El Mundo
Jueves 18 de Agosto de 2016

Dilma enfrentará al Senado que la acusa

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, anunció que enfrentará a los senadores que buscan destituirla y declarará como acusada ante la Cámara alta el lunes 29, en lo que puede representar su último intento para evitar ser destituida en forma definitiva. La serie final de sesiones comenzará el 25 y terminará el 31.Para todos los analistas, la suerte de Rousseff está echada. Y además, por fuera del juicio político, Rousseff sumó una nueva imputación, en el caso de corrupción en la estatal Petrobras.

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, anunció que enfrentará a los senadores que buscan destituirla y declarará como acusada ante la Cámara alta el lunes 29, en lo que puede representar su último intento para evitar ser destituida en forma definitiva. La serie final de sesiones comenzará el 25 y terminará el 31.Para todos los analistas, la suerte de Rousseff está echada. Y además, por fuera del juicio político, Rousseff sumó una nueva imputación, en el caso de corrupción en la estatal Petrobras.

"Resistí tensiones más fuertes en mi vida que esta, esto es un ejercicio de democracia. Será la manifestación de una presidenta que irá al Senado y que está siendo juzgada por un proceso de juicio político sin un delito de responsabilidad", dijo Rousseff a la prensa. La mandataria está acusada de violar la ley de responsabilidad fiscal en el manejo y aplicación de las partidas presupuestarias de 2015 y será la primera vez que oficialmente hablará ante el Senado desde que el 12 de mayo fue suspendida, con lo cual asumió su vice, Michel Temer.

El presidente del Supremo Tribunal Federal, Ricardo Lewandowksi, trazó ayer con el jefe del Senado, Renán Calheiros, y los jefes de bloque, la hoja de ruta de las sesiones finales del juicio político: comenzará el 25 y terminará el 31. El lunes 29 será la oportunidad de Rousseff declarar y ser sometida a un interrogatorio en calidad de acusada, debido a que el Senado funciona como tribunal.

Brasil, que vive la peor crisis económica de los últimos 15 años, con desempleo del 11,5 por ciento —divulgado ayer—, está en vilo porque una vez que se terminen los Juegos Olímpicos volverá al primer plano la vida corriente y la definición sobre la continuidad de Temer o de Rousseff, con las campañas municipales del 2 de octubre de fondo.

Ayer, a una semana de la definición de su impeachment, Rousseff recibió otro revés en la Justicia: el juez Teori Zavazski, del Supremo Tribunal Federal, aceptó un pedido para investigarla a ella y al ex presidente Lula da SIlva por obstrucción de la justicia en el caso Petrobras.

En el Senado, los augurios son muy negativos para la presidenta: la semana pasada el plenario de esa Cámara aprobó por 59 a 21 el informe acusador. Se necesitaba sólo una mayoría simple, holgadamente superada. Entre el 30 y el 31 de agosto habrá una nueva votación, la definitiva. Con 54 votos, dos tercios de los 81 senadores, Rousseff será apartada definitivamente del cargo.

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