Economía
Miércoles 11 de Enero de 2017

Dirigentes de la CGT y la CTA rechazaron la ofensiva para flexibilizar el trabajo

Los referentes de las centrales obreras cargaron contra el secretario de Empleo. También criticaron el convenio petrolero

El secretario de Empleo, Miguel Angel Ponte, unificó a la mayoría de las corrientes sindicales en el repudio a su comparación entre el despido de trabajadores y el metabolismo alimentario. El fin de semana, el funcionario dijo que incoporar y despedir personal es como "comer o descomer". Fue en el marco de una ofensiva del gobierno nacional para reformar las leyes del trabajo, que incluye la promoción de un sistema menos regulado de pasantías y convenios más flexibles, como el firmado por el sector petrolero.

Uno de los tres jefes de la CGT, Rodolfo Daer, juzgó "totalmente desafortunado y fuera de lugar"el comentario de Ponte. No obstante, estimó que esa opinión no es la de todos los integrantes del equipo nacional: "Creo que no es un gobierno autista, más allá de que haya muchos funcionarios que ideológicamente quieran destruir la legislación laboral", razonó.

Por su parte, su colega de triunvirato cegetista, Carlos Acuña, calificó al acuerdo entre empresas y sindicatos para impulsar la producción hidrocarburífera en Vaca Muerta, presentado por el presidente Mauricio Macri, como un avance más hacia la precarización laboral.

El secretario general del gremio de trabajadores de estaciones de servicio, garages y lavaderos dijo: "todo lo que avanza el Gobierno últimamente, lo avanza en precarización laboral, y esto, por sí solo no genera puestos de trabajo".

Acuña se quejó de la falta de participación gremial "en los grandes temas" y de los despidos. "A fines de enero se reunirá el consejo directivo de CGT y allí se podrá hablar de medidas de fuerza, y no descartamos nada", adelantó.

En la misma línea, otro de los titulares de la CGT, Juan Carlos Schmid dijo que "los problemas de la economía y de ganar competitividad no están en los convenios colectivos" sino "en otras áreas de la economía" y revisar esos acuerdos implicaría "empezar al revés".

Por su parte, el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, dijo que "es inaceptable que se tome al trabajador como una pieza descartable" en el marco del debate sobre los cambios al sistema laboral impulsados por el gobierno, y afirmó que "la reacción" tiene que partir de las centrales obreras que "no quieran ser cómplices".

Respecto de las declaraciones del secretario de Empleo, sobre "comer y descomer", Yasky consideró que "traducidas al idioma de todos los días es como comer y cagar. Uno toma un trabajador, lo usa, lo digiere y cuando ya no lo necesita, lo expulsa", interpretó el dirigente.

Desregulación marítima

La Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval se declaró ayer en alerta por la presencia de buques de bandera liberiana navegando, cargando y descargando sin tripulación nacional, en violación a las regulaciones argentinas.

"Se está flexibilizando de hecho, estableciendo una zona liberada, generando un precedente que pone en peligro los derechos de los marítimos argentinos, su fuente de trabajo, las normas y recursos previsionales del país", comunicó la federación.

Apoyan el reclamo la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte.

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