Ovación
Jueves 22 de Septiembre de 2016

Distintos ante el mismo rival

Los de Osella no la embocaron, se equivocaron y perdieron. Los de Coudet acertaron, no fallaron y ganaron.

Los de Osella no la embocaron, se equivocaron y perdieron. Los de Coudet acertaron, no fallaron y ganaron

"La Lepra, siempre dentro de la medianía, igual se las ingenió para generar un par de situaciones propicias para facturar e ilusionarse con la clasificación, pero se nubló en el área de enfrente y además pago carísimo una desatención frente a su arco y la esperanza de avanzar se le hizo trizas". Así escribió Lucas Vitantonio en su apreciación del partido que Newell's perdió 1-0 ante Deportivo Morón, quedando afuera de la Copa Argentina. "Central se plantó, se puso la pilcha de protagonista y terminó posando para la foto ganadora. Se mantuvo en todo momento en su eje. Esperó el turno para lastimar, pero sin hacer locuras. Ni entrar en la vorágine de la desesperación cuando no lograba quebrar la monotonía". De esta manera explicó Mariano Bereznicki el triunfo de Central por 2-0 ante el mismo Gallito de Morón, avanzando a los 4º de final de esta copa que ahora quieren todos porque clasifica a la Libertadores. En la lectura de estas consideraciones están las diferencias del resultado. Los de Osella no la embocaron, se equivocaron y perdieron. Los de Coudet acertaron en el arco rival, no fallaron cerca del propio y ganaron.

Los análisis de los redactores de Ovación mostraron los momentos de uno y otro equipo. En el caso del rojinegro, el 10 de agosto, no había arrancado el torneo y ni Ignacio Scocco tenía calibrada la mira, algo que marca la fotografía en la que se lamenta junto al palo izquierdo en aquel partido. Hoy ya tiene dos goles y pinta para seguir por buen camino. En el caso del auriazul, en la noche del martes, ya con tres partidos de campeonato y un triunfo reciente, mostró que quiere volver a la senda de la última temporada. Y a Marco Ruben en el último minuto se le abrió el arco, por eso lo festejó como muestra la fotografía.

Claro, si Newell's hubiese convertido una de las chances que tuvo ante el equipo de la Primera B se hubiera jugado el clásico. Es cierto también que si Sebastián Sosa no atajaba esos penales en la definición ante Rafaela, Central tampoco avanzaba. Claro, el equipo canalla metió dos goles ante los rafaelinos (Bordagaray y Herrera) y dos frente a Morón (Montoya y Ruben).

"El saldo fue otra eliminación no forzada en la Copa Argentina, por impericia propia más que por mérito ajeno", fue otra de las frases en Ovación. Porque la Lepra erró a los 10' con Scocco definiendo para "el demonio". A los 36' el artillero "cabeceó ancho". A Formica "el palo izquierdo devolvió su remate rasante". Y el arquero "tapó a puro reflejo un toque de Fértoli y ahogó el grito leproso", después del descuido (71') en un córner en el 0-1

"Terminó siendo un trámite. Central no pasó sofocones. Pudo haber goleado, porque hubo un tanto mal anulado a Burgos (24') y dos pelotazos en los palos (Teo Gutiérrez con remate cruzado y un tiro libre de Martínez)", otra apreciación de Ovación. Y la diferencia estuvo en las dos definiciones que terminaron adentro del arco, el golazo de Montoya (52') y la combinación goleadora Teo-Ruben (92').

El gol. La acción que diferenció a los rosarinos sobre un mismo rival. El valor de perseguirlo, las formas, su concreción y su cuidado.

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