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Lunes 15 de Julio de 2013

Doblar esfuerzos frente a las infancias vulneradas

¿Por qué publicar el hecho de un posible caso de abuso sexual y no dar el nombre del colegio? ¿Esto no lo encubre frente a una posible responsabilidad? ¿Por qué no darlo si la propia madre ya lo ha difundido por otros medios?

¿Por qué publicar el hecho de un posible caso de abuso sexual y no dar el nombre del colegio? ¿Esto no lo encubre frente a una posible responsabilidad? ¿Por qué no darlo si la propia madre ya lo ha difundido por otros medios?

La ley provincial de promoción y protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes (Nº 12.967, que suscribe a la nacional 26.061) es muy clara sobre el derecho que tienen los chicos "a ser respetados en su dignidad, reputación y propia imagen" y que, por esa misma razón, no es posible "la exposición, difusión o divulgación (artículo 19)" de datos que puedan atentar contra su persona.

Y, si bien es cierto que las escuelas públicas suelen correr con más desventaja que las privadas cuando se trata de sacar a luz alguna miseria que las pudiera involucrar, difundir el nombre del colegio cuando la Justicia aún no se ha expedido definitivamente significaría estigmatizar a la institución.

Las organizaciones del Estado y la Justicia serán en todo caso las que deberán garantizar que, de haber ocurrido el hecho denunciado, no vuelva a suceder y no quede impune.

Con la información pública del hecho se busca hacer saber que hay infancias vulneradas, que las instituciones deben doblar los esfuerzos para protegerlas y el Estado prestar atención y ayuda permanentes para que eso sea efectivo.

Todo niño, toda niña, tienen derecho a que el comienzo y su paso por la escuela sean rodeados de amor y cuidado, de protección a su integridad y a contar con un espacio donde ser escuchados.

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