Ovación
Miércoles 05 de Octubre de 2016

Diario de viaje: Donde nunca llueve y mejor se come

Verdaderamente un pecado estar de paso algunos días por Lima y no comprobar por qué la gastronomía está en la galaxia de las buenas mesas.

Verdaderamente un pecado estar de paso algunos días por Lima y no comprobar por qué la gastronomía está en la galaxia de las buenas mesas. No en vano a la capital peruana se la conoce como "la ciudad en la que nunca llueve" y en la que se "come como en ningún otro lugar del continente". Por eso lo único que hay que hacer es sentarse, ponerse cómodo, cuchillo y tenedor en mano, y dejarse llevar por los manjares tradicionales. Eso sí, el visitante nunca debe perder de vista que el picante es el rey de los mejores platos. Justamente el enviado de Ovación no tuvo en cuenta esta advertencia y se la pasó tomando litros y litros de agua para apagar el incendio bucal.

Esto ocurrió ayer cuando el tour gastronómico se inició probando el ceviche, el plato peruano por excelencia. No es más que pescado crudo, cortado en gajos y macerado al limón, con ají y cebolla. Pero una exquisitez que bien merece degustarse con el acompañamiento del tradicional pisco sour en el tradicional restorán La Mar, ubicado en pleno barrio de Miraflores y cuyo dueño es el reconocido cocinero Gastón Acurio. En el mismo distrito también se puede ver como una multitud de turistas disfruta desde la contemplación el afamado Central Restaurante, propiedad del chef peruano Virgilio Martínez Véliz. Toda una eminencia de la cocina incaica.

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