto Sukerman, alineado con el gobierno nacional que tiene a Amado Boudou en la línea sucesoria. “Es incompresible que la oposición pida lo mismo que Apropol, un gremio que fogoneó una rebelión policial”, tiró el edil socialista que salió a contestar las críticas por parte del arco opositor: “En Rosario y en Santa Fe la criminalidad y la violencia se combaten con acciones concretas. Las lamentables amenazas sufridas por parte del gobernador, el ministro de Seguridad y su secretario, Matías Drivet, son prueba de ello. En el país no existe un mandatario al que le hayan baleado la casa, ni un responsable de un área de seguridad amenazado. Y si eso sucedió, fue porque en la lucha diaria se está yendo hasta las últimas consecuencias y tocando intereses muy importantes”. También instó a la oposición a dejar de hacer denuncias públicas y a tratar de aportar soluciones en conjunto para los ciudadanos que representan. ¿Se viene un Cappiello picante?

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