Juegos Olímpicos Río 2016
Lunes 22 de Agosto de 2016

Diez momentos inolvidables que dejaron los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro

La aparición de Simone Biles, el oro del fútbol de Brasil que auyentó los fantasmas del Maracaná, los clavados en aguas turbias.

Récords mundiales, primeras medallas históricas, la despedida de las dos más grandes leyendas del olimpismo en los últimos 25 años y el nacer de otros íconos que prometen escribir más historia. Los Juegos de Río 2016 regalaron momentos emotivos e inolvidables que sólo Tokio 2020, dentro de cuatro años podrá, quizás, intentar reemplazar.
1. El renacer del campeón que no fue
El olimpismo le debía una oportunidad y su resarcimiento se dio nada menos que para darle inicio a la fiesta. El brasileño Vanderlei de Lima, aquel que fue atacado en Atenas 2004 por un espectador cuando iba primero en una maratón y que luego terminaría en tercer lugar, fue el encargado de encender el pebetero. Ni Pelé, ni Gustavo Kuerten, el hoy ex atleta de 47 años le dio luz a la llama olímpica y protagonizó quizás el momento de mayor emoción de la ceremonia de apertura.
2. Los 23 capítulos de la leyenda
Michael Phelps eligió Río 2016 para hacer su despedida absoluta y por la puerta grande. Después de un período de cuatro años en el que tuvo que atravesar un período de desintoxicación por su problemas con el alcohol, el estadounidense de 31 años volvió a sus últimos Juegos para confirmar que es único. Ganó cinco oros, en los 200 mariposa, los 200 combinados, los relevos 4x100 y 4x200 libre y los 4x100 combinados. Así, Phelps le dijo adiós al olimpismo como el deportista con más medallas en la historia: 23 oros, tres de plata y dos de bronce.
3. El rey de la pista se retira por la puerta grande
Y si la leyenda de la natación decía adiós en Río 2016, el amo de la superficie, de la pista, del atletismo, no podía ser menos. Usain Bolt lo volvió a hacer: se coronó nuevamente con el oro en los 100 y 200 metros lisos y en los relevos 4x100 para coronar su definitivo "triple-triple". En Brasil no hubo récords mundiales, pero sí el adiós a un hombre que por talento y carisma dejará un hueco demasiado grande en el atletismo. "Ahí lo tienen, soy el más grande", fue su sentencia.
4. La gimnasia encuentra su nueva hada
Ante tanta despedida de glorias, los Juegos 2016 permitieron la aparición de una nueva representante de ese Salón de la Fama, y nada menos que apareció en la gimnasia, disciplina que estuvo carente de figuras superlativas durante algunas ediciones. Simone Biles encandiló y enamoró a todo el mundo del deporte. La estadounidense de apenas 19 años se llevó cuatro oros, en suelo, equipo, concurso general individual y salto y el bronce en barra de equilibrio. Así, se ganó el derecho a ser la abanderada de su país en la ceremonia de clausura de Río.
5. Los abucheos a Lavillenie
El sorprendente oro del local Thiago Braz Da Silva se recordará más por los abucheos del público al francés Renaud Lavillenie en pleno concurso. El francés luego se quejaría de la actitud de la afición, llegaría a comparar Río 2016 con Berlín 1936 y, pese a haber pedido disculpas, tuvo que padecer una nueva ola de silbidos a la hora de subirse al podio.
6. Un extraterrestre por la calle 8
Ocurrió la misma noche en que Bolt se llevó el oro en los 100 metros lisos. Quizás pasó desapercibido, pero lo que el sudafricano Wayde van Niekerk hizo en los 400 metros pareció sacado de una historia de fantasía. El velocista se dispuso a correr la final de la prueba en el carril 8, generalmente utilizado por uno de los corredores más lentos de la final. Sin embargo, Van Niekerk dejó a todo el Engenhao boquiabierto al consagrarse campeón olímpico y además, con sus 43,03 segundos, batir el récord mundial ostentado por 17 años por Michael Johnson. Con apenas 24 años, está convertido en el único atleta en bajar los 10 segundos en los 100 metros, los 20 en los 200 y los 44 en los 400.
7. Clavados en aguas turbias
Lejos de los récords y las hazañas de los atletas, uno de los puntos más cuestionados por la organización de los Juegos fue el episodio del "agua verde" en la piscina, donde se realizaban los clavados. Fue el 9 de agosto, cuando la piscina principal del centro acuático María Lenk apareció con un color muy verde. Si bien los atletas que compitieron allí durante la jornada dijeron que ese factor no afectó en su rendimiento, se trató de un error evitable. La FINA reconoció luego que la decoloración se debió a la falta de ciertos químicos.
8. El escándalo de Río 2016
La telenovela que padece cada edición de los Juegos Olímpicos tuvo como protagonistas en Río 2016 nada menos que a un grupo de nadadores de la delegación de Estados Unidos. El seis veces campeón olímpico Ryan Lochte junto a tres compañeros denunciaron haber sufrido un robo a mano armada durante una madrugada en las calles de la ciudad. Sin embargo, la propia policía brasileña se encargó de difundir evidencia en videos de que los atletas jamás habían sufrido tal incidente. La versión real de los hechos, fue que uno de los nadadores rompió una puerta del baño de una gasolinera y luego todos tuvieron un entredicho fuerte con el personal de seguridad del lugar y la policía militar. Como resultado, el Comité Olímpico Estadounidense tuvo que pedir disculpas públicas y algunos de los protagonistas pagar multas económicas ante la Justicia local.
9. El primer oro, contra los fantasmas del Maracaná
Brasil logró en Río lo que parecía imposible, y por partida doble: ganó el primer oro de su historia en su deporte más practicado, el fútbol, y lo hizo nada menos que en el estadio Maracaná, donde 66 años antes había perdido la final del Mundial 1950 ante Uruguay. Neymar, figura indiscutida de la hazaña, se consagró como el gran héroe nacional al anotar el penal que definió la serie.
10. Un deporte que regresó y una leyenda que nació
El rugby representó el mayor éxito de los deportes que regresaban a la actividad olímpica. Ante el fracaso del golf, el deporte de la pelota ovalada, que volvió después de 92 años, contó en su modalidad seven con partidos apasionantes, tribunas llenas durante varias jornadas y, por sobre todo, la historia de Fiyi, el campeón olímpico que consiguió la primera medalla en la historia de su país. Tal fue la euforia en el pequeño país del pacífico que el gobierno local determinó un día de fiesta nacional para celebrar el logro deportivo.

Comentarios